*

X
Hermosas fotos panorámicas del inusual fenómeno que aconteció en uno de los desiertos más grandes del mundo

Una de las imágenes más extrañas con las que podemos tropezar es un desierto nevado. Tal fue el caso del desierto del Sahara, que a finales del pasado diciembre amaneció con una sorpresa blanca para los habitantes de la ciudad de Ain Sefra.

Algunas fotografías tomadas por Karim Bouchetata circularon por Internet mostrando el curioso fenómeno. Él cuenta que “todos estaban muy sorprendidos de ver nieve cayendo en el desierto, es un acontecimiento muy raro”.

La última ocasión en que sucedió esto fue hace más de 38 años, cuando una nevada se precipitó sobre las montañas Atlas en el límite norte del Sahara en 1979. La ubicación única de esta ciudad permite que suceda este acontecimiento pues, a pesar de tratarse de uno de los lugares más calientes del mundo, el frío no es un visitante del todo extraño. Su cercanía con estos cuerpos montañosos, la altura y latitud del lugar mantienen las condiciones para que esto ocurra (aunque sea poco frecuente).

A continuación dejamos algunas fotos del fenómeno, la última es una vista satelital tomada por la NASA.

 

 

 

 

 

 

 

 

Te podría interesar:
Una quimérica criatura de las regiones abisales ha sido captada en video

En las zonas abisales del océano, donde no penetra la luz del Sol, viven numerosas criaturas misteriosas que evocan legendarios monstruos. Uno de ellos es el tiburón fantasma Hydrolagus trolli, o quimera azul de nariz puntiaguda. Esta hermosa y espectral especie tiene un órgano sexual retractible en su cabeza (de ahí el nombre de quimera).

Estrictamente no es un tiburón (aunque así se le llama popularmente), es un primo de los tiburones y las mantarrayas que se dividió de estas especies en el curso evolutivo hace 300 millones de años (también se le conoce como "conejo de agua" y "pez rata").

Por primera vez se ha han dado a conocer imágenes de esta criatura en video, las cuales han sido recientemente publicadas por el Monterey Bay Aquarium del Instituto de California. Las imágenes fueron captadas por geólogos (que no estaban buscando tiburones fantasma), por lo cual fue un golpe de suerte.