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La repulsión lleva a la gente a mentir; la limpieza promueve el comportamiento ético (ESTUDIO)

Buena Vida

Por: pijamasurf - 11/24/2014

Por sorprendente que parezca, con sólo pensar en espacios limpios o productos de limpieza actuamos más éticamente que si pensamos en pañales o arena de gato

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Es posible que este sea uno de los estudios más útiles para la sanidad social que se hayan hecho hasta ahora. De acuerdo con los investigadores, los sentimientos de repulsión pueden incrementar comportamientos mentirosos o tramposos, y en cambio la limpieza puede ayudar a la gente a regresar a un comportamiento ético. Lo más interesante es que, de acuerdo con los resultados, con sólo pensar en productos de limpieza, por ejemplo, actuamos mejor en un medio social.

“Como emoción, la repulsión está diseñada como protección”, apunta Vikas Mittal, profesor de mercadotecnia en la Rice’s Jones Graduate School of Business. “Cuando la gente siente repulsión, tiende a retirarse de la situación. El instinto es protegerse a sí mismo. Las personas se enfocan en el “yo” y son menos proclives a pensar en los demás. Pequeñas trampas comienzan a ocurrir: si siento repulsión y me enfoco en el “yo” y necesito mentir un poco para ganar algo de ventaja, lo haré. Este es el mecanismo fundamental”.

Pero, en cambio, los investigadores encontraron que comportamientos de limpieza de hecho mitigan los efectos autoserviles de la repulsión. “Si puedes crear condiciones donde la repulsión de la gente se mitigue, no verás este efecto no ético”, dice Mittal.

Una de las formas de mitigar la repulsión es, sorprendentemente, pensar en productos de limpieza (como Windex o cloro): “La gente no lo sabe, pero estas pequeñas emociones están afectándolos constantemente”.

Los investigadores llevaron a cabo tres experimentos aleatorios evocando la repulsión por distintos medios. En uno de ellos, por ejemplo, los participantes tuvieron que evaluar productos antidiarreicos, pañales, toallas femeninas, arena de gato, etcétera.

Después de este ejercicio, los hicieron evaluar productos de limpieza, desinfectantes y jabones para baño. Estos últimos tuvieron un rango mucho menor de comportamientos tramposos o engañosos que los primeros.

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A un nivel muy básico, si tomamos un baño diario (como recomendaba Paracelso), limpiamos nuestra casa y nuestro espacio de trabajo e incluso quizás encendemos una vela que nos guste o rociamos alcohol al aire para limpiarlo, nuestra mente trabajará de una manera más limpia. Simbólica y operativamente más limpia. Tenderemos, incluso, a ser más honestos y derechos con los otros.

Es increíble lo influyente que puede ser una emoción básica de repulsión o limpieza. A veces ni siquiera nos damos cuenta que algo está causándonos repulsión y sólo actuamos de maneras defensivas. Este estudio es un llamado a poner atención a la limpieza elemental y diaria de todo lo que nos rodea, por supuesto empezando por nosotros mismos. Y cuando tengas ganas de mentir, primero piensa en Windex.

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Buena Vida

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Muchas de estas discotecas se encuentran en construcciones antiguas que alguna vez sirvieron para almacenamiento de armas de la URSS y como centros de detención nazis

Una mezcla de outfit “moderno” de los 90 y rezago cultural de la Lituania soviética deambula por los clubes de baile clandestinos que se hallan en los pueblos periféricos a las grandes ciudades de Lituania. El fotógrafo Andrew Miksys capturó algunas de estas atmósferas luego de emprender su viaje desde Seattle hasta el país que entierra las raíces de sus abuelos, quienes huyeron de este tras la Segunda Guerra Mundial. Estas fotografías que de primera instancia planeaban retratar la cultura juvenil de las comunidades rurales, se convirtieron en una interesante reflexión sobre la historia del país que aún hace eco a su pasado con la URSS. Lituania fue el último país de Europa que abandonó el paganismo y aceptó el cristianismo. Y aunque estas discotecas no forman parte de ningún grupo pagano, la manera hermética en que se reúnen nos trae reminiscencias sobre las antiguas fiestas paganas en el bosque. Quizá las primeras discotecas en Lituania fueron esas, bailando bajo la bola disco lunar. Muchas de estas discotecas, nos cuenta Miksys, se encuentran en ruinas devastadas y construcciones antiguas que alguna vez sirvieron como oficinas soviéticas, lugares de almacenamiento de armas y centros de detención nazis.

Uno de los clubes, por ejemplo, se halla en lo que hace mucho tiempo fue una sinagoga, el lugar en el que los nazis encarcelaban a los judíos para posteriormente asesinarlos. Miksys también nos habla del cambio cultural dramático que dieron las ciudades más importantes de Lituania a partir de los años 2000, su afán por modernizarse y mirar hacia un futuro de posibilidades, aunque el pasado aún pesara sobre sus mentes. La vida nocturna de los pueblos rurales podría desaparecer en poco tiempo: “hoy en día, estos pueblos están escasamente poblados, ya que los jóvenes se han alejado en busca de trabajo y la aventura en otros países. Quería capturar todo esto antes de que se vaya".