*

X

Mujer registra transformación psicodélica bajo el influjo del LSD en serie de autorretratos (FOTOS)

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 11/25/2013

Es sabido que una de las maneras más efectivas de adquirir entendimiento de estados de conciencia extraordinarios es por medio del autorretrato. Bryan Lewis Saunders exploró el efecto de múltiples drogas en su autopercepción y, en algún sentido, Aldous Huxley hizo lo mismo cuando escribió Las puertas de la percepción. La manera en que nos sentimos y nos percibimos a nosotros mismos bajo el influjo de una droga es altamente revelador tanto de la sustancia como de su efecto particular en nosotros.

En este caso, una mujer dibujó once autorretratos durante un viaje en LSD, comenzando los quince minutos y alcanzando quizá la exaltación máxima a las 6 horas con 45 minutos después de que ingirió la sustancia. La serie tiene una narrativa muy clara; el personaje se va psicodelizando con el paso de las horas y suceden toda suerte de distorsiones emocionales que difuminan los límites entre su cara y el resto del espacio.

Te podría interesar:
Un video "casi involuntario" de un estudiante de cine captó la primera experiencia con hongos del fundador de Pink Floyd, Syd Barrett, celebrando la vida en la campiña inglesa.

En nuestros días, cualquier evento que ocurra a nuestro alrededor puede ser fácilmente documentado gracias a la omnipresencia de los teléfonos celulares con cámara integrada. Pero en 1966, la documentación de los asombros cotidianos requería un poco de participación del azar.

El azar fue lo que se dio cita un día de 1966 cuando Nigel Lesmoir-Gordon visitó a sus amigos, los integrantes de Pink Floyd, luego de firmar un contrato con EMI en los estudios Abbey Road en Londres.

El estudiante de cine Lesmoir llevaba consigo una cámara de 8 mm. con la que captó el primer viaje alucinógeno de Syd Barrett, el joven genio fundador de una de las agrupaciones más icónicas de la época. Aunque dure sólo 11 minutos, en este filme podemos observar a través de las reacciones de Barrett y sus amigos cómo la percepción va conociendo nuevas alturas.

Para Nigel, "las imágenes de hongos son icónicas y durarán para siempre. Es un filme casi involuntario. No fue planeado. Sólo pasó", como pasan las mejores cosas de la vida.