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El desastre de Maradona: insulta al equipo contrario, colapsa y tiene que ser atendido por paramédicos

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/26/2018

El comportamiento de Maradona ensombrece el triunfo de Argentina

Aunque Argentina logró avanzar a la siguiente ronda en un dramático partido contra Nigeria en el Mundial de Fútbol Rusia 2018, los encabezados -al menos entre los neutrales- se los llevó Diego Maradona, el astro argentino cuya vida después de las canchas es casi tan deplorable como genial fue su carrera futbolística. 

Primero, Maradona estuvo en los reflectores luego de que apareció en la transmisión del encuentro celebrando el gol del triunfo de Argentina enseñando el dedo medio al equipo rival y gritando "putos". La misma palabra, pero esta vez con mucha más vehemencia, que dedican los aficionados mexicanos a los rivales y por la cual la Selección Mexicana ha sido multada. Esto ya le había granjeado la reprobación de numerosos comentaristas y aficionados, pues muestra una evidente falta de control.

Luego se empezaron a difundir imágenes de Maradona desplomándose al salir de la grada y entrar a un salón VIP. Antes ya se le había visto en un estado de intensidad frenética que oscilaba con un estado casi de desmayo, que hizo pensar a muchas personas que tal vez Maradona había consumido algún tipo de estupefaciente; aunque esto por supuesto es especulación, es difícil no pensar en ello, dado el historial de Maradona con la cocaína. 

Diversos medios argentinos informaron que Maradona tuvo que ser tratado por paramédicos, luego de que tuviera que ser casi cargado por sus acompañantes. Aparentemente, le revisaron la presión sanguínea y no pasó a mayores, aunque se veía intensamente frágil. La cadena TeleSur publicó una imagen de Maradona, ya recuperado, e informó que estaba a punto de viajar hacia Moscú. Se difundió información de que Maradona había tenido que ser llevado al hospital, algo que TeleSur, la cadena con la que trabaja, desmintió.

La montaña rusa emocional del partido, aunada a una condición no muy sana, parecieron hacer merma en el que algunos consideran el mejor jugador de la historia y quien ha criticado profusamente a la selección argentina actual, incluyendo a Messi, quien tal vez ocupará su lugar como el mejor jugador argentino de todos los tiempos. 

No hay duda de que este es un ejemplo de la pasión insana del fútbol. Maradona vive con una pasión insana su condición de aficionado de la selección de su país, y él mismo padeció insanamente la pasión de los aficionados. Como escribió Eduardo Galeano, el peso de tener que ser la deidad del estadio y cargar la pasión de millones de argentinos fue demasiado pesado para Maradona en los últimos años de su carrera. 

 

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¿Podrán los aficionados mexicanos controlarse y no gritar "puto" en el Mundial, luego de nueva multa y advertencia?

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/26/2018

¿Podrán controlarse los mexicanos y no dedicar su particular mentada al portero rival? En caso de no hacerlo, la FIFA amenaza con sanciones más importantes que una simple multa

Ante la euforia por la sorpresiva actuación de la Selección Mexicana, que venció a Alemania en su debut en la Copa Mundial Rusia 2018, una sombra pende sobre el fútbol mexicano: el inexpugnable grito de "puto" que se le dedica al portero rival en los saques de meta. Este grito, que se ha convertido en un distintivo de la afición mexicana, le ha costado una nueva multa a la selección -la onceava en su historia-. En este caso, una cifra casi simbólica de 10 mil francos suizos (o 204 mil pesos). Sin embargo, la FIFA ha advertido que podrían agravarse las sanciones.

Se ha empezado a especular que incluso, de seguir repitiéndose, esto podría llegar a costarle puntos en la mesa a la Selección, lo cual sería el más grande desastre de la historia del fútbol mexicano. Aunque es muy poco probable que esto suceda, se tiene contemplado que en los próximos partidos los aficionados podrán ser sacados del partido e incluso vetados de la Copa del Mundo. Es probable que hasta que no se tengan sanciones más fuertes, los incorregibles aficionados difícilmente dejarán de rebelarse y seguirán gritando "puto", un amague que parece ya parte de la idiosincracia mexicana.

Si bien es discutible si el grito "puto" es realmente homofóbico o no -en el sentido de que la palabra "puto" tiene diversos significados coloquiales según el contexto, uno de los cuales obviamente es homofóbico-, lo que es evidente es que entra en una ambigüedad que puede ser ciertamente ofensiva, y lo que es indudable es que es una vulgaridad, y aún más vulgar es que algunas personas defiendan esta manifestación como parte de la cultura popular mexicana, como hablando de una esencia de la mexicaneidad. Asimismo, el tema que llama la atención es la aparente incapacidad de las aficiones para controlarse -una incontinencia verbal- y hasta la fecha, numerosas campañas han probado ser totalmente inefectivas en lograr que los aficionados sigan una simple regla civil. Se trata, seguramente, de una atávica rebeldía a la autoridad. Ciertamente existe en México una falta de respeto a la autoridad, y más allá de la corrupción imperante, esta falta de respeto sólo produce mayor corrupción en todos los niveles.  

De aquí entonces que surja esa gran duda, de si acaso los mexicanos (muchos de los cuales parecen haber "echado la casa por la ventana" para asistir al Mundial) son capaces del más mínimo control emocional y respeto. Es cierto que son suficientemente ingeniosos como para crear un grito alternativo que genere la misma sensación humorística (y no el propuesto "¡eeeh Putin!"). Habrá que ver. 

Vale la pena leer una interesante crónica de los festejos de los mexicanos en Rusia, donde se cuenta cómo el buen fútbol de la Selección ha sido condimentado por las ocurrencias de los mexicanos, sus ingeniosas porras y sus hazañas, como meter tequila al estadio o asombrar a los casi siempre impávidos rusos con su marea verde de fiesta y borrachera. Más de 30 mil mexicanos, que han pagado por persona más de 250 mil pesos por asistir a la justa, llenan las calles con lo que las televisoras celebran como si se tratara de una muestra de o lo mejor de la cultura mexicana. Unos 375 millones de pesos, según los cálculos moderados, por reventar en Rusia. Por eso los rusos toleran la euforia ajena.