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La marihuana es posiblemente el mejor tratamiento contra el cáncer

Salud

Por: pijamasurf - 09/10/2012

Una vez más, esta milenaria y sacra yerba es protagonista de un descubrimiento científico que puede mejorar notablemente la salud de los pacientes que padecen cáncer.

¿Qué pensarán las futuras generaciones al saber que la marihuana estuvo legalmente prohibida por muchos años a sabiendas de que posee efectos cuasi mágicos en la mente y en el cuerpo humano?

Cristina Sánchez, una joven bióloga de la Universidad Complutense de Madrid, realizó un hallazgo que la dejó atónita. Los cannabionoides de la marihuana inhiben el desarrollo del cáncer, lo que se traduce en un tratamiento alternativo no agresivo (y eficaz) para el enfermo.

La científica española estudiaba el metabolismo celular cuando fue sorprendida por algo notablemente particular: las células cancerígenas morían tras ser expuestas al tetrahidrocannabinol (THC), ingrediente activo de la marihuana.

Después de su hallazgo, Cristina hizo un comparativo con estudios previos que indicaron que los cannabionoides también poseen efectos analgésicos, supresores de las náuseas, el dolor, la fatiga y la pérdida de apetito, y ahora se le suma otra cualidad a favor de los pacientes con esta enfermedad.

Por la misma fecha, científicos de la Universidad de Harvard informaron que el THC reduce el crecimiento tumoral en el cáncer de pulmón convencional  y, además, impide la propagación de células dañinas.

A modo de ejemplo, los científicos explicaron que el THC es una especie de misil que busca las células tumorales para eliminarlas, dejando al resto completamente sanas.

A diferencia de los fármacos convencionales y la quimioterapia, que se caracterizan por sus potenciales daños físicos y cerebrales, el uso de la marihuana abre un umbral hacia una mejor vida para las personas que padecen esta enfermedad. 

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"18 otra vez": crema comercializada en India promete restituir la virginidad

Salud

Por: pijamasurf - 09/10/2012

“Crema vaginal rejuvenecedora y de endurecimiento” se vende en India como remedio para restituir la virginidad, una idea esencialmente absurda que por siglos ha intentado controlar el desarrollo sexual de las mujeres y fijarles un valor.

Lo absurdo de que la virginidad sea un criterio predominante para considerar la valía de una mujer, queda demostrado en los muchos remedios que, desde tiempos inmemoriales, claman restituirla. Visto de otro modo: el imperativo de la virginidad es tan insostenible —pensándolo como norma que supuestamente regula el comportamiento sexual de una sociedad entera— que en todas las épocas, aun las más puritanas, las mujeres simplemente no lo toman en cuenta, aunque después tengan que allegarse a personas que dicen tener el remedio para la falta cometida.

La Celestina, uno de los personajes más icónicos de la literatura hispánica, tenía justamente esa fama, la de ser sumamente hábil en “renovar virgos” y dejar a las mujeres tan vírgenes “como la madre que las parió”. Y aunque parezca sorprendente, cinco siglos después esta preocupación continúa.

En la India, uno de los países más conservadores en cuanto a tradiciones se refiere, recientemente ha comenzado a comercializarse una crema de nombre 18 Again, “18 otra vez”, “crema vaginal rejuvenecedora y de endurecimiento”.

La creadora del producto, Rishi Bhatia, asegura que la crema “construye la confianza interior” y “potencia la autoestima”. En este sentido, una mujer de mediana edad dio su testimonio de que 18 Again no restituyó su virginidad, pero sí las emociones de ser virgen y tener sexo por vez primera. Aquí el anuncio publicitario:

 

Sin embargo, la posible curiosidad del asunto, el tono más o menos irónico con que pueda abordarse e incluso el aparente regocijo que en el comercial muestra la supuesta usuaria, no debe ocultar el hecho de que la idea de virginidad ha sido uno de los mecanismos de control más persistentes en la historia sexual de la humanidad, una manera de preservarlas en un asfixiante estado de inocencia después de cual, como objetos que pierden valor cuando salen de su empaque, pasan a formar parte de una especie de segunda categoría —a pesar de que 18 Again pretenda venderse como si las mujeres fueran las verdaderas y únicas destinatarias del beneficio.

[Daily Life]