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Fotografías del siglo XIX retratan los 5 estados de la ebriedad (¿en cuál te reconoces tú?)

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/16/2015

Esta serie fotográfica realizada en Australia nos hace ver que la ebriedad ha sido más o menos la misma en todas las épocas de la historia

Entre nuestros lectores es posible que la mayoría conozca de primera mano los efectos inmediatos de consumir bebidas alcohólicas. La relajación del cuerpo y la mente, la felicidad súbita o el agudizamiento de una pena, el mareo, las náuseas, la somnolencia, la pérdida de contacto consciente con esta realidad. Etapas progresivas en función de la cantidad de alcohol que se beba y también del estado emocional del bebedor.

Para ilustrar esta secuencia, que algunos considerarán lamentable, a mediados del siglo XIX el gobierno estatal de New South Wales, en la costa este de Australia, comisionó al fotógrafo Charles Percy Pickering para realizar una serie que evidenciara la decadencia a la que nos conduce indefectiblemente el alcohol. Cabe mencionar que en aquella época, entre los años 1863 y 1868, estaba vigente en dicho estado australiano una ley de castigo contra los ebrios, lo cual sugiere que la región experimentaba un ligero problema de alcoholismo generalizado.

*Los pies de foto son nuestros.

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"Buenas noches, gentilhombre, ¿sería tan amable de servirme un trago?"

 

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"La historia que estás contando te hizo el centro de atención. No lo arruines"

 

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"¡PARTY HARD!"

 

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"Estoy bien. Puedo manejar. Dame las llaves"

 

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"Otra vez se quedó dormido. Despiértalo. Dile que ya nos vamos"

Como podemos ver, las cosas no han cambiado mucho desde entonces. Al menos en lo que a etapas de la ebriedad se refiere.

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Por sus hábitos de consumo, un hipster se aprovecha de 27 esclavos contemporáneos

Sociedad

Por: pijamasurf - 03/16/2015

La organización Made in a Free World realiza proyectos en contra de prácticas laborales cercanas a la esclavitud que, paradójicamente, se traducen en algunos de los objetos más deseados de nuestra época

hipstercoffeeshopEntre las muchas contradicciones de nuestra época, quizá una de las más obvias y aun así menos conocidas es la que atañe a la explotación laboral que se requiere para producir algunas de las mercancías más populares en todo el mundo. Es cierto que esta es una de las condiciones inherentes al capitalismo, pero quizá por la importancia que actualmente tiene el consumo para el funcionamiento de la economía, el trabajo se ha convertido en una suerte de esclavitud tácita para millones de personas en todo el mundo.

Como decíamos, una de las paradojas de esta situación es que esas prácticas laborales abusivas se convierten en productos que llegan a nuestras manos envueltos en un aura de prestigio que disimula ese origen lamentable. Smartphones, tablets, tenis, ropa e incluso el café que se ordena en esas cadenas a donde todo mundo acude para ser visto, son algunos de los objetos en cuyo proceso hay jornadas excesivas de trabajo, salarios míseros, explotación infantil y otras formas por las cuales el margen de ganancia de las grandes marcas se incrementa significativamente.

Para hacer notoria esta realidad, la organización Made in a Free World (MIAFW) lanzó recientemente una campaña que tiene como objetivo el estilo de vida hipster y su relación con dicho mundo de esclavitud tácita. Como sabemos la cultura hipster se caracteriza, entre otras cosas, por cierto cultivo del bienestar individual adaptado a una idea de vanguardia ideológica, por eso eligen comer alimentos orgánicos y también conectarse desde el modelo más reciente de iPhone.

Sin embargo, de acuerdo con MIAFW, esto implica que el estilo de vida de un hipster sea posible gracia al trabajo casi esclavizado de 27 personas en distintas partes del mundo. Aquí el gráfico que resume la información:o-HIPSTER-SLAVES-900

Como en otras iniciativas similares, la idea de MIAFW es volver consciente y generar proyectos que combatan esta realidad que afecta a casi 30 millones de personas en todo el mundo, lo cual quizá podría ser distinto si fuéramos capaces de tomar otro tipo de decisiones en nuestra vida cotidiana, especialmente en lo concerniente a nuestros hábitos de consumo.