*

X
Según informó CNN, Bourdain se suicidó

El reconocido chef Anthony Bourdain, famoso por ser un entusiasta de las diferentes culturas del mundo, ha muerto hoy a los 61 años de edad. Según CNN, la cadena que transmite su show Parts Unknown, Bourdain cometió suicidio. Numerosas personalidades lamentaron la muerte del exitoso chef, quien recientemente había empezado una relación con la actriz Asia Argento.

Bourdain era una de las grandes estrellas de la crítica gastronómica mundial, y tenía un apetito inmenso por viajar y descubrir lo más raro, remoto y delicioso -o al menos interesante-. En cierta forma era un intrépido bon vivant, una persona que gusta de la buena vida, del vino, la comida y las historias alrededor de ésta.

Se le considera uno de los mejores escritores sobre gastronomía y uno de los pioneros en la televisión sobre gastronomía, que actualmente vive un momento de bonanza. En su aspecto de conductor de TV se le recuerda por aparecer bebiendo cerveza con Barack Obama o conversando tranquilamente con Iggy Pop en Miami, entre otros momentos memorables. Bourdain llevaba a la mesa, por así decirlo, a todo tipo de comensales, desde vaqueros hasta feministas, líderes militares, seguidores de la Hezbolá, etcétera.

Entre sus peripecias culinarias, Bourdain llegó a comer testículos de oveja y ojos de foca en el Ártico -lo cual comparó con un McNugget de pollo, diciendo que era lo más desagradable que jamás engulló-. Además, fue un importante embajador de la comida mexicana y apoyó numerosas causas, como la de los migrantes y la feminista.

 

Aquí puedes leer sobre el ensayo que escribió Bourdain sobre la cultura mexicana y su importancia para Estados Unidos

Te podría interesar:

Beber alcohol en ciertas cantidades podría limpiar el cerebro

Buena Vida

Por: pijamasurf - 06/08/2018

El alcohol podría limpiar el cerebro para bien, un tipo de reset que no es el de la borrachera

Aunque todos saben que beber mucho alcohol daña profundamente la salud humana, diversos estudios han revelado reiteradamente una correlación entre beber cantidades moderadas de alcohol y un menor riesgo de enfermedades mentales y cardiovasculares. Esta aparente contradicción -que en realidad muestra que el veneno o la medicina están en la dosis- ha sido algo que los científicos han intentado explicar sin mucho éxito, hasta hace poco.

En un reciente experimento, un grupo de científicos daneses estudió el efecto del alcohol en ratones. Los roedores recibieron dosis bajas (equivalentes a 2.5 bebidas para una persona de 70kg), medianas y altas, y se midió su afectación en el sistema glinfático (el cual se encarga de limpiar los desechos del sistema nervioso). Los resultados mostraron que las dosis bajas de alcohol mejoraron en un 19% el desempeño del sistema glinfático; los ratones que recibieron dosis medias no mejoraron y al final no se mantuvo el grupo de dosis altas, ya que muchos de estos ratones murieron. Por otro lado, se hicieron pruebas cognitivas y se notó que las dosis bajas de alcohol no afectan el desempeño cognitivo, pero las dosis medianas sí lo hacen, de manera negativa.

Los investigadores creen que estas pruebas podrían explicar por qué el alcohol en dosis bajas parece mejorar la salud del ser humano (particularmente, ayudando a evitar enfermedades neurodegenerativas en las cuales, aparentemente, juega un papel el sistema glinfático). Sin embargo, advierten que los resultados no pueden ser extrapolados al ser humano sin que se realicen otros estudios, pues los ratones no metabolizan el alcohol de la misma manera que nosotros.