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La autodeterminación de los pueblos indígenas y las visiones occidentales, se contraponen cuando la ayuda económica de gobierno condiciona su cosmogonía.

niñosLas comunidades indígenas han sido marginadas por siglos. Estos grupos en ocasiones también se apartan voluntariosamente de una dinámica que consideran ajena, e incluso indeseable.  En México casi el 80% de la población indígena vive en las líneas de pobreza: la desnutrición es quizá la más arraigada amenaza.

Los programas sociales que se aplican en México desde los noventa, iniciando en la administración de Carlos Salinas, se han maquinado como transferencias de dinero que contrarrestan la desnutrición, y becas educativas para que los niños y jóvenes terminen la escuela, pero hasta ahora no han reparado las causas más profundas de la pobreza. Aun así, para millones de personas el apoyo de estos programas, sobre todo de Oportunidades, son cruciales para comer y estudiar.

Una funcionaria mexicana, Rosario Robles, encargada de la dependencia que administra los programas sociales, condicionó en un reciente discurso la ayuda a las madres de familia indígenas el apoyo de Oportunidades, a cambio de que conciban  como máximo tres hijos. Aunque el control de natalidad es importante, Robles ha sido criticada por la insensibilidad en arrojar una determinación arbitraria como esa, lo que ha generado indignación en redes sociales, y medios de comunicación. Según ella, se ha identificado que las familias conciben mayor número de hijos como medio para allegarse de más recursos económicos.

Según Carlos Beas, de la Unión de Comunidades Indígenas de la zona Norte del Istmo de Tehuantepec, en una entrevista para la Jornada:

El mayor número de hijos es una forma de apoyar en el trabajo del campo y, por tanto, en el sustento de la familia, pero también una forma de compensar la alta mortalidad infantil.

Las declaraciones de Robles se perciben arbitrarias e inicuas en un contexto donde la lógica de integración social es distinta. Aunque la sobrepoblación es un problema que debiera asentarse en la conciencia colectiva, hay contextos especiales, donde las visiones occidentales debieran sociabilizarse de una manera más equilibrada, profunda y oportuna.