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Tropical Data VII: literatura, curiosidades y encantamientos con swing traídos de Internet

AlterCultura

Por: Rafael Toriz - 06/04/2013

Una nueva entrega de Tropical Data, los paseos solitarios pero compartidos por las corrientes azarosas de la literatura, el erotismo y las curiosidad que se encuentran en Internet.
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The Swimmer (Frank Perry, 1968; adaptación fílmica del cuento homómimo de John Cheever)

El año ya se encuentra a medio día –primavera allende el norte, otoño-casi-invierno al sur del hemisferio– pero en el corazón de este galeón con la brújula imantada seguimos siendo tropicales.

Literatura, curiosidades y encantamientos con swing para navegar por las inesperadas corrientes de la red. Y celebrar, compartiendo vastos horizontes, las primeras 30 primaveras de su almirante alucinado. 

Y para seguir el viaje, nada tan recomendable como La Nave, revista de literatura dirigida por Sergio Pitol. Diseño exquisito, coleccionable, variadas colaboraciones y, lo mejor de todo, absolutamente gratis. Todos los números publicados hasta la fecha disponibles en línea. 

Libros para una isla sobrepoblada. En esta oportunidad, consigno unos relatos de John Cheever junto con los estupendos Amores de segunda mano de Enrique Serna. Continúa el boca a boca con un libro extraño del todavía más extraño Mario Levrero, que obliga a leerlo con un ojo de vidrio: Caza de conejos.

Para quienes gustan de libros temerarios y exigentes –escritos desde el nervio literario– nada tan memorable como Foucault tal y como yo lo imagino del misterioso Maurice Blanchot; y para quien gusta de los desafíos intelectuales que obligan a leer con la enciclopedia a un costado, nada como la Alicia anotada de Martin Gardner, un viaje por las fascinantes inquietudes de la ciencia, en clave literaria.

Para terminar, una antología de cuentos de Julio Ramón Ribeyro y como broche, a la distancia de un click, el Diccionario Etimológico de Joan Corominas, una herramienta poética para palpar los fantasma de la lengua que habitamos. Sin pagar un centavo.

*Pilón: el Codex Seraphinianux

Entrevista con George Steiner. “Hoy se nos cierra una inmensa parte del universo. Nuestro mundo se encoge. Las ciencias son inaccesibles para nosotros. ¿Quién puede comprender las últimas aventuras de la genética, de la astrofísica, de la biología? ¿Quién puede explicarlas al profano? Los saberes ya no se comunican; los escritores y los filósofos ahora son incapaces de hacernos comprender la ciencia”. 

Se nos había olvidado comentarlo: murió la perra. ¡Qué viva el rock! 

Lorca in his words. Una de sus conferencias principales al respecto de Poeta en Nueva York. 

El evangelio según Kurt Hollander. Como a tantas otras maravillas, soy un recién llegado a la obra y gracia del neoyorquino que juega como local en la ciudad de México, un hombre que lleva un par de décadas gozando, padeciendo y fotografiando las entrañas del Distrito Federal.

Su libro, Several ways to die in Mexico City, del que se anuncia un próxima edición en castellano, delata, por lo que puede leerse en línea, una mirada acuciosa sobre especie autodestructiva y convaleciente: los inclementes mexicanos.

Blogs con estupendas imágenes. Una cortesía de los inmensos arcanos del New York Times. 

Habla Antonio Alatorre. De quien no se pone en duda su inteligencia ni erudición y mucho menos la veracidad de sus palabras. Así como tampoco dudamos en atisbar una ligera, burbujeante envidia: “Juan tuvo siempre el habito de la mentira. Empleo la palabra mentira sin ninguna carga moral, en el sentido desnudamente objetivo de 'falta de verdad'. Juan rodeó su persona y su obra de toda clase de mentiras, o digamos ocultaciones, ficciones, inventos, medias verdades, silencios”. 

Sugar Man. Un documental indispensable para conocer a un temperamento sensible y atormentado. No lo lamentarán

Cocaína. Manual de usuario. Si bien en los ámbitos más trendys el perico ha derivado en una droga demodé, no está de más echar un vistazo a un documental de la BBC al respecto de sus efectos en el cuerpo. Una mirada inglesa sobre uno de los activos esenciales de la economía global. 

Textos de un aforista plebeyo. “El olor del sándalo, la delicada osatura de una mano, la lluvia como una expansión pánica de los amantes, la luz de la Luna reflejada en un charco de agua, el ladrido nocturno de los perros, las sábanas recién cambiadas y el rumor del mar son pretextos para escribir cuentos”, escribe Villoro al respecto de sus encuentros de luna.

Comenta también, en un ensayo memorable, la juventud eterna de la literatura, con el pretexto de presentar una estupenda antología en español de escritores rusos. 

Finalmente, firma sus credenciales como un aforista de medio tiempo. 

Mujeres desnudas. Muchas, demasiadas sin duda, a cargo de curadores cuasi anónimos; espíritus serviciales que, como los ignotos arquitectos de las catedrales, prodigan horas de grato regocijo a los internautas siderales. Todas la galerías implican una forma de mirar, algunas enervantes y otras decididas. Otras sólo son elegantes.

Viaje de ida y vuelta hacia los palacetes de Onán.

Y ya que estamos sobre el tema, conviene echar un vistazo a los hábitos globales de consumo pornográfico, se trata de datos objetivos y delirantes

Internet ha destruido a la clase media, sostiene uno de los pioneros de la ciencia computacional. Una opinión radical y argumentada de Jaron Lanier que pone en perspectiva algunos de los aspectos más ojetes de la economía simbólica y real instaurada por la red. Imperdible. 

Y porque nunca se tiene demasiado Werner Herzog, en esta ocasión se dan cita tres clásicos y unos zapatitos nuevos.

 Primero, Aguirre o la cólera de Dios.

Segundo, The Cave of Forgotten Dreams.

Tercero, Grizzly Man.

Cuarto y último, su brevísimo documental sobre los Killers.

Enjoy! 

 

El pasado es un lugar extraño. Hacen las cosas distintas allí.

El tiempo pasa de prisa, tan rápido que ni siquiera nos dimos cuenta. 

¡Salud goliardos! Can can por sus madres…y por la mía también.

Twitter del autor: @Ninyagaiden

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Lecciones del maestro Brian Eno: El artista británico advierte un nuevo modelo de creatividad contemporánea, la genialidad es ahora esencialmente colectiva.

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Lo único que redimirá a la raza humana es la cooperación

Bertrand Russell

Brian Eno es un personaje fundamental dentro del actual escenario creativo –no se si como causa, efecto, o ambas. Su constante lucidez a lo largo de cuatro décadas, incursionando en cientos de proyectos musicales, visuales, y tecnológicos, le otorgan méritos suficientes para ostentar el título de maestro.

Hace unos días pude escuchar, dentro del marco de Tag DF, evento realizado en la Ciudad de México, una charla suya sobre creatividad y tecnología. A continuación las principales lecciones que el inspirador británico compartió.

Eno VS Power Point

Lejos de las presentaciones tecno-ágiles a las que nos tienen acostumbrados formatos como el de TED, o como las típicas apariciones de los gurús de Silicon Valley, Eno no recurrió siquiera a un Power Point. Su razón, en mi opinión contundente, alude a la libertad de no tener un guión y de ir definiendo, en tiempo real, el rumbo de su charla. “Se preguntarán por que no uso PP, el problema es que tienes que decidir en que dirección hablarás, y yo nunca se hasta que comienzo. Además, con Power Point no puedes hacer esto (y coloca un plátano sobre una hoja en blanco).

Tres obras que transformarían la música, su vida, y la forma en la que hoy creamos

En la década de los sesentas, cuando estaba estudiando pintura, Eno se encontró con tres obras que define como “precursoras de una nueva forma de entender la música”: el álbum In C, del legendario Terry Riley, la pieza It’s Gonna Rain, de Steve Reich, y el álbum Afrodisiac, de Fela Kuti. Las dos primeras, eran bocetos diseñados para que eventualmente, durante su interpretación, cobraran vida. De algún modo estas piezas no eran creaciones en sí, sino ‘programas’ orientados a estimular la creatividad –una vez que se liberaba la composición, cada interpretación era distinta, lo cual consumaba un proceso generativo de creación. En el caso de Afrodisiac, la semilla radicaba en ritmos que reflejaban un entorno cultural especifico y que florecían durante su interpretación –no nacían a partir de sofisticadas composiciones que luego eran ejecutadas fielmente. 

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De lo simple a lo complejo

Contrario a la pauta cultural que las creaciones comienzan en lo complejo, y de ahí se derraman a lo simple, el actual escenario demuestra que las cosas en realidad suceden a la inversa. La mayoría de las religiones postulan que las cosas emergieron a partir del punto máximo de sofisticación, dios, y de ahí se desdoblaron hacia lo más simple. Retomando esta concepción, la música clásica en occidente proyectaba al compositor como una especie de deidad creadora, que construía una obra para luego ser interpretada. Sin embargo, por ejemplo In C, de Riley, advierte que la verdadera magia ocurre en la interpretación de esta composición –cuya estructura es notablemente simple ya que solo integra 53 fragmentos que pueden ser tocados libremente.

Sobre la importancia de sonorizar ecosistemas (por ejemplo, aeropuertos)

En 1978 estaba por tomar un vuelo en el radiante aeropuerto de Colonia, un recinto al cual se le había invertido una enorme suma de dinero, con un vanguardista diseño, y todas las comodidades del momento. Sin embargo, la música que sonaba en su interior era un desastre. Ante esto, Eno se propuso componer una pieza explícitamente diseñada para la dinámica del espacio: no intrusiva, para respetar la comunicación entre los usuarios, ambiental, no solo para cubrir la totalidad del espacio, también para no reforzar la intensidad que inevitablemente caracteriza estos sitios, y atemporal, sin principio ni fin, pues no sabes cuánto tiempo pasará cada persona expuesta a la música dentro del inmueble .

El arte de pintar con sonidos

A principios de los 60’s comenzó a popularizarse las grabación de audio en múltiples pistas. Fue entonces cuando Les Paul –músico, inventor, y cuyo nombre se inmortalizó en uno de los modelos más populares de las guitarras Gibson–, notó que si era posible grabar diversos instrumentos por separado, entonces también podrían grabarse en distintos tiempos, y luego unirlos en una misma pista final. “Lo que esto ocasionó en la música es que se transformó de un arte que sucede en el tiempo, a un arte que sucede en el espacio.”A partir de ello, la construcción musical dejó de ser exclusiva de un momento de interpretación, y el proceso creativo se asemejó al de la pintura –podías llegar, trabajar en unos beats, luego salir a dar una vuelta y al día siguiente retomar la construcción de tu pieza, algo que hasta entonces no se había concebido.     

El doble filo de la tecnología

Si reflexionamos en la relación histórica entre tecnología y arte, difícilmente no dedicaremos un buen rato a repasar la obra de Eno. “Prácticamente todo lo que he logrado en mi vida, a nivel artístico, ha sido gracias a la tecnología.”

En estos momentos, más allá de hablar de las bondades que nos ofrece la tecnología, resulta más interesante, y en mi opinión útil, reflexionar sobre las limitaciones que nos imponen. Y es que, como bien señaló Eno, al volcarnos hacia una tecnología, una vez que la dominamos y somos capaces de exprimir sus beneficios, entonces dejamos de imaginar posibilidades fuera del discurso impreso en dichas herramientas. En este sentido me recuerda a lo que Douglas Rushkoff viene advirtiendo desde hace un par de años: cada herramienta tecnológica favorece una cierta perspectiva, y es fundamental hacer conciente la orientación de aquellas herramientas que utilizamos: desde un sistema operativo, una red social, o un software de diseño –programa o serás programado, diría Rushkoff. 

Un nuevo modelo creativo

La tradicional perspectiva del entorno creativo proponía un modelo piramidal, siendo la punta de esta estructura ocupada por los ‘genios’. Sin embargo, en la actualidad nos damos cuenta que este modelo es obsoleto (o tal vez fue erróneo desde u  principio), y que en realidad la dinámica creativa funciona más como una red. En alusión a lo anterior Eno plantea el concepto de “scenius” (combinando los términos genius (genio) y scene (escena, o entorno), el cual representa la inteligencia de una comunidad, o la genialidad colectiva.

Lucid+Dreaming+WorldCollective+Unconscious+Mind+Official+picture

Aparentemente, y por fortuna, atrás quedó esa dinámica en la que un exclusivo nicho ocupado por los grandes dicta las pautas creativas que deberán dominar la escena del momento.  De hecho, tal vez, las mejores expresiones artísticas de la actualidad están gestándose fuera de los círculos legitimados. Por ejemplo, Eno platica que, en su opinión, la mejor exposición de pintura que se ha presentado en Londres durante la última década, es precisamente una muestra de outsiders, o artistas que ni siquiera se asumen como tales y, mucho menos, son reconocidos por las autoridades del arte.

Lo anterior sugiere que la pirámide se ha invertido, es decir, que el más vivo pulso creativo está floreciendo en la base, el punto más lejano a la opulencia y el glam que caracterizan al ‘mundo del arte’. Y al ocurrir esto, entonces el modelo ya ni siquiera conserva su antigua estructura piramidal, sino que se derrama en una fabulosa dinámica de red, descentralizada, en donde lo que impera es el pulso colectivo –malas noticias para Demian Hirst y compañía.

Conclusión

Creo que es fascinante que una persona como Eno no se haya limitado a hablar de las delicias tecnológicas que se incluyen en el menú contemporáneo. Sino, al contrario, advertir a la gente sobre los peligros de estas herramientas –a pesar de que, como el mismo confesó, son ellas las que le permitieron erigirse como uno de los grandes. Por otro lado, parece genial que el punto central de su charla sea advertir el ocaso de un modelo creativo dentro del cual se encuentra envidiablemente posicionado y que, como muchos otros, podría estar esforzándose por mantener.

La creatividad, tal vez como el agua, es un flujo cuya naturaleza está orientada a derramarse, esparcirse en caótica armonía a través de cualquier cause que manifieste receptividad. Y si el próximo Buda bien podría ser un colectivo, una comunidad sinérgica envuelta en sincrónica iluminación, por qué dudar que el máximo refinamiento de la creatividad artística reside hoy en redes colectivas de creadores desconocidos que, quizá incluso sin saberlo, están transformando la realidad compartida…

Twitter del autor: @ParadoxeParadis