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A 20 años de su nacimiento, el EZLN llama a fortalecer la resistencia y la rebeldía

Por: PijamaSurf Mexico - 01/01/2014

En el marco de los 20 años de vida del movimiento armado indígena y campesino EZLN, la comandanta Hortencia expone los beneficios de su lucha, critica sus errores y hace un llamado a una resistencia más organizada para globalizar su causa justa.

images 2Justo hace veinte años, cuando se anunciaba la firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) por el expresidente mexicano, Carlos Salinas de Gortari, en lo que se pretendía un logro de modernización para México, un grupo de indígenas tzotziles, habitantes de uno de los estados más pobres de ese país, levantó la voz para denunciar que tal modernización era ficticia mientras los marginados continuaban ahí, sufriendo el desplazamiento de un sistema económico que priorizaba valores en los que ellos no creen. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional advertía un México dolido, escindido, radicalmente ajeno a la parafernalia y la prosperidad que anunciaba el gobierno y el mercado.

El día de ayer, el EZLN celebró el vigésimo aniversario del histórico levantamiento, y presumió su mayor logro: su autogobierno. Zonas marginadas que lograron su autonomía, a partir de, como ellos afirman, deshacerse de los partidos políticos y de los grupos tradicionales de poder, para así hacer ejercer su propia cosmovisión, desde sus costumbres, idiosincrasia, y desde la justicia –un ingrediente hasta entonces ausente en sus comunidades.

En el marco de la celebración, la Comandanta Hortencia leyó un comunicado que enfatiza festejar su autonomía y su resistencia ante los grupos de choque respaldados por el gobierno, cuestionó las propias deficiencias y reconoció la inclusión de organizaciones civiles y nuevas generaciones de niños como refuerzos del movimiento.

Hortencia, una mujer tzotzil que en las últimas celebraciones ha sido vocera del EZLN, dijo que los zapatistas tienen que seguir organizándose para fortalecer la rebeldía, el autogobierno y la resistencia frente a la estrategia gubernamental de debilitarlos. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que muchos calificaron como un efímero destello de rebeldía momentáneo, hoy, a veinte años de su nacimiento, se mantiene en operación y ha logrado proveer a las comunidades que lo respaldan, con servicios de salud, educación y, sobre todo, dignidad.

Aquí algunos de los fragmentos de este discurso, en un llamado a cada uno de nosotros para reflexionar el valor de la justicia, la diferencia y la resistencia:

Sobre los logros:

Existimos y aquí estamos. Hace 20 años no teníamos nada, ningún servicio de salud y educación que sea de nuestro pueblo.

No existía ningún nivel de autoridad que sea del pueblo. Ahora tenemos nuestros propios gobiernos autónomos. Bien o mal que se haya hecho, pero es la voluntad del pueblo.

Sobre la lucha que enfrentan:

Es una verdadera guerra de exterminio. Hay decenas de miles de soldados que están ocupando las tierras que nos pertenecen.

A pesar de tantas maldades aprendimos a sobrevivir y resistir de manera organizada.

 Piensan que con su estrategia van a calar la estrategia, pero se equivocan. Aquí estamos y aquí seguiremos.

Una invitación: 

Es el tiempo de fortalecer y globalizar la resistencia y la rebeldía. 

 
 
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El arte de tener siempre la razón (y sus desventajas)

Por: pijamasurf - 01/01/2014

Tener la razón no es necesariamente lo mismo que estar en presencia de la verdad.

Puede parecer un truco jedi o zen, pero la mejor manera de tener la razón es no participar en discusiones. ¿Pero quién puede resistir la tentación de mostrar sus mejores argumentos y de tratar de persuadir a los demás de que lo que nosotros pensamos es lo correcto? No importa que se trate de un thread de comentarios en una página web o de una cena familiar: hay gente que querrá tener siempre la razón, cueste lo que cueste. 

¿En qué momento una conversación se transforma de un civilizado intercambio de ideas en una guerra de volúmenes de voz hasta que alguien comienza a insultar abiertamente al otro? Los manuales de retórica nos dirán que los argumentos ad hominem (aquellos dirigidos contra nuestro interlocutor de manera personal y no contra sus ideas o posiciones) son un recurso legítimo para ganar una discusión; sin embargo, el psicólogo Drew Westen demostró en un pequeño experimento que el ganar una discusión deja inmovilizada nuestra capacidad de pensamiento lógico y razonamiento; en otras palabras, los que quieren ganar un argumento por cualquier medio deben dejar de pensar.

Westen basa su hallazgo en un experimento con partidarios políticos de las elecciones presidenciales en EU del 2004, entre los candidatos George Bush Jr. y John Kerry. A un grupo de partidarios de ambos candidatos se les mostraron videos donde sus candidatos salían contradiciéndose a sí mismos. Lo que ocurrió en sus cerebros al ver que los políticos contradecían sus propias visiones de mundo fue que las zonas del cerebro que controlan el razonamiento lógico se adormecieron, mientras que aquellas partes que controlan la hostilidad (el reflejo de respuesta al ataque en una pelea, por ejemplo) se activaron.

Los participantes del experimento se sienten, entonces, atacados personalmente y reaccionan no desde una trinchera lógica sino visceral: la nueva información no halla donde "archivarse" dentro de una lógica militante, por lo que se transforma en agresión. Esto ocurre, según Westen, porque en esos momentos no queremos persuadir al otro de nuestros puntos de vista, sino defender nuestros propios argumentos (nuestra propia adhesión a una verdad adquirida) de cualquier cosa que pudiera dañarla. (El resto de los experimentos y cómo afectan la vida pública de un país pueden consultarse en el libro de Westen, The Political Brain.)

En otras palabras: una conversación se vuelve una discusión violenta cuando la verdad deja de importarnos, y comenzamos a discutir dentro de una metáfora de guerra, donde vencer lo es todo. Como atestiguan muchos personajes que quisieron tener la razón a toda costa (pensemos en Robespierre, Stalin, Hitler o Mao), la imposición violenta de una opinión no la vuelve verdadera, y aquel que desea imponerla corre el riesgo de convertirse en un tirano. 

No es difícil ver este comportamiento en cualquier terreno donde exista más de un punto de vista dominante o entre partidarios de diferentes aspectos de una misma cosa: en lo profesional al igual que en lo personal, la gente cree que tener la razón es el equivalente a tener un status jerárquico superior al del otro.

La dialéctica y la filosofía enseñan que pueden existir verdades contradictorias, y que las respuestas importan menos que el planteamiento correcto de las preguntas. Pero este "correcto planteamiento" sólo puede hacerse cuando los interlocutores están dispuestos a poner en crisis su propia visión del mundo; la actitud filosófica sería la que desea conocer la verdad auténtica, incluso concediendo que nuestras propias herramientas emocionales e intelectuales pueden estar mal calibradas; es decir, que al retórico y al político les interesa tener la razón por razones de poder, mientras que a los pensadores libres les interesa plantear los términos en que una verdad puede conocerse o rechazarse definitivamente.

Si de cualquier forma lo tuyo es tener la razón a cualquier precio (es decir, si te interesa más el imaginario respeto de los demás o la imposición de tu punto de vista por medios diferentes a los de la verdad consensuada) te recomendamos revisar Dialéctica erística o el arte de tener siempre la razón, de Arthur Schopenhauer. Si lo tuyo, en cambio, es el temperamento dialéctico, seguramente hallarás a Schopenhauer igualmente estimulante (era uno de los favoritos de Nietzsche).