*

X

¿Crees que eres atractivo? Este estudio muestra que eres un pésimo juez de tu apariencia

Salud

Por: pijamasurf - 05/08/2018

Pasamos enormes cantidades de tiempo evaluando si nos vemosbien o no, y ese tiempo es absurdo, como muestra esta investigación

Las personas, particularmente los jóvenes hambrientos de aceptación y admiración, pasan grandes cantidades de tiempo ante el espejos acicalándose y evaluando su apariencia. Un nuevo estudio sugiere que esto podría ser una pérdida de tiempo, y no por vanidad sino por la ineficacia de nuestros juicios.

El investigador Nicholas Epley realizó un estudio en el que le pidió a estudiantes universitarios que observaran una foto de ellos mismos que había sido recientemente tomada y que evaluaran el efecto que tendría su apariencia en el sexo opuesto, en una escala del 0 al 10, en la que 10 era "muy atractivo". Luego miembros del sexo opuesto, por su parte, calificaron las fotos.

Los resultados del experimento mostraron que las personas no son mejores en evaluar su apariencia que el mismo azar. Uno podría decir un número al azar y tener la misma efectividad que en atinar a qué tan atractivo se es. O, como dice Epley, tu evaluación de tu nivel de atracción es tan precisa como la de cualquier otra persona que te califique. En términos de qué tan atractivos somos, no nos conocemos. Epley cree que la razón por la que no logramos vernos de manera precisa es que constantemente nos estamos comparando con imágenes previas de nosotros mismos, mientras que los otros nos comparan con las demás personas. Nos vemos como con un microscopio, mientras los demás nos ven con los ojos desnudos. 

Para muchas personas esto es realmente un problema, ya que sufren por sentirse inadecuadas o por distorsiones de su imagen corporal. Si acaso podemos tomar una conclusión de esto es que lo más sano es dejar de escrutinar la propia imagen y aceptar que no podemos hacer demasiado al respecto -ni siquiera emitir un juicio acertado-, por lo cual es más importante dedicarse a otras cosas que puedan hacernos sentir mejor, y cultivar menos el narcisismo.

Te podría interesar:

5 sencillos ejercicios que puedes hacer todos los días para reducir significativamente el estrés

Salud

Por: pijamasurf - 05/08/2018

Estos 5 ejercicios, que pueden ponerse en práctica en el día a día, son una herramienta básica para reducir el estrés de una vida altamente ocupada

En las redes sociales sobran memes acerca de lo que implica intentar sobrevivir al exceso de trabajo, los estudios, la vida social, la vida saludable, el deporte, la familia y otros elementos indispensables de una lista interminable. En muchas ocasiones el resultado es una persona despeinada, con unas largas ojeras y mirada casi desquiciada, caminando en modo automático y muriendo lenta pero efectivamente de estrés. Es una imagen que, pese a poseer rasgos divertidos, es una realidad para muchas personas en la actualidad.

De hecho, para Bill Rielly, que tiene un título de West Point, un puesto ejecutivo en Microsoft, una fe fuerte, una vida familiar y un cuerpo ejercitado, el secreto de llevar una vida equilibrada es prestarle especial atención al cuerpo y a sus necesidades. Tras realizar maratones en los que terminaba más tarde de lo que estaba acostumbrado y de lo que deseaba, Rielly se vio en la necesidad de profundizar en las razones que provocaban estos resultados. Tras años de investigación introspectiva, se dio cuenta de que la clave para el equilibrio era el dominio del estrés: sólo de esta manera podría mejorar la calidad de su vida y, también, mejorar sus habilidades profesionales.

Rielly explica que el primer paso para regular significativamente el estrés es la respiración: basta con tomar tres respiraciones largas cada vez que uno se enfrenta a una situación estresante (a la hora de comenzar un trabajo escrito, de hablar seriamente con alguien, de trabajar largas horas…). Una vez que las respiraciones se vuelven un hábito, es posible repetir estos patrones en otros momentos del día. Es así que uno, casi sin darse cuenta, se vuelve más paciente, calmado y disfruta más el momento, e incluso se puede cambiar de perspectiva y alcanzar nuevas soluciones al ver una incógnita o un problema.

El segundo paso es la meditación. Si bien es importante diferenciar entre el mainstream de la filosofía espiritual moderna, la meditación se convirtió en una herramienta útil para Rielly, pues le permitió escuchar a su cuerpo parte por parte y enseñar a su mente a enfocarse determinadamente. Además, a lo largo de su investigación descubrió que, según varios investigadores de la Universidad de Harvard, la meditación ayuda al incremento de materia gris en el cerebro, sustancia responsable de la regulación emocional y del aprendizaje. En otras palabras, mediante la meditación es posible incrementar el control emocional y las habilidades cognitivas.

El tercer paso es aprender a escuchar a las personas. Es muy común que cuando dos personas se enfrentan en una discusión, cada una escucha a la otra con el solo deseo de responderle y no de comprender a profundidad a qué se refiere. De hecho, una vez que se cambia de paradigma a la hora de escuchar al interlocutor, él también cambia y el vínculo se enriquece, volviéndose más significativo. En palabras del profesor Graham Bodie: “escuchar es la quintaesencia más positiva de la conducta de comunicación interpersonal”.

El cuarto paso es permitirse a uno mismo cuestionarse todo y por todo, principalmente los pensamientos que la mente crea, pues en muchas ocasiones éstos suelen atentar contra la salud emocional de un individuo. Hay que preguntarse “¿Es verdad este pensamiento?”, y en caso de no serlo, lo mejor es ponerlo a un lado para dejar de cargar con ideas negativas en la mente, las emociones y el cuerpo. Es decir, en vez de poner estas preguntas debajo de una alfombra, descarapelarlas nos ayuda a desacreditarlas y seguir adelante con nuestros objetivos.

El quinto paso es no olvidar nunca los objetivos. Para Rielly no se trata de alcanzar “el gran objetivo de la vida”, sino de comprometerse con la vida en sí: a la hora de comer, disfrutar la comida; a la hora de ver la televisión, disfrutar el programa; a la hora de hablar con alguien, disfrutar esa charla; a la hora de hacer un trabajo, disfrutar el acto de trabajar. Curiosamente, cuando se realizan las actividades con la mente dividida –por un lado pensando en la comida, por otro en contestar un correo y por otro responderle a la pareja que está en frente– se suele incrementar considerablemente el estrés.

Estos cinco ejercicios, que pueden ponerse a práctica en el día a día, son una herramienta básica para reducir el estrés de una vida altamente ocupada. Sin tomarlo en consideración, el estrés puede llegar a provocar una vida enferma y deprimida.

 

Imagen principal: 101 dálmatas (1961), de Walt Disney Productions