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¿Derechos humanos? artistas modifican letrero del metro en el DF

Por: PijamaSurf Mexico - 02/12/2015

Red Retro. Sistema de Transporte Onírico lanza una aguda interrogante para meditar sobre este tema

Los derechos humanos son, aparentemente, un tema digerido. Hace unos años algunos abuelos al hablar de derechos humanos consideraban que se trataba de una moda pasajera; sin embargo, la lucha por las libertades individuales persiste y la mayoría de los gobiernos del mundo asumen, al menos en teoría, que es un tema que debiera ser respetado.

En México, la sociedad está muy lejos de vivir un respeto de los derechos humanos. Con al menos 26 mil desaparecidos, unos 70 mil migrantes desaparecidos, y unas 180 mil muertes desde 2006, las personas de escasos recursos parecieran ser un cero a la izquierda para la justicia mexicana. 

La reciente desaparición forzada de 43 estudiantes por parte de policías locales y la “verdad histórica” de un gobierno que asegura que fueron asesinados, sin evidencia de por medio, han destapado una de las peores crisis de los derechos humanos en México. 

El Colectivo Red Retro. Sistema de Transporte Onírico, que opera en varias ciudades del mundo, intervino recientemente el letrero de la estación de metro Viveros de la ciudad de México para modificarlo por la sencilla y poderosa interrogante "¿Derechos Humanos?". El colectivo detona reflexiones sobre la realidad social a parir de intervenciones que generen un cortocircuito (de manera lúdica y estética) a una sociedad que generalmente transita absorta en la vía pública.

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Fotos de los muxes, el tercer sexo reconocido desde la época precolombina

Por: María José CA - 02/12/2015

"Ser muxe es una manera de ser, como el ser mujer, como el ser hombre, nada más que tiene otro comportamiento muy distinto al del gay"

*Dale clic en la imagen para verla en pantalla completa

El tercer sexo supone una manera de vivir donde se libera el binomio genérico a partir de la convivencia cotidiana con la diversidad sexual. A pesar de su antigüedad, este fenómeno no siempre fue reconocido como parte de una cultura tradicionalista… En especial, en la occidental. 

Sin embargo, en Oaxaca (México) existe el caso de los muxes (que viene del español del siglo XVI, y quiere decir mujer), el cual es un ancestral tercer sexo de origen indígena que forma parte de la estructura social del lugar. Según los textos históricos, antes de que el manto católico de la colonización española abrasara a las culturas indígenas, existían sacerdotes aztecas travestis y dioses hermafroditas. Para ese entonces la flexibilidad de género era inherente a la cultura, lo que ayudó a convertir a los muxes en símbolo de buena suerte. 

Actualmente, la cultura de los muxes en las comunidades zapotecas alrededor de la ciudad de Juchitán ha hallado su autonomía y libertad. Por ejemplo, los muxes tienden a formar parejas monógamas con hombres, aunque hay quienes se casan con mujeres y tienen hijos o deciden vivir en grupos. 

De acuerdo con Mandis, fundador de Las Auténticas Intrépidas Buscadoras del Peligro, esta experiencia sólo puede definirse como un fenómeno estructural y ambivalente al mismo tiempo: 

Ser muxe es una manera de ser, como el ser mujer, como el ser hombre, nada más que tiene otro comportamiento muy distinto al del gay. Es más apegado a la mujer, a las costumbres, a su manera de comportarse. En el caso de los gays, andan unos con otros. En el caso de los muxes, ellos no son pareja de otros. Nunca tienen una pareja muxe, ellos andan con hombres. Lo que sí es que a algunos desde que nacen se les nota.

Este modo de ser, ajeno a la cultura machista que envuelve al país, rehabilita constantemente el estado efímero entre dos géneros que brinda fortuna a los implicados. Por ello, el fotógrafo Nicola Ókin Frioli se dedicó a capturar las experiencias de 3 mil muxes de Juchitán. En sus fotografías, bajo el nombre de We are Princesses in a Land of Machos, se observa la intrigante dinámica del tercer sexo nunca reconocido, nunca respetado.