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Estas son las 2 cosas más importantes para reducir tu impacto en el medioambiente, según amplio estudio

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 06/03/2018

El estudio más grande hasta la fecha ha determinado las acciones más benéficas que pueden realizar los individuos para ayudar al planeta

El problema climático y ecológico que enfrenta el planeta es una cuestión en la cual el ser humano tiene cierta responsabilidad -o al menos, esta es la forma ética de pensar dicho asunto-. Muchas personas buscan formas de dejar de contribuir a problemas como el cambio climático o la contaminación del entorno, sin que realmente sepan cómo hacerlo de manera informada.

El más grande estudio hasta la fecha arroja un poco de luz en este sentido. El estudio se basó en la investigación de 40 mil campos de producción agrícola en 119 países y determinó que, a grandes rasgos, lo mejor que se puede hacer es dejar de consumir productos lácteos y dejar de comer carne. El estudio, publicado en la revista Science, sostiene que al evitar el consumo de productos de origen animal se podría reducir un 75% de los campos agrícolas y de todas maneras seguir alimentando al planeta. Los campos utilizados para el ganado son responsables de gran devastación y de la extinción de numerosas especies.

Los lácteos y la carne ocupan el 83% de las granjas de producción de alimento y son responsables del 60% del total de las emisiones de gases invernadero que produce la agricultura en el mundo. Y sin embargo, sólo proveen el 18% de las calorías y el 37% de la proteína en el mundo. En general, cualquier producción de lácteos o carne genera más impacto ambiental que el cereal o los vegetales.

Así que los veganos realmente estaban en lo correcto. Esa dieta es mucho más positiva para el planeta que, por ejemplo, comprar un auto eléctrico. No obstante, exige un sacrificio que muy pocas personas están dispuestas a hacer. 

 

Aquí puedes consultar las gráficas del estudio que muestran el impacto ambiental de los diferentes alimentos

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Este videopoema capta la danza alquímica de los opuestos: el Sol y la Luna en su máximo esplendor urbano

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 06/03/2018

La superluna contrastada con el skyline londinense y hermanada místicamente con el Sol en una sutil sinfonía

El Sol y la Luna en los cielos que vemos todos los días parecen llevar a cabo una danza sutil que es la conjunción de la cual nace la vida material y espiritual. Para los alquimistas, la piedra filosofal era el resultado de la unión entre Sol y Luna, quienes eran visualizados com el rey y la reina o como hermano y hermana (soror mystica), los cuales aportaban los principios complementarios (masculino-femenino, luz-oscuridad, Logos-Eros, etc.) de los cuales nacía el hijo, el alma perfecta, la piedra filosofal. 

Este video de Luke Miller parece jugar, acaso inconscientemente, con estos arquetipos alquímicos, desde el contexto moderno urbano. Sun Moon London traza los movimientos astronómicos de dos jornadas: la superluna del 1 de enero del 2018 y la luna llena del 5 de octubre del 2017 (llamada harvest moon). Son lunas enormes, radiantes y hermosas, que contrastan en su plateado plenilunio con el áureo rotundum del Sol que se erige como una deidad entre los rascacielos (modernas pirámides). Las dos luces van moviéndose como en una sinfonía, en un coqueteo geométrico, mostrando sus rostros y luego ocultándolos, eclipsándose. La luna llena es el momento en el que el Sol y la Luna están en completa oposición (los eclipses de luna ocurren siempre en estas fechas: en lo que se conoce también como sizigia: el alineamiento entre el Sol, la Luna y la Tierra; los eclipse de sol ocurren siempre en luna nueva, cuando el Sol y la Luna están en conjunción).  

Miller logra captar una especie de belleza apocalíptica, un misterio cósmico cotidiano que damos por sentado pero que cuando nos detenemos a observarlo y a sentirlo, da significado a nuestras vidas, las encanta, revela el misterioso propósito que proviene de lo cósmico: de la belleza y el orden..

Carl Jung escribió sobre esto en su libro Mysterium Coniunctionis:

La conciencia requiere necesariamente de una contraparte oscura, latente, inmanifiesta: el inconsciente, cuya presencia puede ser reconocida sólo a través de la luz de la conciencia. De la misma manera que la estrella diurna surge del mar nocturno, así también, ontológica y filogenéticamente, la conciencia nace de la inconsciencia y se sumerge cada noche en su condición primaria. La dualidad de nuestra vida psíquica es el prototipo y el arquetipo del simbolismo Sol-Luna.