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Los únicos animales que sobreviven en el espacio tienen también el ADN más raro

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/03/2016

Los peculiares y adorables tardígrados (u osos de agua) no sólo logran sobrevivir en el espacio, son una abundante mezcla de material genético de múlltiples especies

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Los tardígrados son animales peculiares, exóticamente adorables. Son parte de un filo animal conocido como Ecdysozoa, entre el cual se incluyen diversas especies de insectos y gusanos, y tienen la característica única de poder sobrevivir en el vacío del espacio a temperaturas extremas. En 2007 unos tardígrados fueron llevados al espacio exterior y colocados fuera de un satélite. De manera asombrosa, no sólo sobrevivieron sino que pusieron huevecillos de manera exitosa. 

Recientemente se ha encontrado que estos animales conocidos como "osos de agua" tienen también un ADN sumamente raro, ya que más de 17.5% de su código genético proviene de otras especies vía una transferencia horizontal de genes. Esto es, genes de otras especies han "saltado" a través de microorganismos y se han incorporado en su material genético. Se cree que los tardígrados han obtenido hasta 6 mil genes de bacterias y algunos hongos y plantas.

Lo anterior lleva a creer que tal vez exista una relación entre la capacidad de sobrevivir a condiciones extremas y una composición híbrida genética. Investigadores de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill sugieren que ante enorme estrés, su ADN se descompone en pequeñas piezas y se vuelve permeable. Así pueden luego repararse.

Los osos de agua se convierten en el animal con un ADN más foráneo que conocemos. En el ser humano cerca de 8% de los genes vienen de otros organismos. Los cinetíficos consideran que, más que "un árbol de la vida", debemos hablar de una "red de la vida".

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Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/03/2016

Deléitate con estas imágenes en las que el agua y la brisa del Lago Superior hacen música con fragmentos de hielo que parecen los vidrios de un enorme cristal roto

Como un koan del invierno, este video capta en una serie de loops el momento (que parece infinito) en el que las olas del Lago Superior chocan contra montículos de hielo en forma de vidrios rotos.

El video fue captado con una magistral sensibilidad por Dawn LaPointe de Radiant Spirit Gallery desde diferentes ángulos, mostrando este bello y por momentos tortuoso masaje que podemos apreciar como una metáfora del tiempo.

Los gruesos fragmentos de hielo en las costs de Duluth, Minnesota, se convierten en una postal del duro invierno y nos hipnotizan con una imagen que pese a ser sumamente áspera y poco plácida contiene una alta dosis de belleza. Recomendamos dejar el video en repeat para que el efecto musical del hielo crujiente se convierta en un patrón hipnótico.