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4 músicos particularmente interesados en ocultismo y magia

Por: pijamasurf - 05/31/2015

Estas 4 figuras de la música han demostrado un consistente interés por las artes ocultas

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La ramificación de las ciencias ocultas es vasta y estimulante. Desde los milenarios ritos que nacieron en Egipto, el misticismo árabe, el chamanismo y los protocolos de las tradiciones paganas hasta sus innumerables desdoblamientos que incluyen, entre muchas otras, la alquimia, la masonería y la Cábala, las artes del espíritu y la magia han acompañado, y hasta cierto punto guiado, la historia de la humanidad.  

Con la consagración del New Age –cuyo antecedente es el mix de escuelas místicas que terminaron condensadas en escuelas encabezadas por gente como Madame Blavatsky o Rudolf Steiner– el ocultismo, o al menos su estudio superficial, se hizo accesible a millones de personas, incluidas algunas celebridades e iconos pop. Y en este proceso, obviamente, los músicos no quedaron exentos: múltiples figuras de la música se han ocupado, con mayor o menor seriedad, de este tipo de temas. 

Cabe señalar que esta relativa democratización del conocimiento oculto tiene, como casi todo en la vida, un doble filo. Por un lado parece benéfico que los arcones se hallan parcialmente abiertos para derramar sus mieles sobre más espectros de la población. Por otro, como todo cuando se populariza, se hace latente el riesgo de la frivolización, las jactancias y las pretensiones retóricas.

En todo caso, más allá de valuar la naturaleza de su acercamiento a las artes ocultas, a continuación te presentamos una selección de cuatro populares músicos que abiertamente han manifestado su interés en ellas. Podríamos mencionar muchos más, desde Los Beatles hasta, obviamente, KLF o Coil, pero quisimos hacer una selección que, con excepción del primero, fuese un poco más inesperada:

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Jimmy Page

El virtuoso guitarrista de Led Zeppelin se ha distinguido por su consistente relación con ciertas doctrinas de magia occidental. Por ejemplo, adquirió la célebre y sombría casona que perteneció a Aleister Crowley (la "Boleskine House"), ubicada en el Distrito de los Lagos de Escocia. También se le recuerda por utilizar recurrentemente un símbolo que llamaba Zoso, que proviene del Ars Magica Arteficii (1557), un tratado alquímico de Gerolamo Cardano.

Björk

La extravagante personalidad de esta cantante incluye un constante diálogo con lo sobrenatural. Esta faceta de Björk se podría explicar en buena medida si consideramos que en su país natal, Islandia, prácticamente todos los habitantes tienen una cierta propensión a prácticas o creencias asociadas a los espíritus de la naturaleza y los ritos paganos. En repetidas ocasiones Björk alude a la influencia de los astros en su vida (y, por cierto, la islandesa tuvo en algún momento una banda de punk llamada KUKL, "brujería" en islandés). 

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Elvis Presley

Aparentemente "el Rey" tenía una fascinación por el ocultismo. Entre los libros que tenía en su casa, Graceland, se incluían obras de Blavatsky y Manly P. Hall. También, en algún momento de su carrera, se sometió a procesos e desintoxicación y celibato como parte de un ritual iniciático sugerido por un gurú indio. 

Kate Bush

Aunque a muchos les cueste trabajo asociar a esta cantante británica de art pop con la magia ritual, lo cierto es que existen varios indicios que la vinculan con un extenso interés por estas doctrinas. Por ejemplo, en su álbum The Red Shoes (1993) aborda los cuentos "infantiles" de Hans Christian Andersen desde su perspectiva originalmente oculta, y en la canción "Lily" incluye fragmentos de un ritual bastante recurrido en la orden Golden Dawn que se llama "Lesser Banishing Ritual of the Pentagram".

 

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¿El feminismo es solamente otro nicho de mercado?

Por: pijamasurf - 05/31/2015

Cualquier postura ideológica puede aparecer convertida en un inofensivo producto de anaquel una vez que el mercado desactiva su potencial perjudicial para el statu quo al normalizarlo dentro de una práctica de consumo

 

[caption id="attachment_96001" align="aligncenter" width="675"]Julia Baylis y Mayan Toledano (der.) Julia Baylis (izq.) y Mayan Toledano (der.)[/caption]

Como repetimos a menudo, la regla de nuestra era es que no hay afuera del capitalismo: cualquier mercancía, cualquier marca, e incluso parece que cualquier idea, pueden sufrir de la noche a la mañana el tratamiento mercadológico y aparecer disfrazadas de sí mismas (sin los ingredientes radicales, dañinos o engordantes) en los aparadores. Es el caso de la nueva moda: las tangas son cosa del pasado, la lencería femenina es (por si alguien lo dudara) una imposición del heteropatriarcado y la respuesta del mercado (disfrazada de respuesta social) es una nueva línea de lencería que busca, a través de una suerte de neoconservadurismo prêt-à-porter, equilibrar la balanza ideológica.

En un momento donde tanto Beyoncé como Lena Dunham son iconos feministas, la palabra adquiere un rasgo chic muy mercadeable: no se trata ya de reconocer la equidad y la igualdad sociales entre hombres y mujeres, sino de hacer colecciones primavera-verano para el "espíritu de los tiempos." Y nos guste o no, vivimos en días feministas.

Julia Baylis y Mayan Toledano fundaron la marca Me and You, una línea de ropa interior "de abuela moderna", que dialoga con el nicho feminista más superficial de los Millennials: su producto más vendido es una pieza de ropa interior con la palabra "feminista" impresa en letras rosas sobre el trasero y con una línea de cintura bastante más alta de lo que acostumbra esta generación. El lote de pantaletas "feministas" se agotó en pocos días.

El discurso de Baylis y Toledano es el de un publicista, disfrazado con algunos giros ideológicos: "La mayoría de la lencería está diseñada para gustar a un hombre. Para nosotras, eso no entra ni siquiera en consideración. Esta es ropa interior que usas totalmente para ti. Tal vez nadie vaya a verla, o tal vez pongas tu foto con ella en Instagram para compartirla con todos los que conoces".

Pero al igual que Victoria's Secret (sus supuestos enemigos), Me and You sigue sexualizando la ropa interior al promover un "nuevo" modelo de sexy: "Lo que es sexy para nosotras es ser naturales y cómodas". 

La venta de tangas bajó desde el año pasado 7%, y las pantaletas de abuela aprovechan esa caída impulsándose con un 17% más que en años anteriores. La manera más sencilla para el mercado de lidiar con una idea radical o contracultural es transformarla en moda: hemos visto pasar lo mismo una y otra vez, y seguramente volverá a ocurrir. 

¿Podríamos decir que existe ropa interior apta o más apropiada para, por ejemplo, conservadores o liberales, ropa que nos convierte por arte de magia en mexicanos o chinos, hombres o mujeres, o simplemente estamos sumidos en falsas elecciones de mercado, y transformándonos en lo que la disponibilidad y las necesidades de dicho mercado necesitan que seamos? Una opción más en un aparador (o en una boleta electoral) no "amplía" la capacidad de decisión y representación de la gente, pero nos hace creer que estamos eligiendo por nosotros mismos. O mismas: "No hay nada malo con querer ser sexy de manera más tradicional y usar una tanga [aquí el giro neoconservador descrito al inicio]; eso no quiere decir que no seas feminista [después de todo, amiga, tú también eres parte del mercado]. Este es un paso adelante para aceptar más variedad de la que se ofrecía antes".

Dicho de otro modo: el feminismo sí es un nicho de mercado (con versiones para todos los gustos, sabores, edades y presupuestos), pero no solamente se trata de eso