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Los exóticos micromundos contenidos en un trozo de carbón

Por: pijamasurf - 02/28/2016

La doctora Ingrid Graz comparte las imágenes microscópicas que capturó en el curso de una investigación en Cambridge sobre el carbón amorfo

Ver el mundo en un grano de arena

William Blake

Las imágenes microscópicas forjan un vínculo extraordinario entre la ciencia y el arte; el fotógrafo que trabaja con microscopios nunca sabe lo que va a encontrar. Las fotografías de Ingrid Graz, ingeniera de Cambridge, tienen un encanto muy particular: retratan carbones amorfos (carbones de diamante) depositados en vidrio y revelan cartografías fantásticas que nunca imaginaríamos que existen dentro de ese material oscuro y deshidratado.

El carbón contiene sustratos de elastómeros (es decir, no metales con comportamiento elástico) que muestran formaciones fluviales y que, fuera de contexto, podrían ser confundidos con paisajes aéreos bajo un sol de tarde. Es como si el carbón, en su negrura, guardara rayos de sol –o al mismo Sol– dentro de sí. Los pliegues y cadenas montañosas que se ven en las imágenes son creados por la concentración de elastómeros a distintos rangos de temperatura y presión.

Esta investigación en particular estuvo abocada al posible uso de estos materiales en aparatos electrónicos, ya que podrían servir de protección a dispositivos frágiles. Pero además de ello, Graz publica sus descubrimientos visuales en línea para que quede testimonio de la belleza y las correspondencias físicas entre lo macro y lo micro, la piel de una serpiente y el interior de un polímero. Su serie de imágenes de PDMS (polidimetilsiloxano) sugiere que el lente del microscopio está mirando, en lugar de a un polímero elastómero, al firmamento. Las formaciones invisibles de los sustratos, en este caso del oro, revelan residuos de cuerpos celestes, quizá reflejados otra vez por el Sol (que es también el oro). Con estas imágenes tenemos acceso a estéticas que serían invisibles a nuestros ojos, a topografías doradas que se generan por el aumento o disminución de partículas, y que son capturadas en un instante irrepetible. 

PDMS of Gold

PDMS of Gold

PDMS of Gold

PDMS of Gold

 Amorphous Carbon

Amorphous Carbon

Amorphous Carbon

 

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Las exclusivas y salvajes fiestas sexuales para mujeres bi-curiosas

Por: pijamasurf - 02/28/2016

Un exclusivo club sexual donde las mujeres se exploran unas a otras en un ambiente de confianza y deshinibición donde no todo se queda en "foreplay"

Genevieve LeJeune tiene 34 años y siempre le ha gustado asistir a fiestas sexuales en su natal Reino Unido. Sin embargo, muy pronto se dio cuenta de que todo estaba montado para disfrute de los hombres y que las mujeres —incluso en el caso de clubes swinger— parecen más como un adorno o parte del mobiliario que verdaderas participantes.

“Era tan clínico y aburrido. Es un mundo de hombres y sentí que necesitábamos un cambio”. Ese cambio llegó en la forma del Skirt Club, una forma de socializar la sexualidad femenina en un ambiente de respeto, exploración y apertura.

“Cuando se trata de sexo”, cuenta LeJeune, “para las mujeres, todo cuenta. Se trata de la estimulación mental, la suavidad, la conversación y la actuación, el ser seductoras. Es el tipo de cóctel que estás tomando, los chocolates que has estado comiendo, todo el ambiente”.

El Skirt Club no es un lugar sino una idea: es el equivalente a un Fight Club pero para mujeres que quieren explorar su sexualidad con otras mujeres. El experimento inglés ha sido sumamente exitoso, por lo que el club ha abierto sedes en Sidney, Australia, así como en Nueva York y Miami en Estados Unidos.

Women's Leg Underneath Table at Bar

 

La locación cambia cada vez y los miembros son informados a veces solamente con 24 horas de anticipación. Los teléfonos se apagan al llegar y no existe algo así como una ventanilla para entrar al Skirt Club: es necesario que alguien te recomiende, y puedes ser expulsada en cualquier momento. Cada fiesta es como una pequeña entrega de premios mezclada con Halloween en el palacio de Buckingham. Todos los detalles han sido cuidadosamente trabajados e, incluso, los asistentes escucharán presentaciones y charlas durante la fiesta que van de los afrodisíacos a aspectos de psicología corporal.

En suma, se trata de “un club privado para las curiosas, bi-curiosas, bisexuales y mujeres heterosexuales de mente abierta buscando aventuras”. Las nuevas se identifican con una llave alrededor de la muñeca; las anfitrionas del Skirt Club las hacen sentir como en casa. Hayley Quinn es una de dichas huéspedes frecuentes, y una especialista en cómo romper el hielo cuando una mujer quiere seducir a otra:

Les enseño a las mujeres cómo flirtear con otras mujeres. En particular cuando se trata de expresar que encuentran atractivas a otras mujeres aunque no se identifiquen como gay. Cuando se refiere a la sexualidad o la bicuriosidad, lo más valioso es saber que puedes hacer algo y que ese acto no te define como persona, ese acto no te cambia la identidad.

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Mucho se dice en nuestros días sobre el peligro de objetificar a la mujer o reducirla a su función sexual. Pero pensamos que tanto para hombres como para mujeres puede ser deseable —consensuado— verse de vez en cuando no como un objeto sino como parte de un organismo sexual con decenas de bocas, manos, senos, coños, hecho para proporcionarse placer. Quinn cuenta una historia que ilustra muy bien esto:

Una vez tuvimos un after del Skirt Club en mi casa, las chicas estaban en mi estudio usando dildos y vibradores, y no es broma, los muebles de la oficina nunca volvieron a ser los mismos. Una mujer era dominatrix y se cogió a todas las chicas del lugar. Todas practicábamos sexo seguro, usábamos condones en los juguetes sexuales. La dominatrix le pide a su sumisa que limpie los condones y la sumisa dice ‘no’, y luego la sumisa es castigada sobre el escritorio. Al final recuerdo solamente estar ahí a las 6 de la mañana luego de que todas se hubieran ido, recogiendo toneladas de condones usados.

A decir de su fundadora, LeJeune, “la misión del Skirt Club es el empoderamiento femenino. Estamos seguras de que la confianza en la cama deriva en confianza en lo demás”.

Con respecto a la sexualidad, llegamos a convencernos de que vivimos en una época de gran apertura y experimentación, de descubrir nuevos límites de placer y disfrute; la realidad es que la gama de identidades sexuales en pugna (cuyo correlato son los movimientos a favor de los derechos civiles de los homosexuales, así como leyes que determinan lo que una mujer debe hacer con su embarazo) coloca a hombres y mujeres en posiciones críticas: la sexualidad deja de ser una práctica personal o de pareja y puede transformarse en un estilo de vida.

Pero este estilo de vida también puede ser liberador.