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¿Cómo evitar el rastro virtual de tu ex?

Por: pijamasurf - 08/26/2014

Las redes sociales hacen que sea más fácil encontrarnos, pero también hacen más difícil evitarnos
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Bartosz Kosowski

¿Sientes que tu ex está en todos lados? Visitas un bar, un café, alguno de los lugares que acostumbraban visitar juntos, o simplemente te encuentras caminando por la calle y de pronto está allí, fingiendo no verte o sonriéndote como si simplemente pudieran omitir ese capítulo de su historia.  

Ni siquiera hace falta que salgas de tu cuarto. Basta abrir Facebook o Instagram para sentir que te tienes que cuidar las espaldas; pudiera aparecer a la vuelta de cualquier esquina. La tecnología hace que sea más fácil encontrarnos, pero también hace más difícil evitarnos.

Actualizaciones de status, check-ins, etiquetas, todos son caminos hacia el dolor de la ruptura. Puede que hayas cortado el contacto físico, pero el digital aún te persigue. Sin embargo, existen muchas apps hechas para ayudarte a evitar a ciertas personas: Split, Cloak, o Avoidr son sólo algunas.

Quizá después de la ruptura quieras algo de anonimato. Tinder es ideal para encuentros casuales; potencializa lo físico y minimiza la cantidad de información a compartir. Detiene la investigación exhaustiva; va al grano. Si tienes una cita y las cosas salen mal solo le das unmatch a la persona y listo, la borras de la faz de tu planeta digital.

En el mundo real puedes predecir dónde podrías encontrar a tu ex; existen las casualidades, sí, pero el mundo digital es mucho más difícil de predecir. Y es que no sólo se trata de intentar evitar a tu ex, sino que a veces tu curiosidad puede más que tú. Sabemos que es muy fácil pero, en serio, piénsalo dos veces; no quieres mandarle ese mensaje.

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¿Las máquinas acabarán destruyendo al ser humano?

Por: pijamasurf - 08/26/2014

La preocupación es que las reglas bajo las que la inteligencia artificial trabaja no sean capaces de tomar en cuenta consideraciones basadas en la intuición, el instinto y la experiencia, y que terminen viendo a los seres humanos --sus creadores-- como un problema
[caption id="attachment_83496" align="aligncenter" width="480"]Portal-2-Turret-Opera-3 Portal 2 (Valve)[/caption]

 

Because if a machine, a Terminator, can learn the value of human life, maybe we can too.

Sarah Connor, Terminator 2

 

Los futurólogos de hace 150 años, durante la Revolución Industrial, seguramente se iban a dormir cada noche sabiendo que sus máquinas de vapor y sus bombillas experimentales no iban a matarlos a ellos y a toda la raza humana, al menos no conscientemente; porque las máquinas, hasta hoy, han sido herramientas sofisticadas para resolver algunos problemas con los que nos encontramos. Nuestro problema como especie, sin embargo, podría plantearse como aquello que nos distingue --más que el lenguaje-- de otros seres vivos: la excesiva facilidad con la que encontramos problemas donde no los hay, por el mero gusto de plantearlos --pero para las máquinas, el mayor problema podríamos ser nosotros.

Un escenario distópico del futuro (no tan) lejano como este fue planteado por Nell Watson en una conferencia de futurólogos (o futuristas) en Suecia. Watson es ingeniera y directora general de la compañía de escaneado de cuerpo Poikos, y se plantea en estos términos el papel de la actual generación: "La obra más importante de nuestras vidas es asegurarnos de que las máquinas sean capaces de comprender el valor humano. Son esos valores los que asegurarán que las máquinas no terminen matándonos como un acto de amabilidad".

[caption id="attachment_83497" align="aligncenter" width="717"]GLaDOS (Genetic Lifeform and Disk Operating System) es una inteligencia artificial superior que ha aprendido a mentir (Portal 2). GLaDOS (Genetic Lifeform and Disk Operating System) es una inteligencia artificial superior que ha aprendido a mentir (Portal 2)[/caption]

Y es que, si lo pensamos un momento, los humanos podrían llegar a ser vistos como un problema para la sobrevivencia de las máquinas. Ese breve cuento de Juan José Arreola donde describe cyborgs feminoides creadas a la medida será una realidad en 2025. En rigor, la inteligencia artificial no es un ser, ¿pero qué pasaría si pudiera emular un ser y tomar decisiones autónomas que impacten las posibilidades de sobrevivencia en el planeta para los seres humanos?

En otras palabras, ¿qué tan importante es para la máquina el usuario?

Puede parecer paranoia o teoría de conspiración, pero en realidad es pura lógica. Stephen Hawking ha advertido sobre los enormes peligros de crear "super-seres"; la inteligencia humana, como ha advertido Noam Chomsky, no es tan simple como podría parecerle a una máquina.

La cuestión se encuentra en el aire en nuestros días (o en la wi-fi), lo que es evidente a partir de películas como Her y su versión para Linux, Trascendence. Los programadores son los nuevos antihéroes. La preocupación de Watson es que las reglas bajo las que la inteligencia artificial trabaja no sean capaces de abarcar implicaciones éticas que sólo la intuición, el instinto y la experiencia humana pueden tomar en consideración. La máquina tal vez compactaría "intuición-instinto-experiencia-etc." en una metadecisión aleatoria cualquiera, en un comando random.

No podemos explicarle a una máquina por qué nos sentimos atraídos a ciertas personas o lugares en vez de a otros. Tal vez, en unos años, nuestros gadgets documentarán todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida (por ejemplo, tomándonos selfies automáticamente a lo largo del día y la noche o haciendo análisis discursivos en nuestros e-mails), no sólo para ayudarnos a funcionar en el entorno profesional o social sino, también, para conocernos mejor. ¿Qué pasaría si las máquinas quisieran hacernos un favor y simplemente nos borraran del mapa, por nuestro propio bien, para terminar de raíz con el sufrimiento humano al remover la fuente de todos sus problemas: el humano mismo?

El peligro de hacerlas demasiado parecidas a nosotros --a imagen y semejanza, podríamos decir-- es que el destino de cualquier creador es ser devorado por sus criaturas.