*

X

Cabildeo de Monsanto en California impide ley que hacía obligatorio etiquetar comida genéticamente modificada

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/09/2012

La propuesta 37 fue rechazada en California, al parecer debido a los esfuerzos encabezados por Monsanto para desinformar al público sobre los efectos de los alimentos genéticamente modificados

Las pasadas elecciones en Estados Unidos, además de traer la buena nueva de la legalización de la marihuana en Washington y Colorado, pudieron también haber pasado una importante ley de transparencia alimenticia en la que se hacía obligatorio etiquetar productos que contienen ingredientes genéticamente modificados. La propuesta 37 fue rechazada por un 53% de los californianos, dando al traste (por ahora) el esfuerzo de los productores orgánicos.

Una encuesta de la cadena ABC reveló que el 93% de los estadounidenses quiere saber si sus alimentos han sido genéticamente modifciados. Increíblemente, en California, un estado generalmente libral, votaron solamente el 47% a favor. Esta aparente contradicción se explica solamente por el esfuerzo propagandístico de la campaña "No on 37", encabezada por Monstanto, la más grande compañía de alimentos genéticamente modificados del mundo. Monsanto y sus secuaces gastaron más de 46 millones de dólares para contrarrestar el momentum de esta ley; esta cantidad fue potenciada, según revela el sitio Alternet, por información engañosa, y hasta ilegal.

 1) Monsanto incluyó el logo del FDA (la Administración de Alimentos y Medicamentos) en sus  mensajes de correo y uso una cita del FDA. Este departamento gubernamental no puede por ley expresar una opinión sobre una propuesta electoral.

2) Monsanto usó el logo de Stanford en anuncios de TV y por correo, pese a que esta prestigiosa universidad no emitió opinión sobre el tema. Dijeron que su experto Henry I. Miller era un profesor de Stanford, cuando esta personan trabaja en el Instituto Hoover --que solo renta  espacio en el campus.

3) Pagaron a una compañía de Relaciones Públicas para que realizara un estudio de mercado diseñado para mostrar que la propuesta alzaría los precios en los alimentos en cientos de dólares al año para los residentes. Esto pese a que análisis económico independiente no mostró que las alzas fueran significativas y que en el caso de algunos países europeos donde se han implementado leyes similares no se han producido aumentos en los precios. 

4) En su propaganda se dijo reiteradamente que no se habían documentado efectos nocivos para la salud por el consumo de alimentos genéticamente modificados. Esto puede ser refutado en numerosos casos, uno de ellos el del triptofano, el cual podría haber causado hasta 37 muertes y 1500 deshabilitados.

5) Se argumento que la Propuesta 37 servía intereses especiales, favoreciendo a ciertos productores de una élite orgánica. Las exenciones del programa fueron modeladas conforme a lo que ocurre en la Unión Europea.

Monsanto ha sido expuesto numerosas veces, particularmente en el documental The Corporation, por sus nefandas y taimadas prácticas para burlar la ley y seguir apilando enormes fortunas con poca o nula consideración por la salud de los consumidores. No sería raro que lo haya vuelto a hacer en California. Y si bien el argumento de que algunos alimentos genéticamente modificados no son dañinos y representan una posibilidad de asistencia social es válido, aún mayor valor existe en otorgar a la población la información necesaria para que pueda decidir qué alimentos consume, qué agentes permite en su cuerpo.

[Alternet]

 

Te podría interesar:

No se necesita un cerebro para tener memoria, tomar decisiones o anticipar cambios

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 11/09/2012

El comportamiento del moho de fango o moho mucilanigoso podría redefinir lo que consideramos cómo inteligencia y el soporte físico que necesita para desarrollarse

Difícilmente se consideraría al moho del fango como un ser inteligente, arrastrándose gelatinosamente por los árboles y el musgo en un proceso que uno pensaría tiene mucho de automático.

Una especie de estas amibas unicelulares, clasificadas dentro del grupo de los protistas (una clase "de todo lo que realmente no entendemos"), la Physarum polycephalum amarilla puede resolver laberintos, mimetizar los planos de una red de transporte hecha por el hombre y seleccionar la comida más sana de un diverso menú --todo esto sin tener un cerebro o un sistema nervioso. "Los mohos del fango están redefiniendo lo que necesitas para calificar como inteligente", dice Chris Reid de la Universidad de Sydney.

Aunque P. polycephalum actúa frecuentemente como una colonia cooperativa de individuos, de hecho pasa la mayor parte de su vida como una única célula que contiene millones de núcleos, pequeños paquetes de ADN, proteínas y enzimas. Este célula única es una maestra metamórfica. Durante su vida este moho cambia de apariencia dependiendo de dónde y cómo esté creciendo: en el bosque se engorda en gigantescos globos amarillos o permanece discreta como una mancha de mostaza a un lado de una hoja; en un laboratorio se esparce como un coral --o una red neural.

En el laboratorio se ha descubierto que el moho logra retraer sus "ramas" de corredores sin salida, creciendo solamente a lo largo del camino más corto entre dos piezas de comida.

Reid y sus colegas descubrieron recientemente que este moho navega su ambiente de manera más sofisticada de lo que se creía. Al moverse deja una baba translúcida que a su vez evita las áreas obstaculizantes a las que ya ha viajado. Esta baba extracelular es una forma de memoria externalizada que recuerda al moho explorar un lugar nuevo.

Pero la capacidad de desdoblarse por el espacio de esta singular especie, que evolucionó hace por lo menos 600 millones de años, cuando no existían sistemas nerviosos, lo lleva incluso a recrear en miniatura la red de carreteras de Canadá, España, el Reino Unido y lo red ferroviaria de Tokio en miniatura. Cuando los investigadores colocaron pedazos de comida en las mismas posiciones que grandes ciudades, al principio los mohos de fango abracaron todo el mapa comestible. Días después se habían adelgazado dejando ramas interconectadas de babosa que unía los pedazos de comida casi exactamente de la misma forma que los caminos hechos por el hombre.

Otros experimentos muestran que esta especie también tiene una memoria temporal y que es capaz de seleccionar el alimento más nutritivo dentro de un menú nuevo y cambiante.

El modelo de inteligencia de este moho parece redefinir lo que es la inteligencia y la memoria: quizás estas no necesariamente se ubiquen en el cerebro, sino que existan integralmente en un sistema, en el cuerpo gelatinoso del moho que se divide y expande o en el mismo espacio en el que se mueve--una memoria inherente en la naturaleza que sintoniza.

[Nature]