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Realität: Códigos que narran (Entrevista con el innovador estudio mexicano)

Por: Mitsy Ferrant - 08/23/2013

El estudio de investigación y experimentación Realität combina diseño con música, arte, arquitectura y medios digitales para generar metáforas de la realidad que tenemos el privilegio de vivir.

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El pasado sábado, durante las conferencias de OFFF MX tuve el honor de entrevistar a Juan Manuel Escalante, fundador de Realität, un estudio de investigación y experimentación en donde se combinan el diseño con la música, el arte, la arquitectura y los medios digitales. Es increíble la variedad, originalidad y calidad de los trabajos que Realität ha producido en los últimos 15 años, fusionando disciplinas y acercamientos. Pero más que el resultado, lo que más me fascina del estudio son sus procesos, aquello que los mueve. 

Antes que nada, ¿Qué es la post-digitalización? 

Tiene que ver con ya estamos en ese momento en donde los dígitos están totalmente instalados y que ya no es necesario andar invirtiendo en el discurso de cómo las tecnologías están cambiando todo, sino que ya hay que tomarlas y hacer algo al respecto…

Retomando lo que mencioné en la conferencia, en la Ciencia Ficción las ideas siempre preceden a la técnica. Es decir, ya se pensaba en enviar al hombre a la Luna antes de que existieran las herramientas para hacerlo, entonces yo creo que ahora estamos viviendo un periodo inverso, en donde tenemos herramientas impresionantes y… ¿para qué las estamos ocupando?

Necesitamos acercarnos de un modo critico a ellas y apropiarnos de ellas para hacer algo diferente. 

 

Realität explora mucho el “in between”, el estar entre dos cosas (pasado/futuro, análogo/digital, etc.): ¿Qué les genera tanta nostalgia que necesitan estar constantemente mirando a ambos lados? ¿Cual es la relación con la nostalgia? 

La Nostalgia como algo que ya no es pero estuvo.

El hecho de que ahora se pueda imprimir un órgano, un tejido, no sabemos dónde va a apuntar; esto nos hace preguntarnos: ¿Qué es lo humano? ¿Qué es lo que se ha perdido en ese trayecto?

Sobre el trabajo que hemos hecho y en lo análogo también, tiene que ver con nuevas formas de descubrir lo que la mano hacía, porque ahora con lo digital podemos encontrar nuevas formas de re-significar aquello que se hacía. Ahí hay una riqueza, hay una relectura.

La nostalgia para encontrar nuevos sentidos.

Cabe resaltar la presentación de “Procedencia” durante la conferencia. Un proyecto de improvisación audiovisual que presenta en vivo junto con Mr Eddy —dúo compuesto por Tana Barbier y Lisa Gervassi— que explora la forma narrativa y el discurso a partir de su procedencia. Narra las fracturas generadas en y por cada una de las relaciones que tenemos, con un interés particular en la nostalgia. 

 

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¿Qué alimenta al diseño? 

Supongo que al igual que en otras disciplinas donde la creatividad es algo crucial, pues yo creo que es el mundo exterior, el mundo que le toca a uno vivir, las circunstancias, no solo temporales sino también físicas. Nosotros ahora vivimos en México y son diferentes nuestras circunstancias a las que se viven en Ámsterdam, Tokio o Nueva York. Y aunque sea importante retomar algunas cosas que otros han descubierto, creo que uno tiene que generar respuestas para el mundo que a uno le toca vivir y tiene que afrontarlo acordemente. Entonces supongo que, como diría Slavoj Žižek, “el desierto de lo real” es lo que alimenta la creatividad.

 

El código como ADN, como estructura orgánica. En la conferencia nos hablas del código como entidad viva. ¿Cómo llegan ahí? 

Supongo que tiene que ver con una especie de guiño al arte procesual que se enfocaba más bien en el registro del proceso y no tanto en la obra… pero el código va más allá porque se trata de programar ese proceso, entonces es una aproximación diferente. Ahora que hay muchísimos dispositivos que están controlados por un sistema binario donde uno tiene la capacidad de interferir, no es gratuito que ahora las grandes fugas de información son hechas por personas que tienen 15, 16 años.  

 

Realität como colectivo. ¿Cómo vive la colaboración? 

Eso es algo de por sí fantástico en nuestros tiempos. De igual modo en el que se introduce un sistema totalmente siniestro de control, también se introduce su accidente, es decir, la posibilidad de darle la vuelta a ese sistema y comenzar a colaborar de diferentes maneras. La experiencia que hemos tenido es que al unir diferentes disciplinas podemos identificar diferentes procesos de acercarse a la realidad, o de lo que uno cree como real, y en torno a esos procesos enriquecernos. Es precisamente en esas periferias donde se choca en las disciplinas, donde las cosas todavía no pueden ser aprehendidas porque se salen. “Lo único permanente es el cambio”, eso decía Heráclito.

Creemos que en este choque es donde surge el hallazgo desde que el cual nosotros podemos sujetarnos para trazar un camino nuevo. 

 

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¿Como vive México en Realität? 

Creo que actualmente el país está experimentando una especie de decadencia, y esta decadencia se percibe en todo momento: al salir a la calle, al tomar el metro, al hacer un trámite, en nuestra interrelación. Hay algo que se está perdiendo, tenemos cosas fantásticas pero necesitamos actuar acordemente. México… ¿Qué te puede decir alguien que invirtió el himno nacional? [Juan Manuel Escalante alude al proyecto National Anthem in Reverse, también presentado en la conferencia].

Creo que México necesita reescribir no solo sus procesos creativos, sino otros tipos de procesos que nos ayuden a despertar un poco. Nos ha tocado una Ciudad llena de guetos privilegiados y no privilegiados, cercada de cinturones de miseria por todos lados y de una desigualdad enorme y nos corresponde actuar acordemente y ser congruentes con la realidad que nos ha tocado vivir, y también con el privilegio que nos tocó. 

 

¿Qué tienen en común Arvo Pärt, la lluvia, los gatos y los acetatos? 

Pues en lo personal que todos nos han hecho cicatrices. Las cicatrices como testimonio físico de lo que uno es, de lo que uno ha vivido.

 

 

Consejo para los lectores de Pijama Surf 

La búsqueda de la voz propia cualquiera sea la disciplina.

Que se tenga el valor de llegar al interior y de reconocer si hay algo, y si no hay algo actuar acordemente y hablar con esa voz propia, esa voz que sí va a ser singular, única, y que no se va a repetir, y de ese modo tendríamos un mundo mucho más auténtico y con menos copias. 

 

Definitivamente recomiendo seguirle la pista a Realität, explorar su pasado y estar pendientes de su futuro mientras buscan gozar un set de “Procedencias”.  

Aquí un enlace para bajar el EP “Disperse Deviations for an improvised piano”, piezas exquisitas con el justo toque nostálgico necesario para inspirarse en lo que es y puede ser, en vez de lo que ya no está.

Twitter de la autora: @ellemiroir 

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Si eres joven tal vez la política te sea indiferente (por eso no leerás esta nota, aunque quizá deberías)

Por: Javier Barros Del Villar - 08/23/2013

Luchar por transformar la realidad puede ser más que frustrante; sin embargo todo parece indicar que estamos ante la oportunidad de rediseñar el tablero de juego.

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Por momentos la realidad política y social se torna tan desesperanzadora que pareciera que lo mejor es, sencillamente, evadirse en otras esferas de pensamiento. Si bien este fenómeno, actualmente alimentado por jóvenes alrededor del mundo, resulta cuestionable, pues fácilmente podría pecar de comodino o frívolo, también es cierto que en ciertos casos se adopta esa actitud apelando a un simple instinto de supervivencia anímica.

Periódicamente nos encontramos con afiladas editoriales que con admirable precisión retórica, denuncian las tristes condiciones del escenario: el crimen como filosofía de vida, la injusticia como pulso perenne, las insaciables mafias empresariales, una clase política cada vez más negligente, corrupta, e inepta, etc. También vemos surgir efímeras movilizaciones sociales, algunas genuinas y otras manipuladas, que generalmente terminan por diluirse en una maraña de agendas que poco tienen que ver con su espíritu inicial. Están ahí los activistas, persistentes guerreros que adoptan una difícil trinchera, y desde ahí operan, voluntariosos, benéficos, pero pocas veces trascendentes. Y mientras todo esto sucede, esa abstracción que conocemos como ‘sistema’, prevalece, adapta su agenda a las particularidades del momento y, cada vez que es necesario, demuestra una imbatible solidez.

La apatía política, fenómeno popular en la actualidad juvenil, tiene diversos rostros. Una buena porción de esta actitud se debe, por ejemplo, a la inconciencia, la poca sensibilidad social, o la comodidad –de hecho me parece deplorable que en ciertos círculos se vierta más energía en vida nocturna, espectáculos musicales, o vasos de tequila, que en encarnar un cuerpo crítico e incentivar la evolución social. Pero también hay muchos jóvenes, me incluyó entre ellos, que alguna vez estuvieron relativamente politizados, y que con el tiempo (y el desencanto), se fueron volcando a otros intereses, eludiendo una realidad social que, a pesar de sus esfuerzos, permaneció inamovible.

Cabe destacar que esta segunda modalidad de apatía política, en algunos casos propositiva pero orientada a otros frentes, no excluye la sensibilidad ante el entorno. Por el contrario, habla de un sentimiento de impotencia ante el cual se opta por buscar otra ruta –con el ánimo de transformar conciencia en congruencia. Y así deciden apostar a promover discursos e ideas que, de acuerdo con su postura, pretenden un cambio “más profundo”: el desarrollo personal, el cuestionamiento de la realidad, la conciencia auto-referenciada, y las reflexiones místicas, entre otras. Aquí valdría la pena revisar un creciente fenómeno conocido como “activismo espiritual”, el cual si bien puede resultar, para algunos, un tanto ingenuo, no deja de ser un frente que manifiesta un afán genuino por rediseñar la situación.

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Parece que hoy estamos ante un momento propicio para revisar ambos cauces, la tradicional lucha y la ruta alternativa, con la intención de definir algo parecido a un punto medio, que sea más efectivo para lograr una transformación palpable del escenario. Por un lado, es importante reconocer que por más que te entregues a nociones eco-amigables, a la salud física y mental, a reflexiones psiconáuticas o a inspiraciones místicas, lo cierto es que hay una realidad convencional que permanece ahí, padeciendo los viejos vicios –quizá hoy con más dolor que nunca–. Y que ni el karma, el mantra o el holograma, son por sí solos, suficientes para rediseñar un entorno que requiere con urgencia que “algo” se active y le transforme.

Por otro lado, parece que las trincheras tradicionales que encaran este problema, están parcialmente condenadas a la virtual intrascendencia –llámese periodismo crítico, activismo, análisis académico, etc. Tal vez el problema es que dichos frentes no dejan de ser, a fin de cuentas, personajes nacidos en el mismo tablero de juego que aquellos grupos de poder que combaten. Y mientras se mantenga esta misma arena, me parece casi imposible que “algo” vaya a desplazar las agendas dominantes Mientras mantengamos nuestra lucha fundamentada en torno a los mismos paradigmas, eslabones estructurales de un tablero que hace tiempo dejó de estar en disputa, mientras nuestra visión siga dependiendo de conceptos como “izquierda”, “derecha”, “democracia”… me temo que el frustrante desfile mantendrá su siempre ‘renovada’ vigencia.

Frente a las distintas posiciones que abordan la necesidad de cambiar radicalmente la actualidad sociopolítica, y si bien lamentablemente parece que aún no llegamos a ese diseño idóneo para lograr el cometido, tenemos la certeza de existe una esperanzador inquietud abanderada por un considerable sector de la sociedad mundial, que busca materializarse en un consistente pulso evolutivo. Y como ya hemos mencionado alguna vez, quizá la mayor lección que nos convida el actual escenario es que la única posibilidad de rediseñar el presente, y por lo tanto el futuro (e incluso el pasado), es a través de la intención orquestada de la sociedad civil.

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El ansiado cambio que muchos advertimos como un fin deseado, no podrá construirse mediante una lucha en el tablero de juego tradicional. Pero si logramos transferir la movida a un nuevo tablero, un espacio en donde los viejos vicios políticos y corporativos tienen un mínimo margen de posible adaptación, entonces tal vez seremos emotivos testigos de lo que hasta hoy es solamente una bien intencionada abstracción: el cambio. 

Tal vez si la movilización, el periodismo, la crítica y el análisis, se concentrarán en migrar su lucha a un espacio radicalmente distinto (desafortunadamente no sé exactamente cual), libre de las viejas ataduras y favoreciendo inéditos paradigmas para manifestar los principios y valores que les mueven. Y si el activismo metafísico se esforzara por tatuar sus nuevas nociones en la realidad tangible y compartida, probablemente ambos causes podrían hacer del deseo hasta ahora utópico, un habitat cotidiano.

Además, creo que los grandes tesoros radican en lo micro. Por eso quizá apelaría a diminutas pero permanentes manifestaciones de civismo, de empatía y congruencia. Cada una de nuestras acciones, de nuestras palabras y pensamientos, goza de una naturaleza transformativa. Y más allá de visiones épicas, habrá un punto en que la suma de estas voluntades, de las nuestras, pesará lo suficiente para establecer una realidad distinta –solo espero que esto suceda pronto, pues las condiciones actuales en verdad son ya insostenibles. 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis