*

X
Gracias a la investigación de la Universidad de Hokkaido, científicos han podido confirmar que los calamares vuelan y han descifrado como estos animales marinos se mantiene en el aire.

Desde hace tiempo ha habido anécdotas de calamares voladores que salen del agua y logran permanecer momentáneamente en el aire, pero fue tan solo recientemente gracias a la investigación Jun Yammamoto de la Universidad de Hokkaido que se pudo confirmar el rumor y descifrar la manera en la cual estos animales marinos logran volar.

En julio del 2011, Yammamoto y su equipo estaban siguiendo un gran grupo de calamares (Todarodes Pacificus) cuando notaron que al acercárseles con el barco, los moluscos se disparaban al aire por una distancia de treinta metros a la impresionante velocidad de 11.2 metros por segundo.

Los investigadores explican que los calamares logran dicha hazaña al disparar un chorro de agua a través de su sistema con forma de embudo, al estar en el aire se deslizan abriendo sus aletas y brazos. La combinación del impulso y la extensión de sus cuerpos les da una forma aerodinámica que permite que los calamares sigan una ruta estable, lo que hace que los científicos confirmen que los calamares vuelan y no solo saltan.

Los científicos creen que el vuelo del calamar se puede explicar como parte de su mecanismo de defensa, para que puedan huir rápidamente de un predador.

El estudio completo de Jun Yammamoto será publicado en Marine Biology.

[i09]

Te podría interesar:

Fotografía capta raro fenómeno: Volcán Mount Reinier proyectando su sombra al cielo

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 02/15/2013

La poesía gratuita de la naturaleza: fotografía de volcán Mount Reinier, proyectando su sombra en el cielo de Tacoma, Washington.

Este paisaje fue capturado en Tacoma, Washington el 31 de diciembre de 2012 por PCloadletter26. La fotografía se llama "Last sunrise of 2012". Es el volcán Mount Rainier, que emplea el cielo como pantalla de su sombra, bloqueando los primeros rayos del Sol.

Una muestra inmejorable de esa poesía poesía doblemente gratuita de la naturaleza: porque para apreciarla no se requiere nada más que estar en el tiempo y en el lugar adecuado y también porque el fenómeno exhibe una belleza que se consume en sí misma, que se agota en el instante fugaz del acontecimiento.

[io9