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Estos son los mejores y los peores países para hacer amigos (MAPA)

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/11/2018

¿Qué tan sencillo es hacer amigos en otras culturas? Este mapa ofrece un panorama sumamente acertado

En ocasiones podemos creer que el mundo es igual en todos lados y que aquello que damos por cierto es válido en cualquier latitud. 

Uno de los varios ámbitos en los que, acaso inesperadamente, se pone en duda esa falsa normalidad con que a veces experimentamos la vida cotidiana, es la amistad. Si de por sí se trata de algo que con cierta frecuencia damos por hecho –uno simplemente tiene amigos, fin de la cuestión–, basta salir un poco de las fronteras de nuestra realidad inmediata para comprender que hacer o tener amigos no es tan simple como parece, ni siempre sucede de manera similar.

La cultura, en este sentido, tiene un papel fundamental. Por distintas razones, las condiciones en las cuales la amistad surge y se mantiene no son las mismas en todas las sociedades, y en general existe un espectro amplio cuyos límites son, por un lado, las sociedades donde las personas suelen ser notablemente abiertas, donde la cercanía y aun la intimidad se comparten con relativa inmediatez y donde en general existen situaciones que favorecen la convivencia; el punto opuesto es el de esas otras culturas donde establecer una relación de cercanía es difícil, demanda tiempo y paciencia y a veces también mucho trabajo, y donde poco o nada asegura que al final la amistad vaya a ocurrir.

El mapa que compartimos a continuación expone este panorama alrededor del mundo. Los datos con que fue elaborado provienen del reporte Expat Insider 2017, el cual, grosso modo, ofrece diversos indicadores de bienestar y modo de vida a partir de la experiencia de personas que viven fuera de su país de origen. En este sentido, el reporte ofrece otros datos de interés, como cuáles son los países preferidos por las personas que deciden emigrar (Costa Rica es el campeón en esta materia, pero al parecer Baréin ha ganado cierta popularidad).

En esta ocasión, el estudio se llevó a cabo con las respuestas de más de 12 mil 500 individuos que viven en 188 países diferentes y representan 166 nacionalidades. De acuerdo con la perspectiva de estos expatriados, así de fácil o difícil es hacer amigos en el mundo:

¿De qué depende todo esto? La respuesta no es sencilla, pero en todo caso puede tomarse como una invitación a repensar esas condiciones que damos por sentadas pero también para considerar que, cuando nos enfrentamos a un nuevo entorno, es mejor estar preparados para el cambio y la sorpresa.

 

También en Pijama Surf: ¿Por qué parece tan difícil hacer amigos después de los 30?

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Sociedad

Por: pijamasurf - 04/11/2018

El extraordinario caso de Marco Rodríguez Pantoja, el hombre que vivió 12 años de su infancia en la naturaleza con una manada de lobos y que ahora, después de ser obligado a vivir en el mundo civilizado, critica severa pero lúcidamente el mundo de los hombres

Marco Rodríguez Pantoja tiene ahora 71 años de edad y se encuentra sumamente decepcionado por el mundo de los hombres. De los 7 a los 19 años vivió con una manada lobos. En una entrevista con El País cuenta que un día una loba le dio de comer, y que ella fue lo más parecido a una madre que tuvo. Aprendió de los lobos qué alimentos eran buenos para sobrevivir y vivió como uno más de la manada. Antes de quedarse sólo a los 7 años, un anciano cabrero le había enseñado a hacer fuego, lo cual fue vital. Había conocido al anciano luego de que fuera abandonado en la Sierra Morena; su madre había muerto cuando tenía 3 años. Vivió solo en el monte durante 12 años hasta que fue descubierto por la Guardia Civil, que lo separó de su idilio con la naturaleza y lo llevó a vivir al mundo de los humanos.

Notablemente, Rodríguez cuenta que entre los humanos pasa frío, mientras que en la montaña se vestía con pieles y andaba descalzo, sólo se envolvía los pies cuando había nieve -pero no sufría como ahora-. Tenía callos tan grandes que podía darle una patada a una piedra como si fuera "una pelota". (Actualmente, un colectivo recauda fondos para comprarle un caldero). Cuando lo encontró la Guardia Civil, andaba en cuatro patas como los lobos. En el mundo de los humanos ha sufrido abusos y engaños; ha intentado trabajar en la hostelería y en la albañilería, pero nunca con satisfacción. Lo mejor que hace es dar charlas para niños, con el fin de inspirarles amor a los animales. Dice que los adultos no deberían contarles historias para atemorizarlos -como la historia del lobo feroz-. 

Es lapidario en su visión del mundo. Dice que "El hombre lo ha echado todo a perder", que "La ciudad desprende porquería y todo el mundo va a morir", y agrega que "el monte ya no es como era". Ya no puede encontrar el seno reconfortante de la naturaleza; lo modernidad todo lo devora y lo destruye. Alguna vez intentó regresar a su cueva pero se encontró cortijos y portalones eléctricos, y los árboles habían muerto. Ha explorado zonas donde hay lobos, pero éstos ya no se le acercan:

Notas que están ahí al lado, los oyes jadear, y se te ponen los pelos de punta... pero no es tan fácil verlos. Si hay lobos y los llamo, me van a contestar, pero no van a venir a mí... porque no me lavo con barro ni me visto con pieles. Huelo a las cosas de las personas, y me echo colonia.

Rodriguez Pantoja, a quien apodaban "Mowgli", y quien es uno de los pocos casos documentados de personas que crecieron con animales, vive en la alienación. Dice que no le interesan el futbol ni la política; no conecta con las personas. Su caso es un tanto radical, pero acaso ¿no nos está ocurriendo un poco a todos esta alienación, sólo que nosotros nos distraemos de esta terrible realidad que yace en el fondo? Nosotros también hemos perdido, más que él seguramente, la conexión con la naturaleza, con una existencia en armonía con el entorno. Y tal vez esto sea una enfermedad espiritual que logramos apenas paliar al tratar constantemente los síntomas de nuestra angustia existencial, pero nunca las causas. 

 

Foto: Óscar Corral