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Amazon compra la farmacéutica online PillPack: ¿Qué significa esto para el mercado y el futuro de la salud?

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 06/29/2018

Amazon estratégicamente adquiere PillPack, una compañía que tiene licencia para vender medicamentos en línea en todo Estados Unidos

Amazon sigue consolidando su imperio con la adquisición de PillPack, una relativamente pequeña farmacéutica que vende medicamentos en línea. Amazon pagó mil millones de dólares por una empresa que apenas genera 100 millones de dólares al año, pero que, sin embargo, cuenta con licencia para vender y prescribir medicamentos en todo Estados Unidos. Amazon había anunciado ya una incursión al negocio de la salud pública, en conjunto con JP Morgan Chase y BerkshireHathaway, pero se creía que podía tardar varios años en cuajar debido justamente a la dificultad de los trámites para obtener las licencias. Con PillPack, la compañía de Jeff Bezos ha ganado tiempo y ha obtenido también la tecnología necesaria para manejar pedidos, llenar prescripciones y enviar medicamentos -algo que, por supuesto, sólo podrá robustecerse con la capacidad que tiene Amazon para enviar rápidamente productos. 

El mercado ha reaccionado al anuncio con la caída en picada de los ahora competidores de Amazon, compañías como Walgreens o CVS entre otras farmacias han llegado a perder cerca de 10% en el mercado en dos días. Amazon podría perturbar el mercado debido a su capacidad de entregar productos el mismo día, de esta manera compitiendo no sólo con las farmacias online sino sobre todo con las farmacias físicas en todo Estados Unidos. Además, el gigante del comercio -es decir de casi todo- compró el año pasado, también en junio, el supermercado Whole Foods, donde podría colocar sus productos farmacéuticos. 

Algunos analistas advierten que si Amazon logra proveer un servicio suficientemente expedito -algo muy probable en un futuro cercano- esta compra podría significar para las farmacias algo similar a lo que Uber ha sido para los taxistas o Netflix para Blockbuster. El reto de Amazon yace en poder satisfacer las necesidades de clientes que no sólo toman medicamentos de manera regular -lo cual es obviamente ya un mercado enorme- sino vender también medicamentos como antibióticos y demás que resuelvan casos específicos con entregas al mismo día. Con esto podría convertirse en un poderoso competidor para todas las farmacias regulares. 

Más allá de convertirse en un importante jugador en el mercado de la salud, Amazon con esta movida parece acercarse cada vez más al dominio total del comercio en general. Amazon es la compañía que vende todo en línea pero cada vez más está expandiéndose al mundo offline. En un futuro Amazon podría ser casi la única tienda en el mundo, no sólo la que tiene todos los productos, sino donde los productos responden a las necesidades de los consumidores de manera inteligente y predictiva. El verdadero poder detrás de Amazon, más allá de su increíble capacidad para entregar productos, son los datos. Amazon se perfila como el gran ganador del futuro "Internet de las cosas". Por una parte ya tiene a Whole Foods para coordinar con un refrigerador conectado a Internet, con lo que no tendremos que hacer nada nunca más para tener siempre leche fresca o limones disponibles. Amazon, además, ya tiene un implante en el hogar: Alexa, el asistente personal que puede evitarnos la molestia de hablar a la farmacia. "Alexa me duele la cabeza", podría en un futuro próximo ser la forma intuitiva en la que pedimos un analgésico. Pero más aún, si nuestra salud -nuestro historial médico, el monitoreo de nuestros signos biométricos, etc.- está en la nube y conectada a diversas apps, podemos recibir un cóctel de vitaminas, suplementos y diferentes productos para tener una salud óptima personalizada, casi transhumana. Por otra parte, al comprar PillPack, Amazon sólo expandirá su imperio de big data. Ahora tendrá información más robusta sobre los hábitos farmacéuticos de miles de personas. PillPack apenas cuenta con 40 mil clientes regulares, pero esto seguramente se ampliará exponencialmente en los siguientes años. Cómo cruza toda sus plataformas aplicando los insights de los datos es lo más interesante que veremos en el futuro de Amazon.

Aunque no hay duda que bien usado esto podrá llevar a una optimización farmacéutica de la salud, existen también ciertos temores. El principal tiene que ver con que Estados Unidos y el mundo en general vive en un estado de sobremedicación, algo que puede apreciarse particularmente con la creciente adicción a los analgésicos opiáceos de prescripción y a los ansiolíticos, lo cual está vinculado con suicidios y crímenes violentos. Asimismo, el abuso de antibióticos y de medicamentos de uso corriente como el Omeprazol o el Paracetamol, entre muchos otros, representa un importante problema de salud a nivel global. Es conocido el enorme poder de los algoritmos para en ocasiones predecir e incluso influir en el comportamiento de los usuarios. La mentalidad de crecimiento infinito que domina en la economía actual, particularmente en la tecnología, no debiera aplicarse a la salud. Evidentemente esto tendrá que manejarse con gran delicadeza y responsabilidad. 

 

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¿Qué tanto de lo que compartes en redes sociales sería mejor mantener fuera de la mirada pública?

¿Ha llegado el momento de reflexionar sobre el uso que le damos a las redes sociales? Después de varios años de fascinación y experimentación, pareciera que con las redes sociales ha ocurrido algo parecido a aquello que aconteció con la televisión y antes con otros medios de comunicación masiva: el romance un tanto ideal entre los usuarios y la plataforma se convirtió eventualmente (o demasiado pronto, para algunos) en una relación más bien desequilibrada, inclinada notablemente hacia los proveedores del servicio, interesados cada vez más en mantener a los usuarios activos pero sobre todo cautivos, y además con un elemento realmente novedoso: mercantilizar la información personal proveída sistemáticamente con su actividad.

En este contexto, quizá podríamos ahora preguntarnos por la importancia que tienen las redes sociales en nuestra vida actual, misma que no es otra más que aquella que nosotros mismos les damos. Esto puede parecer obvio, pero en ocasiones olvidamos que son nuestras decisiones y actos cotidianos los que construyen la realidad en la que vivimos. Y esto, claro, también es válido para la influencia en apariencia imponente que tienen las redes sociales en nuestra época.

A continuación compartimos nueve tipos de información personal que podrían ser motivo de esta reflexión. Algunos de los datos que compartes tan abiertamente, quizá sería mejor mantenerlos en reserva.

 

Tu fecha de cumpleaños

Muchas personas usan su fecha de cumpleaños como la base de numerosas contraseñas, en muchos casos en ámbitos relativamente importantes como los servicios bancarios, el correo personal u otros. ¿Bastaría saber tu fecha de nacimiento y tener un poco de imaginación para conseguir esas contraseñas?

 

A la mayoría de tus “amigos”

Hace tiempo un estudio señaló que el cerebro humano no puede manejar más de 150 relaciones personales, lo cual echa por tierra la pretensión de Facebook de contar con miles de “amigos”. Pero aunque no fuera así, vale la pena pensar en el uso que le das a Facebook y en las personas que son partícipes de esa actividad: ¿de verdad es necesario que ese hombre o esa mujer que conociste en una fiesta y a quien no volviste a ver esté al corriente de tu vida?

 

Tu número telefónico

Desde hace algunos años Facebook solicita el número telefónico como parte de sus datos básicos para tener un perfil, mismo que puede o no aparecer públicamente, pero que quizá en un descuido dejamos ver. ¿Te has imaginado lo molesto que podría ser que tu número telefónico cayera en las manos equivocadas?

 

Fotografías de menores

Si de por sí la infancia es una etapa de indefensión en la cual otro toma las decisiones por uno, en la era digital está ocurriendo un fenómeno que sin duda tendrá consecuencias en un futuro no muy lejano: el derecho a la imagen de los menores. ¿Pueden los padres u otras personas, por el solo hecho de ser adultos, hacer pública la imagen de un menor de edad? ¿Llegará el momento en que dicho mejor reclame la profusión de imágenes suyas que circulan en la red sin su consentimiento? E incluso ahora: ¿qué destino tienen esas imágenes?

 

Tu información de geolocalización

En un sentido similar al punto anterior, vale la pena considerar la relevancia de tu información de geolocalización para el mundo. ¿De verdad es muy importante que señales cuando sales de viaje, cuando vas a comer a un restaurante o cuando sales a correr al jardín más cercano? De algún modo no, pero también es cierto que otras personas pueden tomar esto como una ventaja. 

 

A quienquiera que pueda afectar tu vida profesional

Las redes sociales pueden convertirse en una fuente un tanto ridícula de problemas en el trabajo, sobre todo cuando se usan sin responsabilidad. Quizá un día un incidente en tu trabajo te hizo enojar y corriste a “desahogarte” en Facebook hablando mal de tu jefe (a); quizá pensaste en una frase muy hilarante a propósito de un compañero (a) de trabajo y no resististe las ganas de compartirlo en Twitter; tal vez subiste a Instagram una fotografía que creíste muy graciosa, pero que en cierto sentido fue ofensiva para la empresa en la que laboras. Y las consecuencias fueron las esperadas: eso te acarreó algún tipo de problema laboral. Para evitar una situación como esta lo mejor sería, claro, que no tomaras las redes sociales ni como un confesionario ni como un foro para entretener al mundo, pero si no puedes controlarte, quizá te convenga al menos borrar de tus contactos a personas que has conocido en tu vida profesional y que quizá no quieras que tengan conocimiento de tu vida digital.

 

Tu situación sentimental

En los tiempos que corren, parece que el amor no existe si no se muestra en Facebook. La necesidad de ser mirados y aplaudidos, que las redes sociales tanto fomenta, tiene en el caso de las relaciones sentimentales un capítulo propio. ¿Pero vale la pena alimentar esa maquinaria? La recompensa, en efecto, puede ser placentera, y los creadores de las redes sociales entendieron este mecanismo humano a la perfección, ¿pero qué hay de la otra cara de la moneda? ¿Cuántos likes vas a tener cuando cambies tu estado de relación de nuevo a soltero (a)? Y en otro sentido, ¿por qué parece que hemos perdido la capacidad de disfrutar un hecho en sí mismo, en sus propios horizontes?

 

Fotografías del pase de abordar de un vuelo

Presumir un viaje es otro de los motivos recurrentes en las redes sociales, pero hay quienes no se conforman con el check-in en el aeropuerto, el hotel o el bar de moda en el lugar que visitan. Hay quienes toman fotos de los pases de abordar de su vuelo, cuyo código de barras puede ser el acceso a la información dada a la aerolínea para adquirirlos: nombre, número de pasaporte, método de pago, etcétera.

 

Información sobre tu tarjeta de crédito

Si alguna vez compartiste algún tipo de información sobre una tarjeta bancaria, quizá sea mejor que la busques y la elimines.

 

¿Qué te parece? ¿Has pensado sobre la importancia que le concedes a las redes sociales en tu vida?

 

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