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Halcones australianos han aprendido a usar el fuego como un arma, según estudio

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/15/2018

Aves australianas utilizan el fuego para servirse un banquete de aves más pequeñas, reptiles e insectos como consecuencia de las llamas

Una fascinante investigación sugiere que al menos dos o tres tipos de aves de rapiña australianas han aprendido a usar el fuego como un arma o una herramienta. Aves como el Haliastur sphenurus y otros tipos de halcones de tamaño medio habrían aprendido a esparcir el fuego para crear un caos en el cual se alimentan de otras especies.

Reportes de bomberos y guardabosques narran una escena impresionante que se repite: uno de estos halcones con las alas abiertas lleva un tronco ardiente entre sus garras, vuela unos 20 metros, lo deposita en la hierba seca y un nuevo incendio se genera.

Bomberos han llegado a apagar hasta siete incendios en el mismo día todos generados por las aves. Lo que podrían ser diferentes tipos de aves rapaces han aprendido, aparentemente, a utilizar el fuego para obligar a poblaciones de pájaros más pequeños, reptiles e insectos a salir de sus guaridas para huir del fuego o de forma que se vuelven susceptibles a la rapiña de estas aves.

Anteriormente ya se había observado en diferentes continentes que algunas aves se alimentan de animales como roedores o reptiles inmersos en grandes fuegos, como metiendo el pico al horno. Pero ahora se ha esbozado la hipótesis de que estas aves han aprendido a utilizar el fuego de manera intencional, al igual que antes lo hiciera el hombre. De hecho, los investigadores Bonta y Gosford encontraron que esto podría ser algo ya bastante establecido en tanto que los pobladores locales del norte de Australia, incluyendo 12 diferentes grupos aborígenes, dan como un hecho probado que las aves utilizan el fuego y además se tienen reportes de esto al menos desde la década de los sesenta.

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Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/15/2018

Investigadores encuentran ciclos en los que la actividad sísmica aumenta en relación a la disminución en la velocidad de rotación de la Tierra

Varios científicos han advertido que en el próximo año se podría presentar un importante aumento en el número de terremotos devastadores en el mundo, fundamentalmente debido a variaciones en la velocidad de rotación de la Tierra. 

Los investigadores Roger Bilham, de la Universidad de Colorado y Rebecca Bendick, de la Universidad de Montana, han encontrado una relación entre la rotación de la Tierra y la actividad sísmica. Aunque las fluctuaciones en la velocidad de la rotación son pequeñas, con tan sólo cambiar la duración del día por un milisegundo se pueden presentar descargas de vastas cantidades de energía telúrica, que aparentemente afectan el flujo de metales líquidos en la litósfera. Antes se ha observado que los cambios en la velocidad de rotación tienen efectos en el campo magnético del planeta. 

Los investigadores estudiaron terremotos de magnitud 7 o más desde 1900 y encontraron cinco períodos de incremento extraordinario en los que se produjeron de 25 a 30 terremotos de alta magnitud al año, mientras que el resto del tiempo el promedio fue de alrededor de 15. Luego estudiaron los cambios en la velocidad de la rotación terrestre y descubrieron una correlación entre  la disminución de la velocidad y fuertes sismos. La rotación de la Tierra presenta leves cambios que pueden ser medidos con relojes atómicos. La Tierra lleva a cabo períodos de más o menos 5 años en los que alenta su velocidad, los cuales ocurren en lo que parecen ser ciclos de 32 años. Estos lapsos de 5 años suelen ser seguidos por años desastrosos en términos de terremotos. La Tierra empezó uno de estos períodos hace más de 4 años, según los investigadores.

"El año que entra deberíamos de ver un significativo incremento en el número de severos terremotos. La hemos tenido fácil este año. Hasta el momento sólo ha habido seis terremotos severos. Podríamos fácilmente tener 20 empezando el 2018", dijo Bilham. Los investigadores señalan que el incremento de la actividad sísmica podría durar unos 5 años.

No se sabe bien en dónde sucederán estos terremotos, pero las zonas cercanas al ecuador han sido en el pasado las más sensibles a los cambios en la duración del día.

Actualmente no existen métodos precisos para predecir terremotos, así que de confirmarse esta investigación, al menos tendríamos algo así como un período de 5 años de preparación global. 

 

Con información de The Guardian