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¿Es la oposición a que se fume marihuana en realidad miedo al sexo?

Por: pijamasurf - 08/10/2012

La estrategia de apareamiento podría determinar nuestras actitudes a cosas como las drogas; la monogamia no sólo podría haber formado nuestra moral religiosoa sino también podría ser responsable de que rechaces la marihuana

En un principio esta correlación podría parecer extraña: ¿qué tiene que ver el miedo al sexo, específicamente a la promiscuidad, con una actitud negativa en torno a la marihuana, o a las drogas recreacionales?

Generalmente se cree que una actitud sexual recatada, monogámica, es el resultado de la conservaduría religiosa o que las personas que rechazan por default el uso recreacional de drogas son personas que tienen una estricta educación moral --dentro de un contexto generalmente religioso. Pero lo contrario también podría ser cierto: es nuestra actitud a la sexualidad la que regula nuestra actitud ante las drogas o la religión.

Según el investigador Jason Weeden, bajo un modelo evolutivo, una perspectiva conservadora es el resultado de una estrategia de apareamiento monógama. Según Weeden, en el fondo lo que ha influido históricamente nuestras decisiones ha sido nuestra estrategia reproductiva, el sexo y el gen están antes que Dios. Controvesialmente implica que el pensamiento religioso, por ejemplo, el cristianismo, que esgrime la monogamia como parte de su dogma, ha sido creado como una extrapolación ideológica de un sofisticado impulso biológico: en algún momento para la supervivencia fue apto hacer que los hijos tuvieran un sólo padre --que este suministrara los cuidados necesarios para la familia. La biología desdobla la religión (y la cultura, en general) como un software que le permite seguir actuálizandose y reproducir su código.

El matrimonio, no la unión sagrada de las polaridades femeninas y masculinas, sino la relación institucional, es amenazado por una sociedad que fomente la promiscuidad. El matrimonio ciertamente puede considerarse como una estrategia reproductiva tanto biológica como un imperativo moral-religioso.  ¿Pero cuál es el verdadero causante?

Jason Weeden considera que esta estrategia reproductiva  --que padecemos más que escogemos-- permea todas las decisiones subsecuentes. Una de las más claras es el uso de drogas recreacionales como la marihuana. Un estudio realizado en la Universidad de Central Florida halló que existe una clara correlación entre la opinión que tiene del uso de drogas recreacionales y la opinión que se tiene del sexo casual. Ignorando cuestiones como la religión, afiliación política e incluso características de personalidad, los investigadores pudieron inferir la perspectiva de las personas en torno al uso de drogas con sólo preguntar sobre su actitud al sexo, cosas como "¿Te parece bien  tener sexo sin estar enamorado?" Evidentemente las personas con una actitud positiva al sexo casual mostraron también mayor aceptación al uso de drogas recreacionales.

La información no parece ser demasiado contundente, pero ciertamente se revela interesante y merece una investigación más profunda. Parece tomar la misma tendencia que tomó Freud con la psique, que el sexo es la madre de todas las causas y determina todo tipo de comportamientos.  En este caso el sexo como la herramienta fundamental que tiene la evolución para continuar su camino dentro de un phylum.

Resulta de esto extraños sofismas como "¿no quieres fumar ese porro porque le tienes miedo a participar en esa orgía?". O "¿es el miedo a ea pipa de ganja miedo al pene?". Sin duda una simplificiación no del todo aplicable a la realidad, pero divertida para tu surf psicológico del día o para la próxima vez que te encuentres en una cita, con una chica o un chico: tal vez si quiere fumar marihuana o tomar cerveza es una señal de que podría dormir contigo ese día.

[Psychology Today]

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Neurocientíficos encuentran evidencia empírica para demostrar la veracidad del psicoanálisis

Por: pijamasurf - 08/10/2012

Aunque en años reciente el psicoanálisis ha perdido prestigio frente a los descubrimientos realizados por la neurociencia, es justamente esta disciplina la que ofrece algunas pruebas empíricas para demostrar la veracidad de la teoría asentada por Sigmund Freud.

El psicoanálisis ha estado desde sus inicios envuelto en la polémica, lo mismo como teoría que como práctica, debatiéndose entre la charlatanería que señalan algunos y la veracidad de sus postulados que se confirman en el consultorio del analista.

Y si bien durante varios años gozó de popularidad y prestigio, desde hace poco ha caído en decadencia, particularmente por el auge que ha alcanzado la neurociencia y los descubrimientos realizados sobre la estructura neuronal del ser humano.

Paradójicamente, la confirmación de que la teoría psicoanalítica puede tener un sustento real y empírico, proviene justamente de la neurociencia.

Howard Shevrin, profesor emérito del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Michigan, presentó los resultados de un experimento en el que 11 personas con desórdenes de ansiedad recibieron terapia por parte de un psicoanalista, registrando las palabras que, conforme al procedimiento habitual, condensan los conflictos del analizado.

Shevrin y su equipo utilizaron luego estas palabras para presentarlas como un estímulo subliminal a cada voluntario, al tiempo que estos se encontraban conectados a un sistema de electrodos que reconocía las reacciones de su cerebro.

El experimento demostró que, por la respuesta del cerebro, las palabras señaladas, obtenidas únicamente a través de la terapia psicoanalítica, se encontraban íntimamente relacionadas con el inconsciente de los individuos, particularmente con sus conflictos y síntomas de ansiedad.

“Solamente cuando las palabras del conflicto inconsciente se presentaron inconscientemente el cerebro fue capaz de verlas conectadas. Lo que el análisis junta en las sesiones de entrevista cobra sentido en el cerebro solo inconscientemente”, afirma Shevrin.

El investigador reconoce además que es posible desarrollar una ciencia interdisciplinaria que, con elementos de la neurociencia y la psicología cognitiva, tenga como base la teoría psicoanalítica.

[Science Daily]