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Microbioma, ¿el responsable de trastornos mentales y emocionales?

Buena Vida

Por: PijamaSurf - 07/27/2017

Parece ser que el microbioma tiene la capacidad de afectar las respuestas emocionales y por lo tanto, las conductuales

No es la primera vez que se encuentra una correlación entre el microbioma, el conjunto de bacterias que habitan en nuestro sistema digestivo, y la salud emocional de las personas. Con anterioridad, varios estudios se han encargado de demostrar que una adecuada mezcla de bacterias “mejora significativamente la calidad de vida de un paciente de cáncer”, pues se le ha relacionado fuertemente con una mejora del sistema inmunológico y la salud emocional. Recientemente, la Universidad de California en Los Ángeles –UCLA– realizó una serie de investigaciones que confirmaron el impacto positivo del microbioma sobre las emociones humanas.

Para Kirsten Tillisch, autora de la investigación gastroenterológica, el microbioma humano impacta en cada faceta de nuestra vida: tanto física como emocionalmente; parece ser que tiene la capacidad de tener un impacto en las respuestas emocionales y por lo tanto, en las conductuales. El estudio se llevó a cabo analizando muestras fecales de 40 mujeres saludables de entre 18 y 55 años, las cuales se dividieron en dos grupos basados en su composición microbiótica: el primero contaba con una mayor abundancia de la bacteria llamada Bacteroides y el segundo, de la llamada Prevotella.

A continuación, el equipo escaneó los cerebros de las participantes vía resonancia magnética para calcular el impacto positivo, negativo o neutral de las respuestas emocionales. Los investigadores encontraron que las integrantes del primer grupo, con mayor cantidad de Bacteroides en su sistema digestivo, poseen más materia gris en la corteza frontal e insular (regiones del cerebro que procesan información compleja), así como más volumen en el hipocampo –el cual se relaciona con el funcionamiento de la memoria. El segundo grupo, con cierta abundancia de Prevotella, no sólo presentó un menor volumen en estas áreas, sino también mayores y mejores conexiones entre las emociones, la atención y las sensaciones, además de tener una menor actividad en el hipocampo, reportando incidencia en ansiedad, estrés e irritabilidad.

De acuerdo con los investigadores esto podría deberse a que el hipocampo nos ayuda a regular las emociones, de modo que al haber un menor volumen hipocampal (debido a una menor diversidad de bacterias), hay un impacto negativo en torno a las reacciones emocionales de un individuo.

En palabras de Tillisch:

Una actividad reducida del hipocampo puede asociarse con una mayor reactividad emocional. Estos cambios sugieren que son el resultado de una menor precisión a la hora de codificar los detalles contextuales de un estímulo exterior, un déficit visto en numerosos casos de desórdenes psiquiátricos, incluidos la depresión, el trastorno de estrés postraumático y el trastorno limítrofe de la personalidad. Mientras que los sujetos en este estudio son personas saludables, es posible que los patrones que emergen de la diversidad microbiótica representen factores de vulnerabilidad.

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¿Cómo descubrir lo diferente en tu vida y aprender a valorarlo?

Buena Vida

Por: pijamasurf - 07/27/2017

Aceptar lo diferente provoca grandes cambios en nuestra vida

En la vida contemporánea nos podemos sentir desbordados por el exceso de estímulos que nos rodea. Sabemos bien que en nuestra época se ha configurado un modelo de experiencia de realidad en el que pareciera imperante siempre estar haciendo muchas cosas, conocer muchas opiniones sobre un mismo tema, saltar de una publicación en redes sociales a otra y así con muchas cosas más, en un ritmo frenético en donde, entre otros efectos, corremos el riesgo de quedar avasallados por ese mar y perder así la brújula de lo que somos, creemos y pensamos. Paradójicamente, el exceso hace que la experiencia del mundo deje la diferencia para encaminarse hacia lo idéntico.

En este sentido, ahora se nos presenta una oportunidad inmejorable y acaso urgente para re-descubrir la diferencia propia de la vida. Desde distintas perspectivas, la idea de lo diferente ha sido reivindicada como un elemento que también da vitalidad al mundo. Sin lo diferente, por ejemplo, no tendríamos capacidad de asombro, pues nos podemos sorprender sólo ante aquello que escapa a nuestras previsiones y la manera en que experimentamos la realidad. La diferencia activa nuestros sentidos, nos lleva fuera de nuestras creencias y, por lo mismo, es capaz de situarnos en territorios que nunca nos hubiéramos atrevido a pisar.

Ser independiente, vivir fuera de la casa familiar, adquirir el primer automóvil, dejar la universidad… éstas son algunas de las circunstancias en donde se vive con mayor ardor la fuerza de la diferencia, al mismo tiempo que se le busca con más empeño. Ser diferente se vive también como un ímpetu por ser arriesgado, creativo, innovador, inquieto: todo ello orientado con un propósito vital que aunque no es sencillo concretar, se sabe que está ahí, animando nuestra existencia.

¿Cómo descubrir lo diferente? En buena medida, relajando nuestros sentidos. Dándonos cuenta de que todo fluye y todo cambia, y aceptando esa mutabilidad. Mirando con atención lo más ínfimo y lo más grandioso, y percibiendo que cada uno de esos elementos tiene el peso específico que lo mantiene presente en nuestro mundo.

¿Y cómo aprender a valorarlo? Sencillo: al tomar conciencia del efecto que eso tiene en nuestra realidad, la manera en que la cambia y, como decíamos, la lleva a un punto imprevisible, siempre nuevo: diferente.

 

Contenido cortesía de Volkswagen México