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Mira este domingo 22 de abril las Líridas, la primera lluvia de estrellas del 2018

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/18/2018

La segunda mitad de abril se ve favorecida por la lluvia de las Líridas, un espectáculo de estrellas fugaces que alcanza su pico entre la noche del 22 y la madrugada del 23

Abril es un mes particular en el hemisferio norte. La primavera está completamente asentada, los cielos suelen estar despejados, los días son luminosos, las noches frescas y el viento es tibio. Abril es también el mes en el que ocurre la primera gran lluvia de estrellas del calendario astronómico, el espectáculo conocido como las Líridas. 

Esta lluvia de meteoritos se ha observado históricamente desde hace más de 2 mil años en el Hemisferio Norte, siempre entre la segunda mitad del mes, entre el 16 y el 26 de abril. Igualmente, el momento de mayor esplendor –esto es, cuando se observan más “estrellas” cayendo– ha ocurrido siempre entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de abril. La frecuencia de meteoros observables oscila entre los 15 y los 20 por hora, aunque en ocasiones extraordinarias (e imprevisibles) esta cifra puede llevarse hasta los 100 meteoritos por hora. Este 2018, además, las condiciones son favorables para disfrutar del espectáculo. La Luna acaba de nacer, por lo cual su luz casi no afectará la oscuridad nocturna.

Para atisbar este fenómeno es necesario mirar hacia el este y ubicar la estrella más brillante de todas. Esa será Vega, que pertenece ya a la constelación de Lyra. El radiante de la lluvia será un punto un poco más hacia el noroeste, a partir del cual los meteoritos se dirigirán hacia Vega; sin embargo, no se recomienda fijar la vista en el radiante, pues es posible perderse las estrellas fugaces de mayor estela.

Un par de recomendaciones finales: si tienes dificultades para orientarte, puedes recurrir a apps como Sky Map (para el sistema operativo Android) o SkyView (iOS), que ofrecen un mapa preciso de la bóveda celeste. Asimismo, no está de más decir que la maravilla del espectáculo se multiplica cuando se observa en condiciones de oscuridad natural.

Las Líridas son los residuos del cometa Thatcher (C/1861 G1), con los cuales la Tierra se cruza cada año, a pesar de que la última vez que el cometa visitó nuestro sistema solar fue en 1861 (y lo volverá a hacer en el 2276, ya que su órbita en torno al Sol se repite cada 415 años).

¿Qué te parece? Con este regalo celeste abril quizá no sea, después de todo, el mes más cruel.

 

También en Pijama Surf: Las estrellas, las primeras maestras de filosofía

 

Imagen: Matt Payne Photography/flickr

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El primer caso de infanticidio documentado en ballenas o delfines

Científicos canadiense observaron un evento un tanto terrorífico al noreste de la isla de Vancouver hace algunos días. Los científicos describieron el suceso como a la vez "fascinante" y "horripilante".

Sondeando extrañas vocalizaciones en un radar, los científicos atestiguaron un ataque entre dos distintos grupos de orcas. Una orca de 32 años, junto con su madre, atacaban a otra madre y a su cría recién nacida. El macho tomó control de la ballena recién nacida con ayuda de su madre, quien, por así decirlo, bloqueó los intentos de la otra madre de salvar a su cría. La orca ahogó a la cría, hubo una lucha, sangre y agua surcando en el aire, y finalmente el cuerpo de la orca recién nacida se hundió. Las vocalizaciones son realmente desgarradoras, como puede escucharse en este video.

Este es el primer caso de infanticidio documentado en orcas, a las que no por nada se les conoce como ballenas asesinas. Este fenómeno se ha observado en leones y algunos primates. En este caso, no se encontró evidencia de que las orcas se comieran la carne de la pequeña ballena. 

Se cree que el infanticidio puede ser un comportamiento sexual; acaso el macho intentaba forzar a la madre a un estado de fertilidad para poder aparearse. No es extraño que las orcas y sus madres cacen juntas; incluso llegan a pasar toda la vida en conjunto, compartiendo su "sabiduría".