*

X
Dada la importancia que Internet tiene en la vida cotidiana de los alemanes, una corte federal del país obligó a una compañía a compensar a sus usuarios por la interrupción del servicio, determinando de paso el acceso a la Red como un derecho civil.

Internet puede equipararse a la imprenta en vista del impacto cultural decisivo que ha tenido a partir de su invención, un recurso que ha contribuido a la diseminación del conocimiento y la información como quizá ninguno otro en la historia de la humanidad.

Esta trascendencia ha animado movimientos que, grosso modo, luchan por mantener la libertad de la Red tanto como sea posible, sea en lo referente al flujo de contenidos o al acceso que cualquier persona pueda tener.

Y si bien estas iniciativas son, sobre todo, ciudadanas, en Alemania el gobierno, a través de una corte judicial, para simpatizar con ese valor instructivo de Internet al determinar que la conexión es crucial en la vida cotidiana de sus ciudadanos y, por lo tanto, se trata de un derecho civil cuya interrupción debe ser compensada por parte de las compañías que proveen el servicio.

La resolución fue emitida por una corte federal del país a partir de un conflicto ocurrido entre diciembre de 2008 y febrero de 2009, cuando una compañía local incumplió la susodicha prestación de servicio a dispositivos móviles que, en Alemania, son ya objetos casi imprescindibles y hasta vitales.

La entidad judicial obligó a la firma a compensar a sus usuarios con 50 euros por cada día transcurrido durante la falla.

[ComputerWorldUK]

Te podría interesar:

Software utiliza tu información en Facebook, Twitter y Foursquare para predecir tu comportamiento

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 01/29/2013

Raytheon, importante empresa multinacional que desarrolla proyectos de seguridad y defensa, posee un software capaz de predecir el comportamiento futuro de una persona con la información que esta ofrece en las redes sociales, Facebook, Twitter y Foursquare, principalmente.

Las redes sociales poseen, en potencia, información suficiente para convertirse en un mapa preciso de cierto momento de la humanidad, una especie de fotografía hecha de data que, para el ojo atento y escrutador, es capaz de revelar o al menos ofrecer pistas sobre el comportamiento de una sociedad, el camino que tomará en una temporada, etc.

Partiendo de esta premisa, una compañía multinacional enfocada en la seguridad desarrolló un software capaz de monitorear el comportamiento de un individuo a través de la información que este ofrece en las redes sociales (Facebook, Twitter y Foursquare, principalmente) y, con esto, predecir su conducta futura, lo cual a su vez puede complementarse con datos de otras personas y proyectar la reacción de una sociedad.

El programa en cuestión lleva el nombre de Rapid Information Overlay Technology, abreviado ominosamente como RIOT, la palabra en inglés para “disturbio”, y fue desarrollado por Raytheon, el quinto contratista más importante a nivel mundial en el ámbito de la seguridad pública y la defensa.

RIOT ha comenzado a llamarse el “Google de los espías”, pues con solo unos cuantos clics el programa ofrece un vistazo, una versión sintetizada de la vida de una persona: los amigos que tiene, los lugares que visita, los alimentos que come y más, tanto como esta tenga a la disposición en las redes sociales que frecuenta, incluso con la precisión geográfica de coordenadas de latitud y longitud, ahora uno de los datos más elementales (e inevitables) que cualquier usuario de smartphone, por el solo hecho de interactuar con el dispositivo, ofrece como rastro de su situación.

Ryan Gallagher, del periódico inglés The Guardian, fue quien descubrió este software desarrollado secretamente, e incluso obtuvo este video en el que se demuestra su operación: se toma el nombre de uno de los empleados de Raytheon, “Nick”, y rápidamente el sistema enlista toda la información personal recolectada en redes sociales.

“Ahora sabemos a dónde fue Nick y sabemos ahora qué aspecto tiene Nick”, dice Brian Urch, “investigador” de Raytheon, quien también prueba la función predictiva del programa para obtener un panorama más o menos preciso de los lugares que “Nick” es más probable que visite en determinados días y horas, así como las personas con quienes posiblemente se encuentre.

El video es, en varios sentidos, estremecedor, y sin duda hace reflexionar sobre la cantidad y cualidad de información personal que, voluntariamente (tanta voluntad como tiene la programación social), posteamos en Internet, sin pensar en que, siempre, habrá alguien que intente sacar provecho de esta, con intereses más bien oscuros y temibles.

[Guardian]