*

X

Bret Easton Ellis contra el mainstream gay y salida del clóset de Jason Collins

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/20/2013

El novelista Bret Easton Ellis dirige algunas ácidas críticas a la cobertura mediática que tuvo la salida del clóset del basquetbolista de la NBA Jason Collins, quien apareció en la portada de la revista Sports Illustrated como una especie de vocero de la comunidad LGBT. El autor de American Psycho simplemente no podía permitirlo.

JasonCollinsM

Bret Easton Ellis es mejor conocido como autor de libros como American Psycho (sí, antes de que el personaje de Christian Bale descargara su narcisismo homófobo en forma de hachazos contra aquella rubia en la versión fílmica) y Less Than Zero, pero también como crítico de la comunidad gay. Como hombre gay, el autor encuentra sumamente enfadoso y absurdo el buzz en torno a la salida del clóset de Jason Collins, el primer basquetbolista profesional de la NBA en declararse abiertamente gay. Y tal vez el novelista tenga un par de puntos correctos.

Easton satiriza en una publicación de la revista OUT el circo mediático en torno a la sexualidad de una persona, lo cuál, predice el autor, con los años dejará de ser importante: "El Hombre Gay como Elfo Mágico ha jugado un rol tramposo de la autosantificación de los gay en los medios..." Según Easton, el tratamiento de las celebridades gay que asumen públicamente su preferencia sexual está fuera de proporción y sólo puede generar indiferencia dentro de la comunidad LGBT, pues genera divisiones innecesarias en una lucha común por la representatividad y la igualdad:

"Estoy totalmente a favor de salir [del clóset] en los términos que uno quiera, pero entronizarlo como la noticia más importante de la semana, para mí, en tanto hombre gay, me parece, bueno, un poco alienante". Y es que según Easton, el que estas noticias sigan siendo parte de la agenda mediática coloca a la comunidad gay como una anomalía dentro del discurso ideológico dominante: "En otros cinco años con suerte esto no importará, pero por ahora estamos atrapados en los tiempos que vivimos".

En sus palabras:

El reino del Hombre Gay como Elfo Mágico, el cual, cuando sea que salga [del clóset] aparece frente a nosotros como algún tipo de E.T. sagrado cuyo sólo propósito es ser colocado en la posición de recordarnos solamente acerca de la Tolerancia y Nuestros Propios Prejuicios y sobre Sentirse Bien A Respecto De Uno Mismo y de ser un símbolo en lugar de ser simplemente un tipo gay, está aún -lamentablemente- en el juego de los medios.

¿Crees que la preferencia sexual de una persona deba ser todavía (en el siglo XXI) motivo de noticia o crees, junto con Bret Easton Ellis, que las preferencias sexuales de las personas son un asunto privado? Sea como sea, algunas de las ácidas críticas del autor nos hacen pensar que las luchas por el reconocimiento político de las comunidades LGBT sólo se entorpecen si son tratadas como un show por los medios de comunicación, enfatizando el discurso exclusionista del patriarcado machista. 

[OUT]

Te podría interesar:
El deseo del individuo se enfrenta a las imposiciones y limitaciones de la sociedad, la libertad creativa vive en tensión con los impedimentos de un sistema que no la necesita. ¿Cómo resolver estas contradicciones? ¿Existe un punto en donde eso que creemos nuestra vocación verdadera se ajuste a las obligaciones del mundo?

Macizo_del_Paine

CONTRAPUNTO. En el camino 

Pareciera que cada vez es más difícil que cada quien haga lo que tiene que hacer en esta vida. Ya sea por el estado avanzado del sistema capitalista, que desdeña cualquier cosa que no deje verdadera ganancia económica; ya sea por el aumento en la población, que implica menos trabajos disponibles para la cantidad de gente que los quiere o los necesita; ya sea por el malestar en la cultura, cada vez más deslavada, diluida para acaparar al mayor público posible en detrimento de la calidad.

"Toda vida es creadora de muchas maneras", escribe Gabriel Zaid, "y lo mejor sería que, sobre la marcha, supiéramos convertir nuestra opresión en libertad, nuestra vida cotidiana en milagro". Aquí hay un punto clave y lamentable: la educación tradicional tiene por objeto homogeneizar a la humanidad para que funcione como engranaje dentro de un sistema. "Para mejor acomodarnos a la sociedad que instituimos, hemos renunciado a nuestra inmensa originalidad individual, tal vez la característica más sobresaliente de nuestra especie. Biológicamente, no somos arañas, ni abejas, ni hormigas; sin embargo, al igual que dichos insectos, nos hemos arracimado, estereotipado, especializado. Para dilapidar así una enorme riqueza natural". Roberto Rossellini: Un espíritu libre no debe aprender como esclavo. Y continúa: "Los sistemas educativos aplicados hasta nuestros días (...) han expresado la tendencia dominante a condicionar, esto es, limitar la capacidad potencial de cada individuo". De una forma u otra, a lo largo de la historia la victoria de los pocos sobre la mayoría ha sido contundente. Masas de gente funcionan como autómatas sin siquiera cuestionárselo porque así han sido condicionados desde la cuna. Para que cambie la estructura educativa hace falta voluntad de quienes llevan las riendas de la sociedad o un levantamiento generalizado de la base. Hoy ambas opciones me parecen muy lejanas.

Hablamos entonces de otra minoría, la que es consciente de su potencial único y sabe que debe seguir un camino que no se parece a ningún otro. Si es porque fue capaz de romper las cadenas impuestas o, por el contrario, nunca las tuvo, carece de importancia. El hecho es que sabe hacia donde va el camino, su camino. Una vez ahí, la lucha ante la adversidad es constante. Los obstáculos se multiplican, y es en ese sendero en el que no se deben hacer concesiones, aún más cuando se trata de una actividad creativa, un campo en el que la regla es el rechazo. Son necesarias muchas puertas cerradas antes de que una se abra.

Bill Waterson, el creador de la tira cómica Calvin & Hobes, dice: "Durante años no recibí nada más que cartas de rechazo, y me vi forzado a aceptar a real job. A real job es un trabajo que odias. (...) Es un rudo choque darte cuenta cuán vacía y robótica puede ser la vida cuando el trabajo no te importa, y la única razón que estás ahí es para pagar las cuentas. (...) Soportar cinco años de rechazo requiere una fe en uno mismo que raya en delirio, o amar lo que haces". Hay una lucha de contrarios que no es fácil vencer, y que no tiene una meta concreta. El enfrentamiento entre lo que tienes que hacer y lo que la vida en sociedad te pide que hagas es cíclico, va y viene entre victorias y derrotas, porque nunca se llega a ninguna parte: la naturaleza del ser humano es andar por un camino que solo desemboca en la muerte.

También hay quienes piensan que la responsabilidad no es con uno mismo, sino con la raza humana. Es la opinión de Werner Herzog y de Andrei Tarkovsky, por ejemplo, dos de los grandes cineastas de nuestro tiempo. "Si el artista consigue crear algo, en mi opinión es sólo porque con ello satisface una necesidad ya existente de los hombres, aun cuando no sea consciente de ello. Y por eso siempre gana el espectador, mientras que el artista siempre pierde: abandona algo". Quien no está dispuesto a hacer concesiones invariablemente abandona algo, sacrifica cosas que pudieran hacer la vida un poco más fácil. El dinero y la comodidad son sacrificios evidentes, pero no son los únicos. Hay relaciones afectivas que se pueden ver afectadas, o la relación del individuo con la sociedad. Cuando eso sucede, en la cresta de la adversidad, la pena y el dolor pueden ser tan grandes que obligan a cuestionar el camino una vez más. Es probable que esto se repita, y pueden pasar dos cosas: tirar la toalla o reforzar el paso. Los golpes forjan carácter y educan. 

"El sostén último de las obras objetivamente valiosas está en el sacrificio personal: en creer en lo que se cree, a pesar de las opiniones de los otros, a pesar de las consecuencias deprimentes que eso tiene en la práctica, a pesar de la familia, los mecenas, el mercado y el Estado. No es un buen augurio para la cultura que el sacrificio personal empiece a parecer inaceptable y hasta ridículo", cierra Zaid. Aunque el nivel tan avanzado del sistema capitalista tiene parte de la culpa, también es cierto que la unión entre vocación y éxito sucede a menudo como resultado de mucho tiempo, mucho trabajo y una buena dosis de desesperación en el camino. 

Twitter del autor: @jpriveroll