*

X
El nuevo disco de The Cinematic Orchestra reafirma la vanguardista elegancia de este proyecto británico; In Motion #1 bien podría considerarse entre los mejores albums de lo que va del 2012.

portada nuevo album cinematic orchestra in motion 1

La cartografía rítmica de The Cinematic Orchestra se encuentra más allá de cualquier aduana. Su estilo bien definido, con sabor a sueño lúcido, y la comunión de sus integrantes con una identidad forjada a lo largo de trece años, hacen de este uno de los proyectos musicales más refinados de la última década. Una de las principales virtudes de esta banda fundada por Jason Swinscoe es que tiene la habilidad suficiente para disolver las fronteras entre la composición y la interpretación –resonando con el linaje de los grandes jazzistas que componían mientras tocaban en público. Pero en el caso de TCO la improvisación de su faceta jazzera se entrelaza con un fondo de samples y remixes en tiempo real, dinámica que termina desdoblándose en un recorrido de tierna sensualidad.  

In Motion #1, el album recién estrenado por estos británicos, nos da la llave a un espacio de épica dulzura –donde copulan sombras con hadas en un intercambio francamente cinematográfico. Fade ins melancólicos, empapados de ritmos electro-orquestrales, transmutan en situaciones que renuevan el aliento gracias a vanguardistas destellos de jazz . Una vez más, como suele suceder con ellos, The Cinematic Orchestra penetra nuestro ombligo emocional (como si fuésemos parte de un noble experimento), y justo en el momento en que estamos fundiéndonos con una especie de lluviosa transparencia, tienen para reanimarnos una flor escondida. 

En lo personal TCO me genera un particular encanto (literalmente hablando). Y aunque In Motion #1 no me parece la mejor de sus obras, al escucharlo en este momento por quinta vez confirmo que no desentona en lo absoluto con su línea más elegante. En síntesis, Swinscoe y compañía nos regalan con este album otro mapa sonoro para pasear por un jardín semi-salvaje durante un día lluvioso de verano. 

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

 

Te podría interesar:

Katy Perry y la programación mental Monarch

Por: pijamasurf - 06/24/2012

Conspiranoia pop: el nuevo video de Katy Perry parece utilizar símbolos de programación metal que repiten en videos musicales de distintas estrellas de la música pop

Una de las teorías de conspiración más entretenidas y, para algunos, disparatadas es la que sostiene que los artistas, especialmentes los de la música pop, son víctimas de programas de control mental con el fin de transmitir a las masas un estilo de vida que promueva el consumo, el letargo de la conciencia, la enajenación, todo esto a través de símbolos y mensajes subliminales. Como suele suceder se culpa a la espectral (y probablemente desaparecida) organización de los Iluminati o en su defecto a la CIA. Entre las artistas que suelen citarse como parte de este  supuesto programa de control menta, que se desdobla del programa MK-ULTRA de la CIA, están Britney Spears, Megan Fox, Lady Gaga, Miley Cyrus, Cristina Aguilera e incluso Belinda, para el público hispano. Ahora Katy Perry también es mencionada en este extraño ensamble de princesas del pop oculto. Todas ellas, como si fuera el sello de la corona, unidas por una mariposa.

Sitios como Vigilant Citizen y Pseudo Occult Media hablan del Proyecto Monarch, vástago del Proyecto MK-ULTRA de la CIA, famoso por experimentar con LSD con la población, como si se tratará de algo evidente e incontrovertible. No existe evidencia de que exista este programa, dicho esto también es cierto que la CIA destruyó en los setenta buena parte de los archivos del MK-ULTRA. La supuesta existencia del Proyecto Monarch (referencia a las mariposas monarcas) viene de Cathy O'Brien una mujer que dice haber sido víctima de programación mental bajo este esquema, que incluye abuso sexual y uso de sustancias psicoactivas como herramienta de neuroprogramación.

En los últimos años, es innegable, hemos visto un aumento notable de temáticas y símbolos esotéricos en los videos musicales de la música pop y hip hop (los mismos raperos suelen hacer el símbolo del ojo en la pirámide en una especie de provocación lúdico mística). Madonna en los ochenta ya había aparecido con ropa utilizando el Ojo Que Todo Lo Ve; esto se ha convertido sobre todo en una estética. Asimismo existe una tautología de la mariposa en la moda y en la música de las artistas pop, de la princesas Disney que se convierten en íconos sexuales. Esto podría explicarse de manera inocente: la mariposa es un símbolo ligado con la femenindad, con las flores, naturalmente las niñas gustas de ellas. Una lectura más cercana a la posibilidad de la programación mental, dirá que la mariposa es un símbolo del desdoblamiento de la psique --desde aquel mítico sueño de Chuang-Tse, en el que el escritor taoista se vio invadido por la duda ontólogica de no saber si era una mariposa la que lo soñaba o si el estaba soñando con ser una mariposa. Pero también, por supuesto, en su crisálida, la mariposa es un símbolo de la transformación espiritual. 

El sitio Vigilant Citizen traza una exagesis conspiranoica del nuevo video de Kathy Perry, Wide Awake, en el que aparece la ubicua mariposa, los espejos (que simbolizan la disociación de la realidad y la fragmentación), los laberintos, los hospitales mentales, avatares de la cabra Baphomet,  y otros obtusos símbolos de supuesta programación pop. Supuestamente el video simboliza la libreación de Katy Perry de la programación Monarch.

No es necesario creer en esta conspiración para divertise o considerar la posibilidad de que la Industria del Entretenimiento guste  simplemente de jugar con la mente de la audiencia y los expertos conspiracionistas (el llamado "mindfuck"). O quizás los símbolos, como un substrato primordial de un universo compuesto de información, tienden a manifestarse, con una fuerza subyacente que se desdobla en una red de significado, sin necesariamente depender de una intencionalidad humana.