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En medio de escándalos sexuales, la Academia Sueca cancela el Premio Nobel de Literatura 2018

Arte

Por: pijamasurf - 05/14/2018

No habrá Premio Nobel de Literatura este año, por tumulto en la Academia Sueca

Por primera vez en casi 70 años, este año no tendremos Premio Nobel de Literatura, según ha anunciado la Academia Sueca.

La razón de este hiato tiene que ver con el estado de agitación interna en que se encuentra el organismo, fundado en 1786 por el Rey Gustavo III y el cual designa cada año parte de la fortuna donada por el empresario de la dinamita Alfred Nobel. La Academia Sueca emitió un comunicado en el que señalan que anunciarán dos premios en el 2019 y explican que por respeto a los laureados y al público en general, buscarán primero resolver sus conflictos internos.

El problema principal parece haberse originado en las acusaciones en contra del fotógrafo Jean Claude Arnault, fotógrafo y una de las luminarias culturales del país, quien es acusado de acoso sexual y abuso físico por 18 mujeres. Además se le acusa de haber filtrado con anticipación a la prensa quiénes eran los ganadores a lo largo de varios años. Arnault es esposo de Katarina Frostenson, miembro de la Academia y autora. La pareja Arnault y Frostenson es considerada la principal fuerza cultural en la sociedad sueca, pues regentean el club Forum, en el cual se realizaban presentaciones de grandes personalidades, incluyendo múltiples premios Nobel.

El escándalo se incrementó cuando tres miembros de los 18 que componen la Academia renunciaron luego de que en una votación se decidiera que no se expulsaría a Frostenson. Después renunció la secretaria permanente, Sara Danius, quien al parecer protestaba que no se debía culpar a una mujer por la mala conducta de un hombre. Finalmente, Frostenson renunció. Los miembros de la Academia son vitalicios, pero con esta seguidilla de renuncias sólo quedaron 10, y se necesitan 12 para elegir a un autor. Ante esta situación, se entiende por qué la Academia Sueca no está bien dispuesta para encarar un proceso de selección.

Anteriormente ha habido años en los que la Academia ha decidido no entregar el premio, como en 1949 y antes en 1936, 1927 y otros años atrás. El problema de la Academia Sueca no afectará los otros premios que se entregan.

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25 películas difíciles de entender que son un gran estímulo para tu conciencia

Arte

Por: pijamasurf - 05/14/2018

Si bien estas cintas pueden parecer complejas, su recompensa es que nos llevan a preguntas que de otro modo quizá no nos haríamos

“Sólo lo difícil es estimulante”, dijo alguna vez el poeta y novelista cubano José Lezama Lima, que en su literatura profesó con el ejemplo y llenó sus escritos de adjetivos y construcciones gramaticales a veces difíciles de penetrar… pero, cuando se les entiende, profundamente gratificantes. 

La dificultad nos incita a esforzarnos más. Aunque no menos cierto es que algunas personas frente a lo adverso prefieren retirarse, aburridas o atemorizadas, acaso como efecto de un viejo hábito aprendido frente a aquello que se les presenta como un obstáculo a su voluntad y no como un incentivo. Lamentablemente, pues rendirse nos priva de llegar a la meta, de descubrir algo que no sabíamos, de disfrutar nuevos placeres e incluso de aprender a partir de los tropiezos. Eso es lo estimulante de la dificultad.

Elaboramos este breve elogio a lo difícil como introducción a 25 películas que cumplen con dicha característica. No se trata de cintas particularmente dóciles frente al espectador, pues sea por su elección narrativa, por el uso de lenguaje cinematográfico, por el tema general tratado o por algún otro motivo, representan un reto del tipo al que no siempre estamos habituados cuando nos sentamos a ver una película.

Pero en este caso, la dificultad también tiene su recompensa. Quizá cuando comiencen a correr los créditos finales en alguno de estos títulos tengas la sensación creciente de no saber qué acabas de ver, quizá no atines a articular una sola idea coherente y te sientas abrumado y hasta un poco torpe. Pero también es muy posible que sientas un cosquilleo en tu mente, como un rayo de luz vivo, titubeante, que se esfuerza por salir y crecer…

Compartimos a continuación los títulos y algunos datos al respecto de cada una.

 

Being John Malkovich, Spike Jonze (1999) 

Si bien el punto de partida de esta película es enteramente fantasioso, su desarrollo nos lleva a explorar el enigma de la identidad y de eso que llamamos "yo", sin duda uno de los abismos más inquietantes de todos los que el ser humano puede encontrar para abismarse.

 

Enemy, Denis Villeneuve (2013)

Una adaptación parcial de El hombre duplicado, novela de José Saramago (2002), esta cinta sigue la historia de un hombre que descubre por casualidad en una película a otro que es idéntico físicamente a él. La búsqueda de este “doble” hace al espectador preguntarse sobre el fundamento de su propia identidad. 

 

Predestination, Peter y Michael Spierig (2014)

Sin mayor introducción, esta cinta sitúa a su espectador en plena acción, y ahí comienza la complejidad. Poco a poco, el espectador es llevado a la comprensión de la trama general, basada en el motivo del viaje en el tiempo.

 

Mr. Nobody, Jaco Van Dormael (2009)

Además del tema principal de la cinta –la posible inmortalidad del ser humano–, Mr. Nobody presenta cierta complejidad por su narrativa fragmentada y su ambición de cruzar diferentes historias.

 

A Clockwork Orange, Stanley Kubrick (1971)

A primera vista esta película es sencilla, posiblemente perturbadora en algunos de sus planteamientos, pero cinematográfica y narrativamente simple. En el fondo, sin embargo, los temas que toca y las preguntas que plantea en torno a éstos no son especialmente fáciles de entender. Este comentario de Slavoj Zizek al respecto aporta una perspectiva que puede resultar útil para la comprensión del filme.

 

Cloud Atlas, Tom Tykwer y Lana y Andy Wachowski (2012)

La dificultad de esta cinta proviene sobre todo de su narrativa, que integra seis épocas diferentes unidas por la causalidad de ciertos fenómenos. Se trata de un esfuerzo admirable por traducir en el cine la contingencia propia de la vida.

 

The Fountain, Darren Aronofsky (2006)

Desde sus primeras cintas (Pi y Requiem for a Dream, de 1998 y 2000, respectivamente), Aronofsky se distinguió por ser un director poco común, inclinado hacia la experimentación y la complejidad narrativa. En The Fountain se propuso explorar el tema de la conciencia y su destino una vez que la vida termina.

 

Abre los ojos, Alejandro Amenábar (1971)

Una cinta que juega con el tópico clásico de la frontera entre la realidad y el sueño y cómo una persona puede ser manipulada para dudar de su propia realidad, o de sus propios sueños.

 

Shutter Island, Martin Scorsese (2010)

Si bien a Scorsese se le identifica más bien con cintas de criminales, mafias y personajes a medio camino entre el cinismo y la locura, en Shutter Island filmó una historia un tanto fuera de dicha línea, la cual sigue la investigación de un agente policíaco que busca explicar la desaparición de un paciente en un hospital psiquiátrico. Cabe mencionar que el final de la película ha suscitado varios artículos en Internet que buscan explicarlo.

 

Memento, Christopher Nolan (2000)

En esta película, Nolan ensayó un recurso narrativo interesante que quizá confunde de inicio al espectador, pero pronto encuentra su propia lógica.

 

Donnie Darko, Richard Kelly (2001)

A diferencia de otras cintas consideradas de culto, que lograron trascender este límite y dieron cierto salto a la cultura pop, Donnie Darko ha navegado desde su estreno en aguas un tanto apartadas y frías. Quizá esto se deba a la oscuridad de su cinematografía, que se expresa en casi todos los aspectos de la cinta. De cualquier modo, se trata de una película que no ha dejado de fascinar y, sobre todo, perturbar lúcidamente.

 

Inception, Christopher Nolan (2010)

La película más popular de Nolan es también la obra en la que mejor empleó su juego de distintos planos de realidad, logrando ese efecto que también se encuentra en Las mil y una noches, en el Quijote y en algunas narraciones de la literatura oriental: que el espectador ya no pueda diferenciar entre la realidad y la ficción. Hace algún tiempo, Nolan explicó el significado de la escena final de la cinta.

 

Eternal Sunshine of the Spotless Mind, Michel Gondry (2004)

Un clásico de nuestra época, esta película de Gondry cautivó de inmediato a los espectadores por su exploración de la memoria en relación con el amor. Sin embargo, más allá de la temática, la cinta destaca también por el manejo de su narrativa, que hace honor a la complejidad del argumento. 

 

Melancholia, Lars von Trier (2011)

¿Cómo pueden convivir en una cinta una boda y la colisión inminente de la Tierra con otro planeta? Esta pregunta, que podría parecer un tanto excéntrica, revela en su respuesta algunas de las contradicciones más enigmáticas de la naturaleza humana. Para los interesados, en el primer ensayo de La agonía del Eros, el filósofo Byung-Chul Han dedica un comentario particularmente inteligente a esta cinta.

 

Jacob’s Ladder, Adrian Lyne (1990)

Un veterano de la guerra de Vietnam comienza a tener recuerdos tormentosos y un tanto involuntarios de sus días en dicho conflicto; conforme investiga el origen de éstos, descubre una verdad horrenda. Cabe señalar que todos los efectos especiales de esta cinta no son resultado de la posproducción de la misma, sino que fueron filmados en vivo, lo cual también le otorga un gran valor cinematográfico.

 

Synecdoche, New York, Charlie Kaufman (2008)

En esta lista, Kaufman se encuentra tácitamente en otras dos cintas, pues fue el guionista de Being John Malkovich y Eternal Sunshine of the Spotless Mind, lo cual revela ya su talento para contar historias de formas más bien inusuales. Synecdoche, New York fue su debut como director y el resultado no fue menos complejo. Grosso modo, la cinta cuenta el esfuerzo de un director de teatro (Philip Seymour Hoffman) por montar una obra que aspira a convertirse en la realidad misma. Quien conozca la breve narración de Borges Del rigor en la ciencia puede tener una idea de la trama de esta película.

 

Fight Club, David Fincher (1999)

Un thriller psicológico que devino cinta de culto, Fight Club cuenta la vida de un oficinista más bien común, con un problema de depresión, insomnio y hastío, que un día se encuentra con un sujeto que parece todo lo opuesto a él: es bien parecido, es audaz, desobedece las reglas, es un tanto cínico incluso. A partir de esta relación ambos inician un “club” cuyo único fin es pelear, pero que pronto da pie a otras acciones.

 

Blade Runner, Ridley Scott (1982)

Un clásico de la ciencia ficción y del cine en general, esta cinta basada parcialmente en la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968) de Philip K. Dick deja en el aire una de las preguntas más enigmáticas que puede plantearse en torno a la condición decisiva de nuestra especie: eso que hace humano al ser humano, ¿puede replicarse?

 

Moon, Duncan Jones (2009)

Un hombre ha estado solo durante 3 años en una base lunar, “acompañado” únicamente por una inteligencia artificial. Hacia el final de este período y cuando parece que volverá por fin a reunirse con su esposa y su hija en la Tierra, comienza a tener alucinaciones inquietantes. La famosa “vuelta de tuerca” de la que Henry James habló para las historias que nos llevan más allá de lo esperado, es aplicada aquí con maestría.

 

El espejo, Andréi Tarkovski (1975)

Una de las cintas más experimentales de Tarkovski (y se dice que también la más íntima), en la que buscó traducir el flujo de conciencia que se presenta en la memoria, que nunca es lineal ni directo, sino más bien fragmentado, interrumpido, con saltos entre épocas no necesariamente consecutivas y sin embargo unidas en un mismo hilo común.

 

The Tree of Life, Terrence Malick (2011)

A partir de las vivencias de una familia del sur de Estados Unidos, Malick traza una espiral hasta el origen del universo y de la vida en la Tierra, con idas y vueltas entre ese viaje cósmico y la memoria del hombre que está recordando su pasado. La película destaca también por su belleza visual, su edición y la banda sonora.

 

Primer, Shane Carruth (2004)

Carruth posee una formación como matemático e ingeniero, misma que no ha dudado en incorporar a su trabajo cinematográfico. Esta cinta en especial destaca por la complejidad del desarrollo de su argumento, sus diálogos y los temas filosóficos y científicos que se presentan. El tema general de la cinta es el viaje en el tiempo.

 

Mulholland Drive, David Lynch (2001)

“Una historia de amor en la ciudad de los sueños”. Con esa descripción Lynch presentó esta película que, en rigor, se clasifica más bien dentro del género del thriller psicológico (un tanto detectivesco).

 

Inland Empire, David Lynch (2006)

Una de las cintas más arduas de Lynch, por el uso de ciertos recursos cinematográficos pero sobre todo por la narrativa compleja que desarrolla: por un lado, hace que al interior de la película ocurra otra película, pero también establece conexiones con personajes de otras obras suyas (como Twin Peaks o Lost Highway).

 

2001: A Space Odyssey, Stanley Kubrick (1968)

Si bien es uno de los filmes más conocidos de Kubrick y en cierto modo “transparente”, su posible dificultad se encuentra en el tema que aborda. ¿Es 2001: A Space Odyssey sólo una película de ciencia ficción o más bien un ambicioso relato de la evolución humana?

 

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