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El ambient legendario de The Orb encabeza noche atmosférica en MUTEK 2017

Arte

Por: pijamasurf - 11/16/2017

Este jueves 23 de noviembre The Orb se presentará en México, una de las bandas con más linaje en la escena electrónica, particularmente conocidos por su ambient lúdico a veces psicodélico

The Orb es una de las bandas con mayor linaje en la historia de la música electrónica. Fundada en 1988 por el Dr. Alex Patterson y Jimmy Cauty, del inclasificable proyecto de pranksters KLF,  en sus casi 30 años el proyecto ha estado en constante mutación, pero siempre con una propuesta al límite de la vanguardia, la experimentación de la más alta calidad y un toque genial de humor.

Le debemos a The Orb, entre otras cosas, la creación del movimiento del ambient house en el Reino Unido, con álbumes tempranos como los ya clásicos Adventures Beyond the Ultraworld (que contiene el legendario sencillo "Little Fluffy Clouds") y U.F.ORB (el cual contiene la delicia flotadora que es el single "The Blue Room", uno de los tracks inmortales de la banda). Su música  se convirtió en la receta que el doctor ordenó para clubbers que llegaban a casa y querían bajar -el famoso chill-out- o para afters refinados donde se buscaba experimentar con sustancias psicodélicas. Actualmente The Orb está formado por su fundador Alex Patterson, uno de los maestros mundiales del sampleo y autor de algunos excelentes discos individuales de ambient con influencias de trance y dub, y el productor alemán Thomas Fehlmann, más conocido por su trabajo dentro del techno y el house, pero quien ha sido una compañía más o menos constante por décadas. En la actualidad, sus producciones corren bajo el prestigioso sello alemán Kompakt. 

The Orb estará encabezando la noche de Ambience del festival MUTEK el jueves 23 de noviembre en la Ciudad de México, junto con Rafael Anton Irisarri y Tim Hecker. Será sin duda una noche de atmósferas trippy, himnos hipnóticos y meditaciones sonoras con un toque lúdico. Aquí puedes puedes consultar toda la información del evento.

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El asesino en la mente: Reflexión sobre la serie ‘MINDHUNTER’ (David Fincher, 2017)

Arte

Por: Psicanzuelo - 11/16/2017

Basada en hechos reales, esta serie juega con los roles de criminales y policías, cuestionando la manera como funcionan las normas morales de la sociedad actual

La historia se centra en el equipo del FBI que descubre que existen los asesinatos en serie, después de que saltaran a la luz comportamientos criminales repetitivos, obsesivos, y poco a poco descubrir que tienen que ver con la infancia del individuo y la relación con su madre. Basada en el libro de no ficción Mind Hunter: Inside FBI's Elite Serial Crime Unit, de Mark Olshaker y John E. Douglas.​

Holden Ford (Jonathan Groff) es un joven e inocente oficial del FBI que se encarga de un caso donde un sujeto tiene atrapados rehenes en un secuestro que acaba con él volándose la tapa de los sesos, en un efecto físico y digital, que recuerda un poco la manera como se vuela la cabeza el ama de casa norteamericana en la cinta mexicana Los bastardos (Amat Escalante, 2008). Su superior lleva a Holden al ambiente académico policíaco, donde inicia una carrera de docencia que lo hace conocer a Bill Tench (Holt McCallany), quien lo invita a participar en clases con distintos elementos en todo el territorio norteamericano, al mismo tiempo que inician un equipo secreto que va abordando crímenes muy particulares.

El proyecto de serie televisiva en demanda consta de 10 episodios de 1 hora de duración, y la serie está producida ejecutivamente por David Fincher (Zodiac, Los 7 pecados capitales) quien dirige cuatro episodios también y le da todo su bien logrado tono a la serie, con gran ayuda fotográfica de Erik Messerschmidt, quien sólo había sido gaffer en películas de superhéroes y fotografiado buenas series, con un fantástico trabajo que no permite olvidar el trabajo de Harris Savides en Zodiac (2007). En el equipo de directores destacan Asif Kapadia, quien sorprendiera al mundo dirigiendo muy joven la legendaria cinta de Bollywood de aventuras medievales: El guerrero (2001) y que después brillara dirigiendo documentales como Amy (2015) y Senna (2010), sobre la cantante y el piloto de Formula 1, respectivamente. Dichos documentales, valiéndose como pocos de ejemplar material de archivo (¿quién sabe de donde sacó tanto y tan bueno?), reconstruyeb la autodestrucción de dioses modernos descubriendo el origen de sus obsesiones y volviéndolos humanos, como reencarnaciones de dioses dentro de su humanidad trepidante. Por otro lado Tobias Lindholm, quien escribiera el fantástico guión de La caza (2012), dirigida por Thomas Vintenberg, para quien ha escrito otra película después el niño favorito de Von Trier, para quien también escribió Submarino (2010) y La comuna (2016), también escribió otra para Kragh-Jacobsen, otro miembro del polémico grupo danés Dogma 95, y que también ha dirigido un par de películas en Dinamarca. Pero vale la pena mencionar La caza, porque es curioso el acercamiento hacia el criminal que se da en esa fantástica cinta, que juega con los roles de víctima, victimario y sobre todo la sociedad, que es la que se encarga de decir quién es quién, eso tiene mucho que ver con el espíritu de Mindhunter. El talento de toda esta gente es perfectamente organizado por Fincher para darnos un resultado fabuloso que cuestiona nuestros tiempos. La cinta que hizo saltar a la fama a Mads Mikkelsen, para quien no la haya visto, trata sobre una acusación de violación infantil que acaba con la vida de un sujeto, sin que haya verdaderamente un caso y una investigación, digamos, un linchamiento masivo en masa tanto psicológico como físico.

Por la serie vemos desfilando asesinos seriales emblemáticos y polémicos que los investigadores entrevistan en prisión, sin permiso de los superiores del FBI, y encontrando la lógica en todos sus asesinatos. Por ejemplo, Ed Kemper (Cameron Britton) o Jerry Brudos (Happy Anderson), que son magníficamente interpretados, saliendo de todo cliché, resultando humanos y hasta atractivos fuera de sus terribles actos. Eso le da sentido a la serie, que en mucho tiene que ver con el trabajo que hace años hiciera Jonathan Demme con El silencio de los inocentes (1991) y que ha dado pauta al trabajo de Fincher en este género en particular, adaptando la novela de Thomas Harris. Para Fincher, desde 7 pecados capitales se trata de la obsesión del sistema por corregir lo que esta mal brincando la parte del entendimiento, es mucho más sobre la humanidad. Más tarde, en Zodiac, resulta claro que se trata aún más sobre la obsesión humana misma que comparten tanto asesinos como policías o investigadores, aunque sea un reportero o varios. Pero lo que va desarrollándose más allá de todo es la relación del que investiga con su círculo cercano, pareja, familia y amigos. En Mindhunter, Holden inicia una relación que dura toda la serie con Debbie Mitford (Hannah Gross), que es muy inteligente y de carácter dominante. Pero esa relación tiene que ver con quién le gustaría ser, y por otro lado inicia una relación laboral con Wendy Carr (Anna Torv), quien sería una especie de Batichica del equipo, una prominente psicóloga que entiende lo que está por lograr junto con Bill; en ella encuentra realmente quién es él mismo, y sobre todo, obtiene la comprensión que jamás alcanzará con Debbie.

 

Twitter del autor: @psicanzuelo