*

X

Extraño hongo produce orgasmos femeninos con sólo olerlo

Por: pijamasurf - 10/14/2015

Un estudio revela que un hongo que crece en las piedras volcánicas de Hawái produce orgasmos femeninos con sólo olerlo

hongo

 

Un peculiar hongo que nace entre las piedras volcánicas de Hawái produce orgasmos con sólo olerlo, según revela un estudio publicado en el Journal of Medicinal Mushrooms (volumen 3), escrito por los  científicos John C. Holliday y Noah Soule.

Los efectos afrodisíacos de este hongo fueron descubiertos desde 2001 y fueron  descritos por primera vez por médicos estadounidenses.

El nombre de la especie del hongo, Dictyophora, se deriva de las antiguas palabras griegas diktyon ("red") y phero ("dar").

Holliday y Soule escriben en su informe:

En la isla de Hawái en el Pacífico Central ha habido durante mucho tiempo el rumor de la existencia de unas setas color naranja brillante con propiedades peculiares. Encontrado en crecimiento sólo en recientes flujos de lava de aproximadamente 600-10 mil años de edad, esta variedad de hongo tiene la reputación de ser un afrodisíaco femenino potente cuando se huele.

Los investigadores visitaron la isla y realizaron un experimento con 16 mujeres y 16 hombres; seis mujeres experimentaron un orgasmo al oler las esporas y el resto sintieron cambios menores como incremento del ritmo cardíaco.

Empero, los hombres aseguran no haber experimentado ningún síntoma tras oler el hongo que además, según afirmaron, tiene un aroma fétido.

La hipótesis sugiere que las esporas del hongo liberan “compuestos similares a las hormonas” y a algunos neurotransmisores que el cerebro libera durante los encuentros sexuales.

Te podría interesar:

Los hongos alucinógenos pueden borrar memorias traumáticas y reprogramar tu mente (ESTUDIO)

Por: pijamasurf - 10/14/2015

Un estudio encontró que la psilocibina en pequeñas dosis promueve la neurogénesis y facilita el proceso de fabricar nuevas memorias donde antes hubo un estímulo amenazante

 

Psilocybe_semilanceata_6576

Los hongos mágicos (y su componente propiamente "mágico", la psilocibina, causante de alucinaciones) han tenido un lugar en la farmacopea de los pueblos antiguos desde hace milenios, pero no es sino hasta nuestros días cuando la ciencia médica logrará aprovechar sus efectos terapéuticos y compaginar, al menos en parte, la sabiduría tradicional con la medicina occidental.

Un estudio realizado en ratones en 2013 encontró que la psilocibina puede utilizarse en pequeñas dosis no alucinógenas para borrar reflejos condicionados especialmente al miedo, lo cual podría abrir una ventana de oportunidad para ser utilizado en pacientes humanos con estrés postraumático.

El experimento consistió en implantar un reflejo condicionado en un grupo de ratones: un sonido breve aparecía y unos segundos después el piso de la jaula despedía cortas descargas eléctricas. Al poco tiempo, la pista sonora era suficiente como para que los ratones mostraran claros signos de temor, al esperar la descarga. El reflejo condicionado permaneció activo incluso cuando los investigadores dejaron de administrar la tortura las descargas.

Posteriormente se dividió el grupo de ratones en tres: al primer subgrupo se le dio una dosis muy baja de psilocibina, suficientemente baja como para evitar alucinaciones; al segundo se le administró una dosis alta de psilocibina, y al tercer subgrupo de control no se le dio ninguna droga.

Después de varias pruebas, los investigadores se dieron cuenta que los ratones del subgrupo al que habían administrado dosis pequeñas de psilocibina habían dejado de mostrarse temerosos frente a la pista sonora, mientras los demás seguían mostrando indicios físicos de miedo al escucharla. 

Los investigadores no están seguros exactamente de qué hace la psilocibina, pero creen que el efecto puede deberse a su habilidad para modificar los circuitos neuronales (neurogénesis) así como para reprogramarlos; la extinción del reflejo del miedo, según el doctor Briony Catlow, "puede ser mediada por acciones de la droga en sitios distintos al hipocampo tales como la amígdala, donde se sabe que se deposita la percepción de miedo". 

A decir de Catlow, "la memoria, el aprendizaje, y la habilidad de reaprender que una vez que un estímulo amenazante ya no es un peligro, dependen de la habilidad del cerebro para alterar sus conexiones. Creemos que la neuroplasticidad juega un rol crítico, donde la psilocibina acelera la extinción del miedo".