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"Necesitamos gobernarnos a nosotros mismos o sucumbiremos": José Mujica vuelve a hablar ante la ONU

Por: pijamasurf - 09/26/2013

El presidente de Uruguay José Mujica volvió a aprovechar la tribuna de la Asamblea General de la ONU para denunciar un modelo económico y un estilo de vida que por la vía del mercado y el consumismo está destruyendo a la humanidad y al planeta.

 

El gobierno de José Mujica en Uruguay es quizá uno de los más notables de las últimas décadas en América Latina. Su pasado como guerrillero y la persistencia de sus convicciones son dos características que lo han dotado de una fuerza política que pocos tienen, suficiente para buscar el bien común de sus gobernados.

El día de ayer, Mujica volvió a pronunciar un emotivo discurso ante la Asamblea General de la ONU. Como hace casi un año en Rio de Janeiro, el presidente uruguayo volvió a aprovechar la tribuna para denunciar la situación actual del mundo, signada por la desigualdad social, la voracidad de los grandes capitales, la tiranía de mercado, el individualismo, la acumulación inconsciente, el consumismo desbordado y, en suma, un modelo económico que lo mismo nos está destruyendo a nosotros mismos que a nuestro planeta. “La codicia que nos empujó a domesticar la ciencia y transformarla en tecnología nos precipita a un abismo brumoso”, dijo Mujica.

Sin duda vale la pena escuchar y leer las palabras de Mujica y reflexionar al respecto. Es posible, sí, como el mismo Mujica lo sugiere, que muchos de estos problemas parezcan descomunales, excesivos para la solución desde lo inmediato, pero al mismo tiempo nada cambiará nunca si no tomamos las riendas de ese fragmento de mundo que nos tocó habitar.

Como dijo el presidente casi para concluir, “Necesitamos gobernarnos a nosotros mismos o sucumbiremos”.

Compartimos también la transcripción del discurso en PDF:

 

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Cómo la opresión ha llevado a brotes histéricos de baile

Por: pijamasurf - 09/26/2013

La "manía de baile" es un fenómeno social que ocurría a en respuesta a la ansiedad de personas que vivían bajo la opresión religiosa o sociocultural en la Europa renacentista. La única forma de sobrellevarla era bailando agresivamente.

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El llamado “tarantismo” es una extraña enfermedad que aquejó a muchos en el siglo XVI y XVII en el sur de Italia. Causaba que sus víctimas se tornaran irritables y nerviosas, y, si no se trataba inmediatamente bailando intempestivamente, era fatal. Se dice que el tarantismo era causado por la mordedura de una tarántula o por el contacto con los contagiados, y que es el origen de la Tarantella, el baile folklórico popular de Italia.

Según la leyenda, este baile, que era la parte más importante de la terapia, mitigaba el sufrimiento de la enfermedad. Los síntomas incluían dolor de cabeza, desmayos, alucinaciones, bochornos e incremento de apetito sexual.

tarantellaInteresantemente se encontró que el veneno de las dos tarántulas nativas de la región, la Latrodectus tarantula  y la Lycosa tarantula, no causan tarantismo. De hecho no hay evidencia que sugiera que esta enfermedad es física, y en lugar de ello se enlista como una “manía de baile”.

Clasificada como una forma de histeria epidémica, la mania de baile es una enfermedad psicogénica masiva que fue prevalente entre el siglo XIV y el XVII en Europa. A diferencia del tarantismo, se creía que esta manía tenía una fuente espiritual y la única forma de curarla era haciendo ofrendas y rezos para disminuir la furia.

Ha habido instancias aisladas de esta condición, que presuntamente se daba más en mujeres que hombres. Entre los siglos XV y XVIII infectaba a muchos conventos de monjas. En estos tiempos se mandaba a muchas mujeres jóvenes a conventos contra su voluntad, donde se les obligaba a vivir bajo condiciones duras de austeridad y disciplina. La posesión masiva del demonio era un acontecimiento común. Conventos enteros entraban en trance, blasfemia y actos sexuales.

De acuerdo con Erica Weir:

Un recuento histórico de estos eventos siguiere que los síntomas de las enfermedades sociogénicas masivas tienden a reflejar las procupaciones sociales y culturales que definen a distintas eras y proyectan creencias sociales únicas acerca de la naturaleza del mundo. Antes del siglo XX la mayoría de los reportes de las enfermedades sociogénicas masivas tenían que ver con histeria de motor incubada por la exposición a disciplinas prolongadas religiosas, académicas o de trabajo.

Así, considerando que los síntomas asociados con esta enfermedad están caracterizados por comportamientos mal vistos durante su tiempo, particularmente el carácter sexual, los brotes de histeria masiva se pueden percibir como intentos psicológicos para liberar presión construida por una sociedad opresiva. El hecho de que afecta más a mujeres dice mucho del efecto patriarcal de controlar el libido femenino.