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¿El alcohol te vuelve agresivo? Quizá necesitas leer este artículo

Salud

Por: pijamasurf - 03/11/2018

"Inclusive en dosis muy bajas de alcohol, pudimos observar una significativa relación positiva entre las actividades tanto de la corteza prefrontal dorsomedial como la corteza prefrontal dorsolateral y la agresión"

Tras décadas de investigación sobre los efectos del alcohol en el cuerpo, los científicos han por fin resuelto la enigma acerca de si esta sustancia facilita o promueve conductas agresivas en sus consumidores. Para el doctor Thomas Denson, de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia, el alcohol está fuertemente relacionado con la agresividad desde un punto de vista neurocientífico; en consecuencia, descubrir ese “hilo negro” puede ayudar a desarrollar alternativas que reduzcan el daño asociado al consumo del alcohol.

Según la información observada en el estudio realizado por Denson, en donde a 50 hombres jóvenes se les pidió beber vodka o bebidas placebo –es decir, sin alcohol–, la actividad en la corteza prefrontal del cerebro disminuye significativamente después de dos bebidas alcohólicas. La corteza prefrontal es una región que regula las emociones frente a las conductas socialmente aceptadas, tal como la agresividad. En otras palabras, el alcohol inhibe la actividad de aquella fuerza que nos hace comportarnos de manera adecuada en una sociedad.

De hecho, las imágenes del escáner MRI mostraron en tiempo real el efecto del alcohol sobre el cerebro, principalmente sobre el flujo sanguíneo y la actividad en diferentes áreas. Gracias a ello se descubrió que “la provocación parece no tener ninguna influencia sobre las respuestas neuronales de los participantes” y que la actividad de la corteza prefrontal, principalmente del hipocampo –órgano indispensable del cerebro humano, relacionado con la memoria y los recuerdos–, disminuía significativamente.

En palabras del doctor Denson:

Inclusive en dosis muy bajas de alcohol, pudimos observar una significativa relación positiva entre las actividades tanto de la corteza prefrontal dorsomedial como la corteza prefrontal dorsolateral y la agresión. […] Estas regiones pueden apoyar a la presencia de diferentes conductas, tal como la paz versus la agresión, dependiendo de si la persona se encuentra sobria o intoxicada.

Si bien es verdad que los investigadores de este estudio promueven la idea de continuar analizando el tema a profundidad, su conclusión es un resultado bastante polémico que pone en duda la esencia del ser humano: ¿por qué existen múltiples reacciones ante un mismo estimulo o estimulante? En otras palabras, pareciera que en esta investigación se reduce el cuerpo a un resultado orgánico de las conexiones neuronales, las reacciones químicas y los conductos sanguíneos, ignorando por supuesto otros factores, como los rasgos de personalidad, el estado de ánimo, la diversidad de alcohol, la cultura, el clima, la zona geográfica y aquello que distingue a una persona de otra. Por lo tanto, ¿realmente el alcohol se encarga de volvernos agresivos? Quizá es una pregunta cuya respuesta requiere más humanidad que tan sólo un rígido marco científico.

A continuación compartimos un video sobre una nueva perspectiva en torno a los efectos de las sustancias psicotrópicas en el cuerpo humano:

 

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16 trucos para conciliar el sueño y dormir para descansar

Salud

Por: pijamasurf - 03/11/2018

Algunas astucias para entrar dulcemente a los reinos del descanso

No poder dormir o dormir pero no descansar es una experiencia poco agradable de la cotidianidad. Además de que el descanso nocturno es básico para nuestras funciones vitales (el cerebro se deshace de sus desechos orgánicos, los músculos se recuperan, los órganos vitales se regeneran, etc.), también en un sentido existencial podemos llegar a sentir como una falta grave que se nos arrebate la posibilidad de llegar a nuestra cama y disfrutar de una buena noche de descanso profundo.

Las razones por las que ahora cada vez menos gente descansa por la noche son diversas. El mundo lleno de estímulos en el que vivimos es una de ellas. También el hecho de que mucha de nuestra cultura nos impone cargas innecesarias que aprendemos a experimentar como preocupaciones y malestar. Podemos pensar también en que el sueño, el silencio y el descanso se han convertido ahora en “lujos” que pareciera que sólo unos pocos pueden adquirir.

No es así, sin embargo. Y estos trucos sencillos lo demuestran. 

 

Escucha sonidos de “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma” (ASMR, por sus siglas en inglés)

De lo mucho que nos ha dado Internet, el conocimiento y popularización de la ASMR es algo de lo más curioso. Se trata de esa sensación entre hormigueo, escalofríos y relajación provocada por estímulos muy específicos: la voz de una persona que murmura, el golpeteo acompasado de un objeto sólido contra otro, la respiración humana amplificada por un micrófono, etc. El placer peculiar que generan estos sonidos puede ser un preludio delicioso para el sueño.

 

Evita beber alcohol al menos después de las 9 de la noche

El alcohol suele perturbar los ciclos naturales del descanso. Si quieres dormir, procura evitarlo.

 

Duerme en una habitación fresca

La temperatura del lugar donde duermes es un factor importante para la calidad de tus noches. Si duermes con la calefacción encendida, ajústala para que ronde los 15ºC.

 

Practica la técnica de respiración 4-7-8

La respiración es una aliada del sueño. La llamada técnica 4-7-8 consiste en inhalar durante 4 segundos, contener la respiración durante 7, exhalar durante 8 y repetir. Para algunos, es un método sumamente efectivo para quedarse dormidos. En esta nota explicamos la técnica con más detalle.

 

Aleja tu teléfono

Muchísimas personas hemos desarrollado el hábito de dormir con los teléfonos portátiles cerca y, de hecho, con frecuencia su pantalla es lo último y lo primero que vemos antes de dormir y al despertar. Su efecto es, sin embargo, nocivo para nuestro descanso, pues además de que su luz puede alterar nuestros ritmos circadianos, la atención que demandan genera también un efecto sobre nuestra mente y sus procesos. Al dormir, coloca tu teléfono lejos. Si puedes dejarlo en otra habitación, mejor aún.

 

Recurre a aromas y aceites esenciales

La lavanda y la manzanilla se han usado históricamente para conducir a las regiones del sueño. Puedes rociar tu almohada con un poco de su esencia o incluso poner unas cuantas flores cerca de tu cama.

 

Juegos mentales

El viejo truco de contar ovejas no es una broma. Por el contrario. Aunque parezca extraño, llevar a nuestro cerebro a una operación mecánica de este tipo conduce a la relajación necesaria para el sueño. Otro juego posible es este: piensa en una palabra corta, de cuatro o cinco letras, por ejemplo, MESA; a continuación, piensa en todas las palabras posibles con M –manual, maíz, médico, martinete, muro, etc.–; cuando creas que no puedes agregar más, pasa a la siguiente letra, y así hasta el final. Es muy posible que llegues apenas a la tercera y, sin darte cuenta, te quedes dormido(a).

 

Duerme en completa oscuridad

Hay personas que requieren de oscuridad total para conciliar el sueño. Cierra tus cortinas y, si hace falta, consigue una de esas máscaras que cubren los ojos.

 

Bebe alguna infusión relajante

Ciertas plantas como la tila (tilo en algunos países), la ya mencionada manzanilla, la flor de azahar o el toronjil (conocido también como hoja de limón) tienen propiedades relajantes cuando se beben en infusión. Igualmente, ciertas raíces como la valeriana. 

 

Masajea tu cuerpo con alguna crema hidratante o algún aceite

Dedica unos pocos minutos antes de dormir para darte un masaje sencillo. Tus músculos agradecerán esa relajación y te recompensarán con una buena noche de descanso.

 

Procura ir a la cama sólo para dormir

Nuestro cerebro funciona a partir de patrones y hábitos. En el caso del descanso, cuando nos habituamos a hacer sobre la cama alguna otra actividad que no sea dormir, borramos la posible definición que ese espacio puede tener para nuestra mente. 

 

Mastúrbate

Un remedio también probado históricamente para dormir. El coctel de endorfinas y relajación que provee un orgasmo suele ser no la antesala, sino un catalizador poderoso al país del sueño. Su desventaja, en el caso de los hombres, es que la eyaculación resta energía, por lo cual puede resultar contraproducente; no obstante, puedes aprovechar para practicar la técnica de alcanzar el orgasmo sin eyacular. En esta nota profundizamos sobre este tema.

 

Dúchate antes de dormir

Una ducha de agua tibia antes de dormir también relaja el cuerpo lo suficiente para dormir con tranquilidad.

 

Establece horarios para dormir y cúmplelos, incluso en fin de semana

Como decíamos antes, los patrones son importantes para el cerebro. Si te acostumbras a dormir y despertar a horas determinadas, tu cuerpo conciliará fácilmente el sueño y además aprovechará este tiempo para verdaderamente descansar.

 

Realiza algunos estiramientos antes de dormir

Algunos cuantos estiramientos te ayudarán a liberarte de la tensión acumulada durante el día. Algunas series sencillas como el tradicional saludo al Sol del yoga pueden ser lo que necesitas para dicho propósito. Estira tus piernas, tu tronco, tu abdomen, los músculos de tu espalda y de tus hombros, y relájate. Cuida, sin embargo, de no convertir esto en una rutina de ejercicio, pues la actividad física intensa estimulará tu cerebro y el resto de tu cuerpo y te llevará a un estado de excitación opuesto al necesario para dormir.

 

Haz una tarea “aburrida” antes de dormir

Limpia una parte de tu casa, dobla o plancha tu ropa, lava tus trastes, cepilla a tu perro, prepara tus cosas para el día siguiente. Puede ser también que recurras a un entretenimiento clásico: leer, armar un rompecabezas, tejer, pintar, etc. Según este psicólogo, esa es también una buena estrategia para aprovechar lo mejor posible las primeras horas del día siguiente.

 

¿Tú qué haces para dormir? No olvides compartir con nosotros tu experiencia y nutrir así esta publicación.

 

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