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Estas dos fotografías prueban que el peso tiene poco que ver en la imagen de una persona

Salud

Por: pijama Surf - 02/24/2017

Estas imágenes desmienten uno de los muchos tabúes en torno a la estética corporal y la figura

Dentro de la persecución compulsiva de estereotipos asociados a la belleza física, por ejemplo la delgadez, millones de personas persiguen metas que en realidad no son más que burdos espejismos. Un interesante ejemplo de lo anterior es el peso. Cuántos kilos cargas en tu existencia es un indicador para muchos determinante sobre qué tan atractivo o atractiva eres o, al menos, qué tan esbelto estás. Sin embargo, este tabú cultural es poco preciso. 

Para comprobar lo anterior la entrenadora y blogger Adrienne Osuna se ha dedicado a publicar selfies comparativas en las que aparece con siluetas radicalmente distintas pero pesando casi lo mismo. Esto obviamente desmiente el hecho de que el peso de una persona determina su figura. De hecho, la tesis de Osuna es que importa mucho más cómo repartas ese peso (entre músculo y grasa) que cuánto peses. A esto Osuna le llama recomposición corporal, que significa que no necesariamente debes perder masa para transformar tu cuerpo sino, bueno, transformarlo. 

Esto es un golpe duro para la psicología de la anorexia o bulimia, una lamentable condición que se ha popularizado masivamente durante las últimas 2 décadas y que apunta a la báscula como juez decisivo para determinar si las mujeres van bien o no en su fijación de mantenerse esbeltas. Otra premisa que se desdobla de esto es la desmitificación de otro tabú: lo importante no es necesariamente comer menos sino comer bien, sano y equilibrado.

En fin, dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que sería bueno que estas fotos circulen:

  

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Picture:  INSTAGRAM / ADRIENNEOSUNA
 
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Ecoterapia: el nuevo tratamiento que los médicos están prescribiendo

Salud

Por: Pijama Surf - 02/24/2017

Se dice que la ecoterapia brinda numerosos beneficios a nivel físico, emocional y espiritual

Para Nicholas Spitzer, profesor de neurociencias en la Universidad de California y editor de BrainFacts.org, existen numerosos mitos sobre cómo potenciar el funcionamiento del cerebro –como el efecto Mozart: escuchar música del compositor durante el embarazo, lactancia e infancia. Sin embargo, son muy contadas las actividades que realmente ayudan a mejorar el funcionamiento cognitivo. 

 

Según el autor, si bien todos mitos poseen poco fundamento real, las actividades como el ejercicio en bosques, la interacción social y la dieta son indispensables para el mejoramiento no sólo cognitivo sino también para la salud general. De hecho, hay una nueva tendencia llamada ecoterapia en la que se receta ir al bosque como parte del tratamiento medicinal, lo cual nos lleva a cuestionarnos: ¿qué beneficios trae el bosque a la salud? 

 

A continuación te compartimos lo que dice la ciencia sobre pasar tiempo en la naturaleza: 

 

– El sunbathing, earthing, grounding y forest bathing brindan una mayor diversidad microbiótica, influyendo positivamente en el funcionamiento del cuerpo y mente; regeneran las células neuronales en la región del hipocampo, mejorando las habilidades cognitivas como la memoria y el aprendizaje. 

 

– Reduce la negatividad. Al vivir en un medio ambiente cargado de estrés y cargas de electrodomésticos, entre otros, es común que se concentren demasiado los pensamientos negativos expresados en ansiedad, depresión o bipolaridad. La naturaleza impacta positivamente en la mente, como un botón de reset que reduce significativamente los pensamientos obsesivos y negativos. De hecho, de acuerdo con un estudio realizado por la Universidad Stanford, caminar durante 90 minutos en un entorno natural disminuye considerablemente los niveles de rumiación y negatividad, así como la actividad neuronal en la corteza prefrontal –región asociada con enfermedades mentales. 

 

– Incentiva la creatividad. Según un estudio realizado por Ruth Ann Atchley y David L. Strayer, el forest bathing incrementa la creatividad en la resolución de problemas complejos hasta en un 50%, es decir, estar en contacto con la naturaleza y en ausencia de tecnologías permite enfocar nuestra completa atención y enfoque a aquello que nos puede estar perturbando. En otras palabras, reduce la fatiga mental, calma la mente e incrementa la creatividad. 

 

– Domina el trastorno de déficit de atención. Se trata de un trastorno caracterizado por problemas con la concentración, que puede llegarse a conllevar hiperactividad e incluso dificultad para controlar los impulsos. De acuerdo con Frances E. Kuo y Andrea Faber Taylor, exponerse a actividades al aire libre reduce significativamente los síntomas del TDA(H). 

 

– Estimula la capacidad intelectual. Además de quemar entre 400 y 700 calorías por hora, correr en el bosque ayuda a mantener las células nutridas y sanas. En un informe presentado por investigadores de la Universidad de Columbia  Británica se confirmó que ejercitarse al aire libre –de la naturaleza– mejora la memoria y la habilidad cognitiva, incrementando el volumen del hipocampo. 

 

– Se recomienda como tratamiento de apoyo para casos de estrés, ansiedad y depresión. Se le llama ecoterapia, y ayuda a reducir los niveles de los trastornos del estado de ánimo. El Instituto Golden Gate ha propuesto la ecoterapia mediante su programa Healthy Parks, Healthy People –Parques saludables, gente saludable.