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Estudio confirma que los seres humanos somos cada vez más estúpidos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 02/04/2017

Eso que muchas personas han percibido o sugerido (la estupidización de la raza humana) podría haberse comprobado científicamente

La era de la información y la hiperconectividad, la revolución de la conciencia y la evolución acelerada, son algunos de los conceptos con los que diversos seres humanos construyen una esperanza. Nos referimos a la posibilidad de algún día lograr un mundo más equilibrado y justo a pesar de la obscenidad que rige el sistema actual. Sin embargo, esto también podría leerse de otro modo, es decir, que en realidad estamos en la "era de la simulación" y que nuestra hiperconectividad es verdaderamente la desconexión sensible de la interacción humana; que la revolución de la conciencia es tan sólo un término optimista para nombrar una probable madeja de pretensión neomística y que la evolución acelerada es un espejismo del ego colectivo. 

Si las posibilidades que recién planteamos se deciden hacia uno u otro lado, eso sólo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, lo que parece ser un hecho científicamente confirmado es que la raza humana se encuentra sumergida en un proceso de estupidización. Al menos eso sugiere un estudio publicado por la firma islandesa de estudios genéticos deCODE. De acuerdo con su investigación, los seres humanos hemos experimentado un decaimiento gradual del promedio de IQ (aproximadamente el 0.04% cada década). Y aunque la caída es bastante pequeña, la suma podría ponerse divertida. Además, esta tendencia contrasta con una contraria, ya que entre 1932 y 1974 el IQ promedio se elevó 14 puntos. 

Sobra decir que el IQ es un criterio limitado que sólo considera una cierta acepción de la inteligencia humana. De hecho hay quién, resonando con el optimismo de la expansión de la conciencia, podría afirmar que el ser humano está inmerso en un proceso de sensibilización por sobre uno de racionalización. Pero también debemos admitir que el IQ es una de las pocas variables objetivas que tenemos para medir ciertas aptitudes de nuestras funciones cognitivas. 

En caso de que fuese cierta la premisa de que los seres humanos somos cada vez más estúpidos, esto podría arrojar varios candidatos causales, entre ellos las redes sociales, la comercialización de la conciencia, el culto al ego disfrazado de trascendencia o nuestra triste desconexión del gran maestro del ser humano, la naturaleza...

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Una meditación sobre la pureza de la visión basada en el místico alemán Meister Eckhart

Coinciden las diversas tradiciones filosóficas y espirituales que la labor humana en búsqueda del conocimiento, ya sea de su propia naturaleza como de la divinidad o del universo, no consiste en la creación de algo nuevo, sino simplemente en el reconocimiento o descubrimiento de lo que ya es. Es por ello que se dice que la contemplación es superior a la acción.

David Applebaum escribe, glosando el sendero de la visión del místico alemán Meister Eckhart, "es un camino de conocimiento, o gnosis, en el que al acto del pensamiento y el acto del ser son uno y lo mismo". Es decir el sólo ser es conocer y conocer es ser lo que conocemos, no hay verdadera división entre estas dos cosas. Algunos físicos modernos nos dicen que el aspecto más fundamental del universo es la información --incluso más que la materia o la energía--; místicos como Eckhart o yoguis tántricos de la India y del Tíbet nos dirían que el universo es sabiduría, un proceso de reconocimiento que ocurre dentro de la misma Conciencia.

Applebaum señala que la gnosis de Eckhart, nos hace ver que nuestras identificaciones --lo que Eckhart llama "yo y lo mío"-- están basadas en representaciones erróneas de la realidad, y las cuales moldean nuestra experiencia del mundo.  Es por ello que debemos de depurar la visión. En el caso de Eckhart, con notable paralelos con la filosofía oriental, este proceso de limpieza del ojo espiritual ocurre a través de la meditación. En la absorción del estado meditativo, al alma inidvidual entra en comunión con la mente superior, "donde el pensamiento carece de objeto. Residiendo en este desprendimiento, se es testigo del desdoblameinero del proceso creativo". Este proceso creativo emana del Padre hacia el Hijo o "la presencia inteligible de este mundo". Esto significa "presenciar cómo el mundo emerge de la nada, y es nada en relación al creador, el Todo".

Eckhart considera que la visión es el camino a la liberación, y consiste sobre todo en "un deshacer bloqueos y liberar la atención". Y se utiliza un ejemplo "cuando un carterista ve a un santo, lo que ve es una cartera". El ladrón no puede percibir la realidad, sólo ve su condicionamiento previo, sus proyecciones mentales. Se trata entonces de deshacer este condicionamiento previo, liberándose de las ataduras del ego y el deseo de posesión. "Descubrir "esto no, esto tampoco...  que yo no soy quien he creído ser". Esto es parecido al principio hindú del neti neti, cuando dejo de identificarme con todos estos conceptos y oscurecimientos de la percepción que dan pie al constructo sujeto-objeto, cuando todo es reducido a su esencia, eso que queda soy (pero es algo que no puede definirse o afirmarse positivamente: por eso la dimensión del ser queda abierta: no soy esto, ni eso tampoco).  

"Ver es purificación. Cada momento que una visión activa toma lugar, se entra en contacto con la labor entregada a los seres humanos desde lo alto". Al entrar en contacto con lo divino, esta divinidad purifica la visión, hace que el mundo sea divino. Que se puede reconocer lo santo no sólo en el santo, sino en todas partes. Esto es lo que en el budismo tántrico se conoce como "visión pura", donde todo se percibe como la manifestación de la deidad, el mundo entero un palacio de luz, absoluta teofanía. "Eckhart nos dirá que aquí yace la altura de la visión, cuando el ojo a través del que vemos es el mismo ojo a través del cual Dios ve". Y el sentido de la existencia se cumple en esto para Eckhart "proveer un lente hacia la realidad a través del cual el Creador puede ver la creación".  

Applebaum agrega que "La realidad es guíada por este movimiento de epifanía. Eso es lo que expresa el hadith:  "Dios es un tesoro oculto que quiere ser conocido". Paradójicamente el más alto conocimiento, es un "vaciarse de todo conocimiento", relajarse hacia la vacuidad donde "Nada sucede, pero todo sucede". Esto es lo incomprensible desde la razón y la dualidad.  El mundo entero se convierte en presencia pura que emerge y se disuelve en el mismo instante que es un símbolo de la eternidad. El misterio que se expresa en el Sefer Yetzirah: “El final está embebido en su principio, y el principio en su final, como una llama en un carbón ardiente”. Cada instante, la totalidad en sí misma puede verse a la vez como el Génesis pero también como el Apocalipsis.  El universo se vuelve un enorme ritual mágico en que todo se manifiesta sin en realidad producir ningún cambio en la esencia. Dice el cabalista David Chaim Smith: “Disolviéndose-en-aparecer es el gesto gnosémico quintaesencial: un continuo autoconsumo que surge como todas las cosas sin nunca contradecirse a sí mismo. Se le conoce como la simultaneidad de solve et coagula”. Perpetuo surgimiento y disolución, interdependencia, vacuidad, que cobran sentido en la contemplación, en el reconocimiento: este es el éxtasis de los místicos, la visión del cosmos como una obra de arte divina, majestuosa a la vez que insustancial, como un relámpago en el cielo.

Twitter del autor:@alepholo

Citas tomadas de: https://parabola.org/2017/01/22/four-meditations-on-seeing-by-david-appelbaum/