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La felicidad real está vinculada a aspectos que se encuentran en una vida muy sencilla

Según Peter Adeney, conocido como Mr. Money Moustache, el gurú de la frugalidad, una de las grandes ilusiones de nuestra sociedad, que además es intensamente promovida por el sistema económico, es que existe una correlación en tener productos de lujo y la felicidad. Si bien cierta cantidad de dinero no es indispensable pero sí muy útil para alcanzar una posible libertad y goce básico de la existencia, una vez que se tiene suficiente para resolver lo necesario, más dinero no produce más felicidad. Las siguientes cosas sí lo hacen (según la revisión de Adeney de la literatura científica):

 

-Amistad

-Libertad

-Salud

-Trabajo significativo

-Privacidad

-Filosofía de vida

-Comunidad

Todas estas cosas están resueltas en una vida primitiva, rústica, sencilla, conectada con el mundo natural, real de la comunidad (y no sólo virtualmente) --así que todas las demás cosas, todas las cosas con las que llenamos nuestras vidas son realmente excedentes. Tienen en común que no son cosas consumibles o que podamos comprar. Absurdamente gastamos la mayor parte de nuestra energía y tiempo en conseguir aquello que realmente no necesitamos y que no contribuye significativamente a hacernos más felices. Sería quizás más inteligente simplemente contentarnos con lo que ya tenemos y dedicarnos a administrarlo. 

"Vivimos en una trampa, los productos de lujo deberían tener una advertencia tipo EL DALÁI LAMA HA DETERMINADO QUE ESTE PRODUCTO NO AUMENTA LA FELICIDAD", bromea Adeney. Sin embargo, es una broma importante de recordar, especialmente cuando los expertos de finanzas, políticos y celebridades promueven la idea de que entre más lujosa sea nuestra vida más felices seremos.

 

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Se llama Daryl Davis, se dedica a la música en cuerpo y alma tocando el teclado; su hobby principal es entablar amistades con miembros de grupos supremacistas como el Ku Klux Klan.

Así ha pasado los últimos 30 años, viajando de arriba a abajo por todo Estados Unidos para encontrarse con ellos con un sencillo propósito; él no busca convencerlos de abandonar sus movimientos, sólo quiere que contesten esta sencilla pregunta: ¿Cómo pueden odiarme si ni siquiera me conocen?

“Simplemente les doy la oportunidad de conocerme y que me traten de la forma en que quiero ser tratado”.

Dentro de poco se estrenará el documental que sigue la jornada de este héroe de 58 años: Accidental Courtesy: Daryl Davis, Race & America. Aquí un pequeño adelanto:

 

 

Davis dice:

Es hermoso ver cuando se les prende el foco y te llaman para decirte que van a renunciar. Llegan con la conclusión de que esa ideología ya no es para ellos. Muchas veces yo soy el ímpetu para llegar a esa conclusión y estoy muy feliz de que algo positivo haya salido de mis amistades y encuentros con ellos.

También es actor y autor del libro Klan-destine relationships: A Black Man Odyssey in the Ku Klux Klan. Para él, la música ha sido una herramienta fundamental para tender puentes y superar las barreras raciales que ha encontrado. El músico ha tocado junto a figuras como Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Bruce Hornsby y Bill Clinton.