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En Europa también es posible vivir fuera del sistema (fotógrafo recorre el continente documentando esas vidas)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/03/2016

El fotógrafo Antoine Bruy ha recolectado varios retratos e imágenes de la vida cotidiana de personas que han elegido vivir en las márgenes del sistema

En Pijama Surf hemos dedicado varias notas a examinar la vida de personas que dicen vivir “fuera del sistema”, outsiders voluntarios que nadan a contracorriente de las normas establecidas, en especial las económicas, que en esta época imponen sobre nosotros la obligación de producir y consumir incesantemente. ¿Es posible pausar esa maquinaria y tomar un respiro que nos devuelva nuestra dimensión de humanidad? Nosotros lo sabemos, pero hay quienes más allá de preguntárselo, decidieron poner a prueba la pregunta.

En esta ocasión compartimos una serie fotográfica de Antoine Bruy, quien más que trabajar consistentemente en torno a un tema (como hacen algunos fotógrafos), podría decirse que más bien ha recorrido Europa para saciar su curiosidad o su obsesión. Bruy ha viajado por varios países del continente recolectando retratos y momentos de personas que cuya vida, por dispar que sea, tiene algo en común: sucede en las márgenes de eso que llamaríamos normalidad o establishment. Y acaso, más que las márgenes, quizá podríamos decir que esas existencias se ubican en las antípodas del sistema, ahí donde parecería que se atisban los límites dorados de los reinos utópicos o edénicos.

De los Pirineos a Rumania y de 2010 a la fecha, la serie cuenta en fragmentos la historia de una posibilidad que quizá a algunos les parezca irreal o fantasiosa, pero que para otros está ahí, en su día a día, en sus decisiones cotidianas.

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"Si viene de una planta cómelo, si fue hecho en una planta no lo comas"

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/03/2016

Una breve guía para sobrevivir en un supermercado, cortesía del superfoodie Michael Pollan

Michael Pollan se ha convertido en una de las voces más calificadas y divertidas en la literatura sobre comida y nutrición, un food critic que es realmente un filósofo. Ha escrito un par de libros que no sólo contienen excelente información, sino que son también una delicia para leer (por la prosa y también por la evocación que hace de la comida). Pollan es un exquisito, pero sintoniza la preocupación de nuestra era: un exquisito con conciencia ecológica y en el cual el placer no entra en conflicto con la salud.

Entre sus muchos escritos, como The Onmivore's Dilemma y sus artículos del New York Times, Pollan ha acuñado diversas frases que sintetizan en pocas palabras cierta esencia para navegar la industria alimentaria de nuestros días. Una de las más populares es la que lleva de título este artículo: Si viene de una planta cómelo, si fue hecho en una planta no lo comas. Los supermercados hoy en día son laberintos de innumerables ofertas que nos seducen con lustrosos alimentos que prometen hacernos felices, a la vez que nos llenan de culpa. Decidir qué comer y qué comida comprar es muy difícil o al menos requiere un gran esfuerzo, si uno se preocupa de la calidad de su alimentación. Dicho eso, Pollan lo reduce, en amor vegetal, a que simplemente comamos comida que viene de las plantas pero no aquella que ha sido procesada en una planta o fábrica.

Para algunos esto puede ser un reduccionismo, pero en una era extremadamente complicada y quizás exageradamente compleja, Pollan hace las cosas más sencillas y con gusto. Adicionalmente nos dice: "No comas nada que tu abuela no reconocería como comida", y es que la mayoría de los alimentos procesados que vemos en el supermercado oscilan en una tenue linea entre ser comida y ser otra cosa, una especie "frankenfood", híbridos de la naturaleza cuyos efectos secundarios son difíciles de medir. Para los despistados, advierte: "debes evitar productos que hagan afirmaciones sobre salud. ¿Por qué? Porque una afirmación sobre sus beneficios saludables en un alimento es un fuerte indicador de que no es realmente comida".

Consciente del importante factor de nuestra microbiota (el ecosistema de bacterias que viven mayormente en nuestro intestino), Pollan enfatiza la importancia de las fibras vegetales que alimentan a estos microorganismos. Reconoce también la gran cadena o madeja de interconexión biológica y dice: "eres lo que come lo que comes". Y con gran ironía critica a nuestra civilización que "ha conseguido un increíble logro: desarrollar la dieta que nos enferma a todos".