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¿Las pastillas para dormir producen racismo?

Salud

Por: pijamasurf - 05/30/2018

El Ambien es un medicamento peligroso, pero no crea racistas

Roseanne Barr, una personalidad de la TV estadounidense, ha sido el trending topic de la jornada en Twitter, luego de que ABC avisó que cancelará su show por una serie de tuits racistas.

En un frenesí de tuits a altas horas de la noche Barr comparó a la asistente de Obama, Valerie Jarret, con un mono. Barr luego culpó al medicamento Ambien (Zolpidem), un potente somnífero, argumentando que no estaba en sus cabales. La farmacéutica que fabrica la medicina emitió un comunicado asegurando que el racismo no es uno de los efectos secundarios que tiene este medicamento -el cual, por cierto, tiene muchos efectos secundarios y bastante delicados-. Obviamente, un somnífero no hace a una persona racista, y lo de la host de TV es indefendible -aunque Trump ha salido en su defensa-. Sin embargo, además del racismo, el tema relevante y que no se ha abordado lo suficiente es que Estados Unidos es una sociedad seriamente sobremedicada, y se acepta como normal que las personas estén crónicamente en medicamentos que tienen efectos secundarios bastante graves. Notablemente, gran cantidad de casos de violencia y suicido involucran, más que drogas ilegales, drogas legales como el Ambien y las benzodiazepinas (sustancias como el Valium, que trabajan de manera similar al Zolpidem en la química del cerebro) u opiáceos (como el OxyContin). No podemos saber si Barr realmente había perdido la cordura cuando tuiteó o si esto se debió a que toma Ambien (es muy probable que ello sea sólo una excusa). Existen antecedentes de que, al parecer, la host tiene una perspectiva un tanto racista. De cualquiera manera es evidente que estos fármacos, cuando son tomados de manera crónica, hacen que las personas pierdan el control, y pueden ser peligrosos. Obviamente, esto no significa que el Ambien u otro medicamento produzcan personas racistas, sino que quienes ya lo son pierden el control y pueden sacar lo peor de sí, así como los individuos que ya están deprimidos pueden deprimirse más, etcétera.

El Ambien es el medicamento contra el insomnio más recetado en Estados Unidos y, sin embargo, tiene una alarmante lista de efectos secundarios, entre los cuales están sonambulismo, riesgo de accidentes automovilísticos y pensamientos suicidas, así como una creciente lista de personas que coincidentemente han estado bajo la influencia de esta sustancia a la hora de cometer un crimen, incluyendo un hombre que mató a ocho personas y reportes que indican que el Ambien ha sido usado como date rape drug, una droga para violar a otra persona, pues tomar Ambien suele tener como efecto secundario no recordar lo sucedido. De nuevo, esto no significa que produzca asesinos o violadores, pero sí habla de que se debe tener más cuidado al recetarlo.

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¿Qué ocurre en el cerebro de las personas que son engañadas por su excesiva autoestima?

Salud

Por: pijamasurf - 05/30/2018

Es decir, ¿cómo es posible que una alta autoestima y autosuficiencia puedan evolucionar al grado de distorsionar la realidad?

La confianza en uno mismo, según los psicólogos, es el resultado del autoconcepto y la autoestima. Esta última puede variar ante diferentes estímulos como el trato de los otros hacia uno, la crianza, la eficacia con que uno se enfrenta a cada uno de los retos de la vida, etc. Para tener una autoconfianza empoderada y saludable no hay una solución de 5 segundos, sino que se requiere de un largo trabajo de introspección, sinceridad y una motivación constante. En muchas ocasiones, los terapeutas de la salud mental recomiendan hacer un cambio de mentalidad (mindset), en el que se introduzca un pensamiento positivo a favor del éxito.

No obstante, ¿qué pasa cuando la autoconfianza desborda la realidad? De acuerdo con el biólogo Dominic Johnson y el científico James Fowler, el exceso de autoconfianza:

sólo resulta en valoraciones falsas, expectativas irracionales y decisiones arriesgadas, por lo que queda por descubrir cómo esta falsa creencia puede evolucionar o establecerse en una población con estrategias competitivas que incluyen creencias si bien precisas, imparciales.

Es decir, ¿cómo es posible que una alta autoestima y autosuficiencia puedan evolucionar al grado de  distorsionar la realidad?

Psicólogos como Heidi Grant, de la Universidad de Harvard, proponen como ejemplo el caso del actual presidente de EEUU, Donald Trump, quien no sólo se considera un ser apto para su puesto de trabajo, sino que culpa a otros cuando los resultados o las consecuencias de sus decisiones se salen de sus manos y, además, no son del todo positivas. Grant se pregunta entonces: “¿Por qué la persona con excesiva autoconfianza permanece felizmente ignorante de sus propias limitaciones?”.

Si bien podríamos sacar a relucir el bien conocido efecto Dunning-Kruger, nuevas investigaciones han llegado a considerar otras opciones. Los psicólogos sociales Joyce Ehrlinger, Ainsley Mitchum y Carol Dweck consideran que este fenómeno puede relacionarse con las creencias implícitas que el individuo tiene sobre la maleabilidad de su carácter y sus habilidades. En otras palabras:

hay ciertas personas que ven tanto a su personalidad como a su inteligencia como fenómenos ‘fijos’ (es decir, vives de cierta manera y no puedes hacer nada al respecto), mientras que otros creen que son capaces de adaptarse al cambio y a desarrollar con esfuerzo una experiencia.

Normalmente, los individuos con el primer tipo de mindset prefieren demostrar que son inteligentes ante los demás, antes que buscar otras oportunidades para volverse más inteligentes. De hecho, en los estudios de estos investigadores se comprobó que:

aquellos estudiantes con un mindset fijo en verdad eran excesivamente autoconfiados –sus estimaciones eran más del 25% más altas que sus resultados–. Y aquellos estudiantes que creían que sus habilidades eran maleables –i.e. un mindset de crecimiento– subestimaron su desempeño por un 5%.

Es como si poseer un mindset de habilidades fijas llevara a la gente a sobrevalorar esas habilidades.

Este tipo de mindset puede convertirse en la clave para entender la regulación de la autoconfianza, pues Ehrlinger y sus colaboradores descubrieron que los estudiantes con un mindset fijo se esmeraban más en problemas sencillos y menos en los más complejos, seleccionándolos de manera que pudiesen reforzar su exceso de autoconfianza –y así, confirmar su opinión sobre ellos mismos–. Por lo anterior podemos concluir que, con la psicoeducación adecuada, se puede moldear una personalidad más maleable:

Con esto no se quiere decir que una persona no es estable con el paso del tiempo, pero estudios longitudinales sobre los rasgos de personalidad han encontrado que los rasgos varían considerablemente con la edad, así como los coeficientes intelectuales que pueden cambiar según el medio ambiente y el aplicador de la prueba. Sí, hay límites, pero las personas pueden y suelen cambiar con esfuerzo y experiencia.

Después de todo, la personalidad de un individuo puede ser reflejo tanto del cerebro como de su neuroplasticidad, que pueden modificarse con el paso del tiempo y llenarse siempre de riquezas culturales, diversidades sexuales y conocimientos extendidos en el tiempo y el espacio. Bastaría entonces tomar conciencia sobre la realidad de uno mismo y, a partir de esto, llevar a cabo acciones que lo afectan a uno y, asimismo, a segundas e incluso a terceras personas.

 

Fotografía principal: The Simpsons, por Matt Groening