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Aunque en la actualidad parece que somos más propensos que nunca a la adicción, lo cierto es que hay sustancias especificas que siguen siendo las reinas de la dependencia

La sociedad contemporánea es una selva de adicciones y compulsiones. El estilo de vida frenético, siempre un paso atrás, la ansiedad detonada por múltiples hábitos, entre ellos las redes sociales, y el consumo desbordado de estímulos varios, hace de nosotros las generaciones, por mucho, más adictivas (sí, aunque en Mad Men tomaran alcohol y fumaran todo el día).

Y aunque existen ciertas sustancias, culturalmente llamadas drogas, que encabezan la jerarquía de adicción, valdría la pena mencionar también ciertos detonadores como el porno, Internet (en especial las redes sociales) y el azúcar, como algunas de las grandes adicciones de la actualidad. Pero regresando a la otra categoría, es decir las sustancias químicas que generan mayor "magnetismo patológico", a continuación mencionaremos aquellas que encabezan esta poco decorosa lista. 

Junto a un equipo de especialistas, David Nutt, psiquiatra y neurofarmacólogo, creó un sistema para jerarquizar sustancias de acuerdo a su nivel de adicción. Del ejercicio resultó el siguiente ranking:

5. Nicotina

De acuerdo a los investigadores, 70% de los millones de personas que han probado el cigarro terminaron siendo adictas. esto se debe, en buena medida, a que esta sustancia eleva los niveles de dopamina entre 25 y 40% en el cerebro. 

4. Barbitúricos 

Esta familia de fármacos se creó originalmente para tratar condiciones como ansiedad e insomnio. Producen euforia e intervienen con la sinapsis cerebral.

3. Cocaína

La sustancia predilecta de muchos "fiesteros", esta droga causa adicción en 21% de las personas que la consumen y provoca que las células del cerebro se autocanibalicen.

2. Alcohol

Esta sustancia milenariamente publicitada y socialmente celebrada obtuvo un 2.2 en el rango de adicción (siendo el máximo 3). Incrementa los niveles de dopamina entre 40 y 360%, por eso a tantos les gusta (aunque la factura siempre llega).

1. Heroína

Con 2.5 en puntuación, la heroína hace explotar el sistema cerebral de recompensa, vía la liberación masiva de dopamina. La dosis letal es apenas 5 veces mayor al mínimo requerido para obtener un viaje en forma, entonces al consumirla literalmente estás jugando en la cuerda floja.  

 

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Hombre toma LSD y luego salva a un perro amenazado por un incendio imaginario

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/22/2016

La buena voluntad puede demostrarse incluso en medio de un delirio psicodélico

Recién se registró en Inglewood Drive, Nueva York, el que estuvo cerca, muy cerca, de ser un acto heroico. Sin embargo, al menos en este plano de la realidad, no lo fue. Michael Orchard, de 43 años, penetró intempestivamente en la casa de su vecino, tras derribar la puerta con su automóvil,  y con notable agilidad tomó al perro que estaba dentro, lo llevó afuera y ahí permaneció un rato abrazándolo hasta que llegó la policía.

Antes de su heroico lance, Michael había llamado a las puertas de varios vecinos advirtiendo del incendio y solicitando ayuda para extinguirlo. El problema es que el fuego solo se estaba registrando en la mente de nuestro potencial héroe. Así que cuando las autoridades acudieron, probablemente alertadas por algún vecino que simplemente no lograba explicarse la dinámica de Michael, tardaron en entender lo que ocurría. 

Una vez que se trasladó a Michael a la comisaría para interrogarlo sobre su proceder, este confesó que tras consumir un poco de LSD y jarabe para la tos, de pronto percibió un amenazante incendio en la casa contigua y recordó que tenían un perro, por lo cual no dudó en arriesgar su vida para salvar al animal. 

Así que más allá de las complicaciones legales que hoy enfrente Michael, y sin importar que se haya tratado de un delirio, su buena voluntad pasó una prueba literalmente de fuego y eso hay que celebrarlo –además de agradecer que el caso no ocurrió al revés, es decir que intentase salvar a un perro imaginario de un incendio real–. Como dice un refrán popular, "la intención es lo que cuenta" y Michael probó tener un mayor corazón en medio de su viaje que muchas personas que presumen estar en "su sano juicio".