Hasta ahora decenas de personas habían sido llevadas a la corte por actos de bestialismo, pero por falta de una ley como la 344, ninguno había podido ser procesado. Un policía local, por ejemplo, comparte su frustración luego de detener a Eugene Hickman, de 54 años y habitante de DeFuniak Springs, quien fue sorprendido por su hijo mientras intentaba fornicar con la mascota de la familia, un perro Bull Dog. Y a pesar de lo grotesco de la conducta de Hickman, la ley no pudo hacer nada al respecto.
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