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Más de 40 países fondean estudio que mostrará lo que le sucede al cerebro en LSD (VIDEO)

Por: pijamasurf - 03/21/2015

El nuevo estudio, el primero que visualizará lo que le sucede al cerebro en LSD, también podría generar resultados interesantes sobre cómo los psicodélicos aumentan algunas capacidades cognitivas

Una notable campaña de crowdfunding ha logrado su meta económica de más de 25 mil libras en poco más de 1 día, recabando dinero de más de 46 países diferentes. Se trata de un proyecto encabezado por la Fundación Beckley y el Imperial College of London en el que se utilizará imagenología avanzada para ver lo que le ocurre al cerebro humano bajo la influencia del LSD.

El estudio intenta abrir el cauce en la investigación de la medicina psicodélica para entender cómo funciona el LSD y por qué puede ayudar para tratar enfermedades como la depresión, la anorexia, la obesidad, el alcoholismo y otras.

Los científicos se han visto obligados a recurrir al fondeo de entusiastas de los efectos psicodélicos y del público en general debido a que los gobiernos siguen restringiendo la mayoría de los estudios con drogas psicodélicas. 

La censura draconiana que se exhibe en contra de los estudios con psicodélicos en general proviene de la década de los 60 cuando el gobierno de Estados Unidos decidió que el LSD era una amenaza paras las buenas costumbres de la sociedad y prohibió no sólo el consumo sino también la investigación. Estudios como el de Jim Fadiman, en el que se probó la efectividad del LSD para resolver problemas y detonar procesos creativos, fueron cancelados abruptamente. El nuevo estudio, el primero que visualizará lo que le sucede al cerebro en LSD, también podría generar resultados interesantes sobre cómo los psicodélicos aumentan algunas capacidades cognitivas.

 

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Nueva York decadente y lúcido: la narración fotográfica que inmortalizó la epidemia de heroína en 1980

Por: pijamasurf - 03/21/2015

Estas fotografías inmortalizaron al viejo East Village, el vecindario fantasma que vio crecer y morir tempranamente a una marabunta de artistas brillantes consumidos por la heroína y el SIDA

Aunque Nueva York es ahora una ciudad totalmente distinta a lo que sus lúgubres calles de los 80 sugerían, la memoria de su decadente origen aún no ha dejado de personificar la transgresión y el incendio social de sus calles, que cual balanza de justicia dieron origen al espíritu creativo de artistas como Basquiat, Haring, Warhol y The Ramones, justamente en una época en que ameritaba corromperse por la autenticidad callejera. El East Village, principalmente, fue el vecindario fantasma que vio crecer y morir tempranamente a una marabunta de artistas brillantes consumidos por la heroína y el SIDA en aquella epidemia inexorable. Además de ser el mercado negro más grande de Nueva York, este invisible rincón de los confines de Manhattan era un escenario apocalíptico en el que de repente todo el mundo quería estar (literalmente), ahogado en una dosis intravenosa. El fotógrafo Ken Schles, quien vivió en el barrió durante su juventud, inmortalizó el caos y la muerte en una narración fotográfica de nombre Invisible City.

Después de graduarse de Cooper Union, Schles construyó su propio cuarto oscuro en la Avenue B, justo en la médula del East Village. Cuenta el mismo Schels que el edificio estaba en tan mal estado (ratas, cucarachas, nada nuevo) que el propietario huyó y dejó a sus inquilinos a su suerte. Luego de esto el fotógrafo se vio enredado en unas cuantas huelgas por mejorar el barrio y erradicar a los narcotraficantes, aunque por supuesto sin mucho éxito. Todo lo que le quedaba era su cámara y un cuarto oscuro en una ciudad fantasma desde donde se podía avistar con gran maravilla la aniquilación de una subcultura underground lúcida. Así, desde la ventana de su cuarto, decidió disparar su flash a la calle y alrededores, capturando a través del filtro granulado a una ciudad que estaba apunto de evaporarse. 

La fascinante cápsula de tiempo que resultó su libro Invisible City es ahora también el comparativo y antítesis de su reciente compendio: Night Walk, una serie de tomas del East Village de hoy que versa sobre la gente y vitalidad de sus calles frescas; algo así como una esperanza a la vida después de la oscuridad. A pesar de que 1980 fue una época de lúcidos artistas de admirarse, Schles rechaza categóricamente la moderna tendencia de mirar al antiguo East Village como la edad de oro y del glamour louche: "Mis amigos estaban muriendo de SIDA y yo vivía en un edificio abandonado".