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Tercera edición del Bye Festival 18 y 19 de enero en Xalapa: antropología tropical en medio de la catástrofe

Arte

Por: pijamasurf - 01/15/2018

El festival de cultura y reflexión Bye Festival, con la rúbrica de "Réplicas del temblor en estridentópolis", se llevará a cabo el 18 y 19 de enero en Xalapa, Veracruz

El Bye Festival celebra su tercera edición este 18 y 19 de enero en la ciudad de Xalapa, Veracruz, regresando a su sede, después de de llevar a cabo también una edición en la ciudad de Buenos Aires.  Antes de la destrucción, total se pueden observar ciertas luces que cuestionan, critican y trazar nuevos panoramas. En un mundo caótico y decrépito que no logra imaginar el futuro, el Bye Festival se asume como un "sonido con sentido que saluda a lo que queda del presente cuando todo lo demás ha dicho adiós", un consejo o rescoldo de visiones políticas y artísticas en medio de la (perpetua) catástrofe.

En este caso el festival se titula "Réplicas del temblor en estridentópolis" y se inspira en la acción colectiva espontánea de la sociedad luego de los pasados sismos del mes de septiembre del 2017. Busca entonces generar bajo este envión anímico  "un diálogo crítico entre creadores, gestores, artistas, colectivos, activistas y sociedad civil con la intención de demostrar que es posible producir cultura así como plantear posibilidades fuera de los canales legitimados por el Estado".  Promovido por artistas y gestores nacidos en Xalapa pero que viven en diferentes partes del mundo, el festival busca regresar a esta ciudad su importancia como un referente cultural y recobra su "temple cosmopolita", más allá del olvido, la desintegración de las instituciones y el desgarre perenne de la sociedad.  

Surcando la ola intencional de tropicalizar el mundo, de hacer antropología del color y el sonido del pensamiento, el Colectivo Krakatoa extiende su visión descentralizada y horizontal de la cultura contemporánea: polifonía y caleidoscopio que quiere volver a sonar y viajar. En esta ocasión el colectivo, que cuenta entre su miembros al escritor y colaborador de este sitio Rafael Toriz y al también escritor Luis Emilio Gomagú, entre otros, ha recibido el apoyo de La casa del hijo del Ahuizote, la librería Los Argonautas, Coffee and Saturday, el Centro Cultural Tierra Luna, la galería Flavia y la Facultad de Música en Xalapa.

El Bye Festival cuenta con mesas de discusión sobre temas pujantes y urgentes, lecturas de poesía, brindis al borde del apocalipsis,  exposiciones de arte, sesiones de música y presentaciones de libros. Todo un coctel de cultura tropicalizada.

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La música de las esferas: una animación que reúne la música de Bach y el talento de Glenn Gould

Arte

Por: pijamasurf - 01/15/2018

Si algún compositor llegó a descifrar la armonía de las esferas de la que habló Pitágoras, ese fue Johann Sebastian Bach

La idea de que el universo posee una forma de armonía secreta, incognoscible para el ser humano, se remonta al menos a la época de los llamados filósofos presocráticos, un grupo de autores igualmente misteriosos de quienes nos llegó apenas el eco vago de su pensamiento, anotado y comentado aquí y allá por otros que vinieron después que ellos y que tuvieron el beneficio de que sus palabras se conservaran.

Pitágoras fue uno de esos pensadores, destacado entre otros no menos eminentes (Zenón de Elea, Parménides, Heráclito, etc.). Fue además un pensador en quien la curiosidad por la realidad estaba acompañada de cierto esoterismo en su forma de entenderla y explicarla. De las conexiones que quizá nunca quedarán claras entre el remoto pensamiento de la India de los Vedas y la filosofía griega, quizá el punto más sólido de unión fue Pitágoras, cuya vida y obra se pierde, sin embargo, en las brumas del tiempo.

De Pitágoras sobrevivió, entre otras, la idea de la “música de las esferas”, una suposición sobre el ordenamiento del universo observable según la cual los astros estaban regidos por proporciones matemáticas no sólo fijas sino también musicales y armoniosas entre sí, tanto en su disposición como en su movimiento.

La idea resultó tan atractiva que de la época del filósofo griego (ca. siglo V antes de nuestra era) sobrevivió e influyó al menos hasta los días de Johannes Kepler, casi mil años después, quien dedicó una de sus obras a demostrar la veracidad de la hipótesis, atribuyendo a cada planeta observable una nota musical y una tesitura a partir de la distancia que los separa entre sí. 

Por lo demás, parece justificado pensar que el postulado pitagórico también ha seducido, en todas las épocas, a la necesidad humana de encontrar orden, razón y acaso una causa última en ese caos que, de inicio, parece ser siempre la realidad y todo lo que ésta implica.

Este breve recorrido por la idea de la “música de las esferas” nos permite compartir una animación breve realizada por Norman McLaren y René Jodoin en 1969 para la Oficina Nacional de Cine de Canadá. En ésta, los artistas tomaron algunos fragmentos de los preludios y las fugas de El clavecín bien temperado de Johann Sebastian Bach, interpretados por su compatriota Glenn Gould, y los interpretaron visualmente siguiendo el motivo esférico. 

Por supuesto, quizá de toda la música que se ha creado en Occidente, no hay ninguna que, de cierta manera exprese tan bien la armonía pitagórica universal como la de Bach, cuya perfección matemática ofrece por momentos la idea de que todo en el universo encaja, que nada hay que no tenga causa o explicación y que, en efecto, desde la brizna más ínfima hasta el planeta más inmenso ocurren siempre al ritmo de una canción que es posible escuchar sólo cuando de verdad ponemos atención a la música secreta de las esferas.

 

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