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Presentan en Silicon Valley el primer robot autónomo que fungiría como personal de seguridad (VIDEO)

Por: pijamasurf - 11/25/2014

La seguridad del futuro será robotizada o no será: los drones encuentran su contraparte en tierra en estas "máquinas autónomas de data", según las describe el fabricante

Demostrando que nuestra idea de futuro está basada en Star Wars, la compañía de tecnología de seguridad Knightscope ha diseñado la primera unidad autónoma de vigilancia y monitoreo "amigable": K5. Se le llama "amigable" no porque se parezca a R2-D2, sino porque hace lo mismo que un policía pero sin fuerza letal.

El K5 mide poco más de metro y medio y pesa 130kg. Cuenta con cámaras de seguridad de alta resolución a 360 grados, localizador GPS y y sensores capaces de reconocer diversos factores de su ambiente circundante, incluyendo patrones de comportamiento humano.

Este robot-vigilante puede incluso tomar ciertas decisiones, como sonar una alarma cuando nota que algo no anda bien. En otras palabras, sus creadores afirman que este robot tiene justo lo que se necesita para ser policía: no se trata de inteligencia (incluso inteligencia artificial), sino de la capacidad de mantenerse en un continuo estado de sospecha, al menos durante las 20 horas que dura su batería (la cual, por cierto, se recarga tras una siesta de 20 minutos).

Al principio se difundió erróneamente que los K5 patrullaban el campus de Microsoft en Silicon Valley, lo que la compañía desmintió en un comunicado: "En Microsoft, amamos a los robots en todos sus tamaños y formas. Sin embargo, no tenemos robots de seguridad en nuestro campus".

Fuentes no confirmadas reportan que los robots se encuentran en medio de una ardua negociación con Apple. Si esto fuera una película futurista y no la realidad, tal vez el K5 de Knightscope sea el antepasado primigenio de Terminator, GLaDOS, los Transformers y todos los robots de seguridad con los que crecimos.

 

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Biblioteca Pijama Surf: grandes obras del anarquismo (PDFs)

Por: pijamasurf - 11/25/2014

Una filosofía política que ha transitado por diversas definiciones y que por ello mismo no es sencillo caracterizar, pero qué mejor que sean sus obras las que hablen al respecto

anrHablar sobre una corriente de pensamiento político no es sencillo, sobre todo cuando esta es más bien antigua y a lo largo de la Historia ha seguido distintas ramificaciones hacia también distintas definiciones. Tal es el caso del anarquismo, que con ese y otros nombres puede encontrarse aun en las épocas más remotas de la humanidad. Es cierto que su consolidación teórica puede fecharse con precisión en el siglo XIX, ¿pero no podría decirse que el cinismo de Diógenes era también un poco anarquista? ¿Y qué decir de fantasías como la del Tristam Shandy de Laurence Sterne o incluso el Quijote de Cervantes? Puede parecer exagerado, pero ese deseo de vivir al margen de las normas y las instituciones, en la soberanía del individuo con un alto sentido del bien común, es el núcleo del anarquismo.

Críticamente se dirá que, en casi todos los casos, llevamos esas reglas sociales adondequiera que estemos porque es un componente importante de lo que nos estructura como sujetos. Sin embargo, por eso el anarquismo es tan seductor, porque una de sus vetas más estimulantes se dirige a la construcción del sujeto social. Para abolir al amo antes tenemos que dejar de ser siervos, dejar de pensar que hay un amo ahí en el Estado, en el Padre, en el Maestro, y descubrirnos como sujetos autónomos, que requieren de los demás, sí, pero no como si pidieran una gracia o un favor, sino en una relación más bien horizontal de cooperación y apoyo mutuo.

En términos muy generales, esa sería la búsqueda del anarquismo como filosofía política. Una filosofía con un fuerte componente libertario y también, por qué no decirlo, utópico.

 

¿Qué es la propiedad?, Pierre-Joseph Proudhon

 

Dios y el Estado, Mikhail Bakunin 

 

El único y su propiedad, Max Stirner

Memorias del subsuelo, Fiódor Dostoievski

 

Desobediencia civil, Henry David Thoreau

 

La zona temporalmente autónoma, Hakim Bey

 

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