*

X

Este hombre quiere mantenerte un año y no pide nada a cambio

Por: pijamasurf - 09/05/2014

Michael Bomeyer creó una iniciativa/experimento para matener a personas durante un año sin que tengan que trabajar y se puedan dedicar a lo que quieran o, incluso, a no hacer nada

cloud_overlook

¿Qué te gustaría hacer si el dinero no fuera una cuestión?, preguntó Alan Watts en un famoso discurso que, por supuesto, se viralizó. Su pregunta fue una ventana de aire fresco que duró abierta sólo unos masivos minutos (el tiempo que dedicó cada quién a soñar despierto desde su escritorio), y luego se cerró y se olvidó en la cotidianidad, pero no sin dejar un eco tras de sí. Hace poco tiempo, un alemán de 29 años llamado Michael Bohmeyer se dispuso a averiguar qué pasaría si no tuviéramos que preocuparnos por un ingreso mensual.

Después de haber dejado de trabajar hace algunos meses para vivir de los 1,300 dólares que gana en su empresa cada mes, Bohmeyer cuenta que su vida cambió por completo. Por ello comenzó “My Basic Income” ("Mi ingreso básico"), una iniciativa que busca recaudar suficiente dinero para pagarle a alguien 1,300 dólares al mes por un año, sin compromisos.

Su iniciativa ya recaudó más de su meta de 16 mil dólares. Los dos ganadores –solicitantes que escribieron lo que les gustaría hacer si el dinero no fuera una cuestión– se darán a conocer el 18 de septiembre en una fiesta en Berlín.

00674b83-c8a9-4e7e-939e-692ad0dedc95

En una entrevista, Bohmeyer hace una hermosa apología del ocio y la pereza, en la que desacredita el valor cultural que le damos al trabajo. Entre otras cosas, apunta que le costó muchísimo trabajo dejar de hacer cosas y dejar de estresarse por llevar a cabo nuevas ideas; pero después de un tiempo, se obligó a no hacer nada: “Miraba el cielo, nada de celular, nada de libros, nada. Era físicamente doloroso. Pero después de un tiempo pude hacerlo”.

Me sorprendió mucho ver lo que no tener que trabajar le hizo a mi vida. Sería presuntuoso sacar conclusiones basado en mi experiencia, pero creo que todos tienen un increíble potencial que podría ser destapado al no tener que preocuparse por un ingreso. No me malentiendan, creo que ganar dinero es asombroso. Trabajar y que te paguen; eso es grande. Pero no trabajar por el solo propósito de hacer dinero.

Su iniciativa, aunque solamente acoja a dos personas y solamente funcione por un año (después esas personas tendrán que buscar un trabajo para el resto de la vida), se trata más de un experimento y de hacer un punto: que las personas, todas las personas, sin excepción, acaban siendo productivas cuando no tienen que trabajar por dinero.

Pero al decir “productividad”, Bohmeyer –quizá uno de los creyentes más entusiastas en el género humano– incluye lavar platos, pasar más tiempo con uno mismo o con la familia y mirar el cielo. Es decir, vivir en el terreno de las ideas y la simple presencia en el mundo.

Tal vez si ganáramos ese año sabático estaríamos buscando caballos salvajes en Montana o imaginando marineros desde un sillón: teniendo momentos "¡Eureka!" nacidos del ocio sin preocupación. Y seguramente esa clase de productividad, a diferencia de la productividad automática, sea mucho más importante para este momento de la humanidad. Afortunados los que ganen.

 

 

Te podría interesar:

La frágil y transparente belleza de los albinos (FOTOS)

Por: pijamasurf - 09/05/2014

Más allá de las particularidades médicas y la pigmentación de la piel, la fotógrafa Sanne De Wilde ha tratado de capturar el tipo de belleza particular que emana de los albinos, produciendo una serie de retratos de hombres y mujeres de todas las edades.

El proyecto Snow White busca retratar la frágil belleza de los sujetos, elaborando un delicado diálogo con la luz.

La piel de los albinos parece casi traslúcida, transparente, como de papel; la apuesta de De Wilde, paradójicamente, ha sido la de dar consistencia a la transparencia del albinismo:

"Trato de presentarlo como un estado físico frágil, una máscara no deseada, pero al mismo tiempo como una poderosa metáfora para el 'otro'... Ellos se convierten en metáfora, en símbolo para los estereotipos; ellos magnifican la idea errónea de la debilidad humana y la fragilidad física, pero también de una belleza no terrenal y arrebatadora".