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¿Cómo hacer creer a alguien que vive un deja vu?

Por: pijamasurf - 06/29/2012

Aunque espontánea por definición, la sensación de lo ya vivido, el conocido "déjà vu", también puede inducirse, hackeando la percepción para que hacer sentir que ya se ha pasado por una experiencia.

La sensación de lo ya vivido, lo “ya visto” según la traducción literal de la expresión déjà vu, es una de las más curiosas que se pueden experimentar, un fenómeno psicológico que usualmente se achaca a la fatiga del cerebro pero en el cual otros ven una prueba de que la realidad no es absoluta ni indivisa.

Pero aun si esto último fuera cierto, queda claro que es nuestro sistema perceptual de donde emana este déjà vu, por lo cual parece lógico pensar que es posible hackearlo e inducir el efecto que en condiciones no controladas se da espontáneamente.

Una de las maneras más efectivas de provocar esta impresión es implantando un recuerdo falso en una persona, algo que resulta más sencillo de lo que podría esperarse. Se trata únicamente de generar una escena común, factible, que se asiente con comodidad sobre los antecedentes del sujeto.

Igualmente se puede mostrar a una persona un lugar, una pintura, el fragmento de una película por un breve momento y, acto seguido, pedirle que vea esto con más calma. En algunas investigaciones se ha comprobado que siguiendo este procedimiento se genera la sensación de déjà vu.

Por otro lado, hay condiciones externas específicas que propician el fenómeno. El déjà vu es más común entre personas jóvenes que en los adultos porque los primeros tienen rutinas mucho más erráticas: el cansancio, el estrés o tener muchas cosas en mente son condiciones sumamente favorables para sentir que algo ya se ha vivido. Se dice que la hipnosis también sirve para tal efecto.

En cuanto a las razones fisiológicas detrás déjà vu, aunque no son del todo claras, científicos piensan que esta se origina en el gyrus hippocampi (la circunvolución del hipocampo), una suerte de piloto automático que entra acción durante las actividades más normales y rutinarias. Solo que en ocasiones, cuando el cerebro está fatigado, tenso y rodeado de condiciones solo ligeramente conocidas, el gyrus puede combinar información a la que ha estado expuesto y generar así una sensación de familiaridad, basada en evocaciones y experiencias previas, aunque sin ser capaz de decir por qué la situación es familiar.

El cerebro, como una serpiente mordiéndose la cola, se conforma con esta impresión y decide que sí, que se ha pasado por eso antes, dejándonos a nosotros en la duda y la confusión.

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¿Personajes literarios como delincuentes? Artista realiza retratos hablados con descripciones textuales

Por: pijamasurf - 06/29/2012

Como si tratase de delincuentes y los autores de testigos de un crimen, el artista Brian Joseph Davis utiliza la técnica del "retrato hablado" para dar rostro a algunos de los personajes más emblemático de la literatura universal, tomando como fuente las descripciones del texto original.

Buck Mulligan, Ulysses, James Joyce

La literatura posee un puñado de personajes emblemáticos cuyas facciones, incluso sin ser lectores activos, hemos aprendido a distinguir. Justamente por el alto grado de popularidad, de cercanía que algunos de estos nombres poseen, su figura se ha multiplicado en representaciones gráficas, pictóricas y finalmente cinematográficas.

Y si bien creemos conocer a Don Quijote o a Sherlock Holmes, lo cierto es que esas imágenes que tenemos en la cabeza, difusas o bien asentadas, son lecturas de otros que imaginaron a partir del texto original el aspecto que para ellos tienen estos personajes. Con todo, se trata de una interpretación personal, aderezada quizá con las simpatías o las aversiones del ilustrador o cineasta por tal o cual personaje.

En un ejercicio de fidelidad, el artista Brian Joseph Davis utilizó la técnica policíaca del "retrato hablado" para dar forma a los rostros de nombres como el Capitán Ahab, Buck Mulligan o la Julia de 1984, en todos los casos siguiendo puntualmente la descripción que, como si la ofreciera el testigo de un crimen, se obtiene en el relato ficiticio original.

En el proyecto The Composites (que, además, admite la retroalimentación, pues los lectores pueden sugerir personajes que deseen ver ilustrados) Davis reúne este trabajo, acompañándolo de un fragmento alusivo al personaje dibujado.

Los resultados son en cierta forma inquietantes, pues revelan ese abismo existente entre la palabra y la imagen, entre el texto y la imaginación del lector, entre las palabras que supuestamente todos entendemos por igual pero que, una vez en nuestro interior, se anudan de manera especial y personalísima.

 

Brandy Alexander, Invisible Monsters, Chuck Palahniuk

 

Norman Bates, Psycho, Robert Bloch

 

Rachael Rosen, Do Androids Dream of Electric Sheep?, Philip K. Dick

 

Aschenbach, Muerte en Venecia, Thomas Mann

 

Captain Ahab, Moby Dick, Herman Melville

 

Professor Moriarty, “The Final Problem”, Sir Arthur Conan Doyle

 

Julia, 1984, George Orwell

 

Heathcliff, Wuthering Heights, Emily Brontë

 

 

 

Con información de El Malpensante