*

X

Sobre el poder de las expectativas para generar realidades

Por: pijamasurf - 08/18/2013

¿Es posible que lo que esperamos de nosotros mismos tenga relevancia en el resultado final? Algunos estudios parecen estar de acuerdo.

limite

No, no se trata de make believe: a pesar de la existencia de condiciones de realidad objetiva, como las leyes físicas o los ciclos de luz y sombra en el día, gran parte de nuestra realidad está construida a partir de nuestras percepciones subjetivas y espontáneas sobre nosotros mismos y sobre el mundo. Estas percepciones, con el tiempo, se equilibran a sí mismas y nos  dan la sensación de ser nosotros.

Sin embargo, existen estudios que afirman que lo que creemos sobre nosotros mismos puede influir en la manera en que construimos la realidad a nuestro alrededor.

Los psicólogos Ulrich Weger y Stephen Loughnan pidieron que dos grupos respondieran una serie de preguntas sobre cultura general. Al primer grupo se le dijo que antes de cada pregunta, la respuesta aparecería por un breve espacio de tiempo en la pantalla, demasiado rápido para poder leerlo pero justo lo suficiente para que el inconsciente la registrara; mientras que al segundo grupo se le dijo que verían un flash antes de cada pregunta. El primer grupo tuvo un desempeño mucho mejor que el segundo, pues a decir de los investigadores, ellos creían que la respuesta ya estaba almacenada en algún lugar de su mente, a diferencia del segundo grupo. 

El truco del estudio anterior es que los flashes tenían tiras de letras al azar, pero ninguna respuesta en realidad.

Un estudio similar fue desarrollado por la psicóloga Ellen Langer, quien trató de demostrar una relación positiva entre las expectativas y la percepción del cuerpo, o dicho de otro modo, de mostrar que nuestro cuerpo es en gran parte una construcción de nuestras expectativas sobre él. En su experimento se involucraron a las mucamas de un hotel; como parte de su trabajo, ellas limpian en promedio 15 habitaciones cada día, durante 20 o 30 minutos. A pesar de que las mucamas no creían hacer ejercicio físico, la psicóloga les dijo que esta rutina de trabajo físico (consistente en asear las habitaciones, tender las camas, etc.) superaba las recomendaciones generales de ejercicio físico para adultos recomendada por las autoridades de salud, que es de sólo 30 minutos al día.

El grupo que recibió esta información fue monitoreado independiente durante cuatro semanas, mientras que otro grupo que no conocía lo anterior fue monitoreado también durante sus jornadas laborales. Después de este tiempo, el primer grupo mostró una notable pérdida de peso, de porcentaje de grasa corporal y una baja en la presión sistólica de la sangre, todo lo cual se considera propio de un deportista de alto rendimiento. El segundo grupo, en cambio, no mostró ninguna de estas mejoras. Estos cambios ocurrieron a pesar de que las condiciones de vida y trabajo de las mucamas permanecieron iguales (horas de trabajo, cantidad de ejercicio que hacían fuera del trabajo, dieta, etc.)

Probablemente no sea suficiente el imaginar una realidad para que esta se manifieste, pero debemos considerar que cuando nos enfrentamos a cualquier tipo de problema, la manera misma en la que formulamos el problema o la pregunta ya implica de alguna forma los elementos de su solución, o las trampas que nos tendemos a nosotros mismos para no resolverlos. La decisión sobre la forma de nuestra realidad particular sigue siendo propia e intransferible.

[Scientific American]

Te podría interesar:

Usuario de Facebook hackea el muro de Mark Zuckerberg para evidenciar falla de seguridad

Por: pijamasurf - 08/18/2013

Experto en seguridad informática palestino detecta una falla de seguridad en Facebook que permitía postear mensajes en perfiles configurados como privados; ante varios intentos fallidos de reportar el hueco, evidenció este error hackeando el perfil mismo de Mark Zuckerberg.

Khali-Facebook

Luego de varios intentos fallidos de reportar una falla en la seguridad de Facebook, Khalil Shreateh, un experto en sistemas de nacionalidad palestina, se vio obligado a utilizar un recurso extremo: hackear el mismísimo muro de Mark Zuckerberg para evidenciar este hueco.

“En primer lugar te pido una disculpa por infringir tu privacidad y publicar en tu muro, no tuve otra opción después de todos los informes que le envié al equipo de Facebook”, escribió Khalil al inicio de su mensaje, el cual pudo postear a pesar de que el perfil de Zuckerberg está configurado como privado.

De inmediato ingenieros de seguridad de Facebook se pusieron en contacto con el usuario, no sin antes bloquear su cuenta. Una vez que este les dio los detalles de la falla, el personal comenzó a reparar el error.

La empresa, sin embargo, no otorgará una recompensa a Khalil por su aviso, esto debido a que por la manera en que lo realizó también violó los reglamento de la red social.

[Telegraph]