*

X

TOP 5: libros que te impulsan a viajar

Arte

Por: pijamasurf - 02/24/2012

Una lista con los libros que inspiran un viaje más allá de las inquietudes intelectuales , que nos mueven a dejar el asiento y tomar rumbo a esa otra travesía que también transforma el espíritu.

Se dice, no sin romanticismo, que los libros son una buena oportunidad para ampliar los horizontes personales, conocer otras culturas, tener contacto con otras costumbres y, así, recibir de otra manera algunos de los beneficios que se obtienen al viajar.

Sin embargo, en ciertos casos un libro puede ir más allá de esto e impulsar verdaderamente a emprender un viaje más allá del propio intelecto o las inquietudes espirituales.

Aquí una breve lista —que seguramente se verá enriquecida con los comentarios de nuestros lectores— con algunos de los libros que tienen esta singular propiedad de perturbarnos lo suficiente como para dejar el asiento y tomar el primer transporte que cambie nuestra realidad inmediata —como ya lo hizo el libro.

 

Miedo y asco en Las Vegas, Hunter S. Thompson

Un delirante reportaje que incluso fundó un género dentro del periodismo, la narración de Thompson derriba bloque por bloque la idealización del llamado “sueño americano”, con la suficiente crudeza como para querer atestiguar personalmente dicha decadencia.

Moby Dick, Herman Melville

“Llámenme Ismael. Años atrás —no importa cuántos precisamente— con poco o nada de dinero en mi bolso y ningún asunto a la vista que me interesara, pensé que podría navegar un poco y conocer la parte acuosa del mundo”. Con semejante inicio, ¿quién no se aventuraría a abordar un barco y probar suerte, ahuyentar el aburrimiento de la vida cotidiana, como hiciera este hombre? (Aquí en una de las ilustraciones que Denis Deprez realizó para su adaptación gráfica)

Las historias de Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle

Las calles de Londres —«ese laberinto roto», según lo llamara Borges— y algunos otros puntos del territorio británico quedan indeleblemente grabados en la memoria de los lectores cuando estos se ven acompañados por el infalible Sherlock Holmes.

Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta, Robert M. Pirsig

El elaborado título de esta narración no debe impedir el acercamiento a una de las metáforas más agudas sobre la vida tomando como referencia el viaje arriba de una motocicleta en la compañía de un hijo.

En el camino, Jack Kerouac

Al mismo tiempo uno de los libros insignes de la generación beat y también uno de los mejores representantes (para algunos el fundador) de las narraciones que hacen de una ruta de tránsito el motivo central de la literatura —con todas las implicaciones materiales y espirituales que esta significa.

Te podría interesar:

"La cultura está en peligro de volverse provinciana": entrevista con George Steiner

Arte

Por: pijamasurf - 02/24/2012

Ofrece George Steiner una entrevista en que recorre con agudeza y brevedad algunas de las situaciones críticas de nuestro tiempo, sobre todo en el impacto que estas tienen en el mundo de la cultura y las artes.

George Steiner es sin duda uno de los últimos herederos de lo mejor de la tradición cultural de Occidente, un hombre que se mueve con soltura y siempre con asombro por las manifestaciones más refinadas del arte, la literatura, la música e incluso de desarrollos teóricos pertenecientes a la lingüística, el psicoanálisis y otros.

Hace poco Steiner, que próximo a cumplir 83 años mantiene una vida intelectual bastante activa, ofreció una entrevista a la revista francesa Télérama en la que repasa con agudeza pero brevedad algunas de las situaciones críticas de nuestra realidad. Porque eso también hay que decirlo: a diferencia de la imagen que podemos tener del erudito encerrado en la infame torre de marfil, el hombre posee una mirada sumamente precisa sobre el mundo contemporáneo, particularmente sobre la manera en que fenómenos como la globalización o el desarrollo de la neurociencia impactan en el mundo de la cultura y las artes.

Ante la situación crítica que vive Europa, por ejemplo, Steiner piensa que el llamado Continente Viejo está “sacrificando a una generación, una generación de jóvenes que no creen en el futuro” y que han perdido la inspiración que da la esperanza, incluso si esta es ilusoria.

Curiosamente, a lo largo de la conversación el autor de Lenguaje y silencio, Tolstoi contra Dostoievski, Después de Babel y otros libros no menos sorprendentes, mostró una decepción similar sobre el estado actual del mundo, como si este se estuviera encasillando cada vez más, aislando países, grupos sociales, campos de conocimiento que antes tenían intercambios constantes. Así, de la literatura dice que ya no tenemos más “escritores como Balzac o Zola, genios de la comedia humana que podían explorar cualquier dominio”. Incluso la carencia de creadores como Proust y Joyce (al irlandés lo llama “el puente entre los dos grandes mundos del clasicismo y del caos”) son síntoma de un hundimiento del mundo. Y, por otro lado, también la ciencia se ha vuelto inescrutable, incomprensible para el común de la gente. “La cultura está en peligro de volverse provinciana”, sentencia el escritor.

En el mismo sentido, la irrupción de avanzadas tecnologías que revelan los mecanismos secretos de la experiencia y la creación estéticas le parecen un poco atemorizantes por develar el misterio que usualmente envuelve estas actividades. Al respecto Steiner cuenta la siguiente anécdota:

Nosotros no entendemos totalmente las fuentes íntimas de la creación. Por ejemplo, imagine esta escena que sucedió en Berna. Un grupo de niños están en un picnic con su maestra de escuela, quien los sienta frente a un viaducto y los observa mientras dibujan. Luego, al mirar sobre el hombro de uno de los, vio que este ¡le había puesto botas a las columnas!

Desde entonces todos los viaductos del mundo se han puesto en marcha. El nombre el niño era Paul Klee. La creación cambia todo lo que contemplamos, bastan unas líneas para que los creadores nos muestren todo lo que ya estaba ahí. ¿Cuál es el misterio que provoca la creación? Escribí Gramáticas de la creación para entenderlo. Pero, al final de mi vida, todavía no lo entiendo.

[Presseurop]