*

X

La aceptación que están viviendo los psicodélicos es consecuencia de una crisis mundial de salud mental

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/09/2018

En un mundo cada vez más deprimido y ansioso, los psicodélicos ofrecen un tratamiento más efectivo

El reciente éxito del libro How to Change Your Mind de Michael Pollan, escritor de numerosos best sellers, comprueba el momento que están viviendo los psicodélicos y su recepción favorable en la cultura mainstream. Pollan escribe para el New York Times y su tour promocional ha aparecido en una cantidad innumerable de medios, incluyendo algunos de los talk shows más populares de la TV estadounidense.

Pollan es un periodista científico que se ha vuelto famoso por sus libros de comida y dietas, pero en su reciente libro abordó el tema de los psicodélicos, interesado, según él, por el creciente corpus de investigación científica que sugiere que sustancias como los hongos mágicos, la ayahuasca, el LSD y otras, pueden ayudar a tratar la ansiedad, la depresión, el trauma, etcétera.

Para escribir este libro el famoso "foodie" participó en diferentes sesiones de ingesta de psicodélicos, incluyendo fumar el sapo de Sonora (Bufo Alvarius) y una sesión con psilocibina guiada por un médico, en la cual experimentó lo que la literatura llama una "disolución del ego".

En una reciente entrevista con Erik Davis en su siempre genial podcast Expanding Mind, Pollan habló sobre el inesperado recibimiento positivo que ha tenido su libro en la cultura mainstream. Si bien todavía existen ciertos tabúes sobre los psicodélicos -y aunque es importante notar que pueden ser peligrosos, no tanto física como psicológicamente-, es evidente que la sociedad está mucho más abierta a estas sustancias. Obviamente, esto se debe en parte a los hallazgos de los estudios de universidades como Johns Hopkins, pero Pollan cree que hay una razón aún más llamativa. Según él, las instituciones de salud mental están rotas, no parecen estar resolviendo competentemente los problemas de las personas en el mundo actual. Hay cuantiosas estadísticas que muestran que los individuos sufren cada vez más ansiedad y depresión. La razón por la cual estaríamos aceptando estas nuevas (aunque realmente ancestrales) medicinas tiene que ver con la desesperación -los enfermos, de los cuales está compuesta en gran medida nuestra sociedad, están dispuestos a hacer cosas que no harían si no estuvieran sufriendo-. Esta enfermedad es de alguna manera un agente de cambio, incluso hacia una curación mayor. 

La forma en la que curan los psicodélicos tiene que ver con su asombrosa capacidad de producir experiencias místicas, o cuasi místicas, de integración con la naturaleza y disolución de la sensación del yo. En diversos estudios de resonancia magnética se ha notado que los psicodélicos disminuyen la actividad del área cerebral asociada con la sensación del yo. En la entrevista con Davis, Pollan bromea y dice que lo que realmente debería ser una sustancia controlada es el ego, no los psicodélicos. Por otro lado, si no estuviéramos tan aferrados a nuestro ego, tal vez no necesitaríamos psicodélicos. Esto invita a reflexionar sobre las causas de nuestra patología colectiva que seguramente tiene que ver con una alienación, un exceso de autoinvolucramiento o ensimismamiento al cual, sin duda, contribuyen la tecnología digital, un sistema capitalista y un paradigma materialista. A fin de cuentas, se trata de una crisis espiritual, y los psicodélicos ofrecen espiritualidad dentro de un paradigma materialista no religioso.

Hay que mencionar, como lo hace el mismo Pollan, que los psicodélicos no son la panacea y tomados bajo un "set and setting" inapropiado pueden, en vez de sanar, producir nuevas experiencias traumáticas.

Te podría interesar:

Misteriosamente, la ketamina sólo es antidepresiva cuando la administra un hombre (en el caso de ratones)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 07/09/2018

La ketamina es una sustancia que tiene un alto potencial para tratar la depresión, pero en experimentos con ratas no fue efectiva cuando las mujeres son las que la administran

Un experimento con extraños resultados sugiere que, al menos en ratas, la ketamina sólo tienen efectos antidepresivos si es administrada por hombres. Los científicos estudian el hecho, aún misterioso, de por qué la ketamina, una sustancia primero utilizada como anestesia y luego como una droga recreacional, es tan efectiva para el tratamiento de la depresión, superando fármacos de última generación en personas severamente deprimidas.   

La forma en la que los experimentadores miden la capacidad antidepresiva de una sustancia en ratones es a través de una prueba bastante ingeniosa. Se les inyecta la sustancia y se les hace luego una prueba de nado forzado. Los ratones nadan en un tanque y los experimentadores miden hasta qué punto se dan por vencidos y esperan ser rescatados. Los antidepresivos, se ha encontrado antes, hacen que las ratas sanas naden más tiempo que aquellas que no han recibido sustancias.

En el caso mencionado, la investigadora Polymnia Georgiou de la Universidad de Maryland notó que, extrañamente, cuando inyectaba a los ratones ketamina no estaba teniendo los resultados que habían sido observados en otros laboratorios. Curiosamente, cuando investigadores de sexo masculino administraban la sustancia, las ratas sí disfrutaban de los efectos positivos de la ketamina y nadaban más. Los investigadores sospechan que tiene que ver con el olor, ya que cuando se colocaba una camiseta usada por un hombre a un lado de la ketamina, la sustancia tenía los efectos antidepresivos. Cuando no había rasgo alguno de olor, no había efectos. En el caso de otros antidepresivos, el olor no parece hacer una diferencia. Así que los investigadores plantean la posibilidad de que se trate de alguna interacción entre el olor masculino, la ketamina y el cerebro del ratón.

Estudios previos encontraron que los ratones se estresan más cuando son manejados por investigadores de sexo masculino. Otros científicos dudan de que este experimento tenga relevancia, es decir, que tenga importancia el sexo de la persona que suministra la ketamina. La ketamina está siendo probada de manera preliminar para tratar la depresión en los seres humanos. ¿Importará el sexo de la persona que la administra?

 

Con información de Scientific American