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Tus palabras pueden predecir el futuro de tu salud mental

Salud

Por: PijamaSurf - 12/23/2016

La capacidad del ser humano de identificar sus pensamientos como propios es relativamente reciente. De acuerdo con algunas teorías, hace más de 3 mil años las personas percibían lo que pensaban como una voz ajena que hablaba dentro de su cabeza -quizás de algún dios o de una musa que se manifestaba- hasta que se dieron cuenta de que se trataba de una construcción de su propia mente.

¿Cómo podríamos determinar en qué periodos de nuestra historia empezamos a ser conscientes de nuestros pensamientos? Y sobre todo, ¿cómo encontrar el surgimiento de un concepto que nunca se mencionó? El neurocientífico Mariano Sigman explica en TED talks cómo analizó los “fósiles del pensamiento humano”, es decir, las palabras. Para ello diseñó un algoritmo que mide las jerarquías y las relaciones de significado de las palabras en los libros más antiguos de nuestra cultura, tanto de la Antigua Grecia como de la tradición judeocristiana, para posteriormente analizar cómo se refleja la noción introspección, es decir, la habilidad de pensar acerca de nuestros propios pensamientos.

Los resultados son fascinantes, ya que permiten no sólo observar desde un punto de vista objetivo y cuantitativo cómo se desarrolló la noción de introspección, sino que además, esta metodología tiene una aplicación clínica, pues es posible diseñar algoritmos que reflejen el estado mental de personas con riesgo de desarrollar esquizofrenia y otras enfermedades.

Como menciona el Dr. Mariano Sigman, la intuición nos ayuda a saber cuándo algo no anda bien con la salud mental de alguna persona a través de lo que ésta dice o escribe, sin embargo, la aplicación de estos algoritmos permite un análisis preciso que hasta ahora la medicina no puede ofrecer para obtener un diagnóstico o un pronóstico.

El Dr. Mariano Sigmanm, que obtuvo una maestría en física en la Universidad de Buenos Aires y un doctorado en neurociencia en la Universidad Rockefeller, se dedica actualmente a investigar cómo la corteza cerebral se organiza para reunir la información del mundo visual a partir de grandes cambios culturales, como la lectura. También se interesa en predecir cómo se desarrollará la conciencia humana en el futuro.

A continuación puedes mirar la conferencia del Dr. Sigman:

 

 

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¿Por qué las personas inteligentes disfrutan tanto estar a solas? La psicología evolutiva tiene una hipótesis

Salud

Por: pijamasurf - 12/23/2016

Que muchas veces los genios prefieran la soledad parece ser consecuencia de una adaptación evolutiva

Posiblemente, para muchos de nosotros la imagen del genio solitario es conocida. De Fausto a Sherlock Holmes, de Thoreau a Tesla, entre varios otros, la literatura, el cine, la filosofía y la ciencia abundan en ejemplos ficticios y reales de personas sumamente inteligentes que tienen también el rasgo compartido de la soledad, una suerte de aislamiento que contrario a lo que podríamos creer y según enseñan sus historias de vida, es voluntario e incluso placentero, como si únicamente a solas se se encontrara eso necesario para gestar grandes obras.

La explicación a este fenómeno no es sencilla y seguramente ni siquiera obedece a un solo factor, pero hace unos días, los investigadores Norman Li y Satoshi Kanazawa publicaron en el British Journal of Psychology los resultados de un estudio en el que, desde la perspectiva de la psicología evolucionista, exploraron la relación entre inteligencia y soledad.

Li y Kanazawa se apoyaron en la “teoría de la felicidad de la sabana”, la cual remonta el origen de la sensación de satisfacción por la vida al período del pleistoceno (que comenzó hace 2.6 millones de años y terminó cerca del año 10,000 antes de nuestra era), en la cual nuestros ancestros más directos fueron el Homo habilis, el Homo erectus, el Homo neanderthalensis y, hacia el final, el Homo sapiens. Según esta teoría, el cerebro humano evolucionó durante este período para heredar las reacciones que nuestros antepasados tuvieron ante ciertos sucesos de su vida, lo cual si bien supuso una ventaja, también derivó en cierta dificultad para entender a cabalidad su propio presente. En ese sentido, la satisfacción por la vida es el resultado de una combinación entre dicha herencia y la posibilidad de comprender el momento actual que vive el individuo.

Partiendo de esta premisa, los investigadores analizaron información de 15 mil 197 jóvenes de 18 a 28 años, recabada en el National Longitudinal Study of Adolescent Health de Estados Unidos. En especial, los psicólogos reunieron estadísticas concernientes a inteligencia, salud, bienestar y satisfacción.

Entre las primeras observaciones Li y Kanazawa notaron que, en general, encontrarse en medio de grandes concentraciones de personas conducía a sentimientos de infelicidad pero, en contraste, socializar con algunos pocos amigos despertaba emociones satisfactorias.

Sin embargo, para este último fenómeno había una excepción: una minoría para la cual socializar, incluso con amigos, era causa de infelicidad. Coincidentemente, estos mismos individuos eran según la data más inteligentes que el promedio de la población.

De acuerdo con los investigadores estas personas se distinguen del resto porque, por su misma inteligencia, tienden a hacer cosas “fuera de lo natural”, lo cual, en este caso y bajo la “teoría de la felicidad de la sabana”, significa que buscan hacer lo que sus ancestros no hicieron. No socializar, por ejemplo, o no encontrar felicidad en el contacto con amigos.

Si esto es sostenible o no, lo dejamos a consideración de nuestros lectores. Pero igualmente insistimos en los muchos ejemplos en la historia de las disciplinas creativas que parecen probarlo.

 

También en Pijama Surf: Sobre los beneficios probados de la soledad